Las necesidades humanitarias en Venezuela siguen siendo muy grandes un mes después de los terremotos que sacudieron el país el 24 de junio y que causaron más de 5.300 muertos, indicó este jueves la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).
Según la federación, uno de los ámbitos esenciales para la asistencia humanitaria a corto y medio plazo es el acceso a agua potable segura, en un momento en el que muchas familias todavía dependen del agua embotellada para beber, lavarse y cocinar.
La atención a la salud mental es otro pilar, ya que “muchos supervivientes viven con ansiedad, miedo, tristeza e insomnio mientras afrontan la pérdida de seres queridos, empleos y medios de subsistencia”.
El tercer punto clave para la asistencia es la atención primaria de salud, dado que en algunas zonas hay riesgo de brotes epidémicos y miles de personas con enfermedades crónicas aún no han recuperado plenamente la continuidad de sus tratamientos.
Cruz Roja respondió a los terremotos con la instalación de un hospital de campaña, el apoyo al rescate de supervivientes y a familias que habían perdido el contacto con seres queridos, y distribuyendo ayuda humanitaria.
También instaló una clínica de emergencia en La Guaira, gestionada por Cruz Roja Española, que funcionará durante cuatro meses y ya está proporcionando servicios sanitarios y de apoyo psicosocial que beneficiarán a cerca de 30.000 personas, señaló el comunicado de FICR. EFE









