Continúa el calvario judicial para Berlusconi

Continúa el calvario judicial para Berlusconi

La sentencia de condena por el «caso Ruby» es la primera estación en el vía crucis de Silvio Berlusconi, en una semana de pasión de su interminable escenario judicial. Otro día crucial será el próximo jueves, día 27, con dos audiencias muy duras y complicadas. La cita que más teme el exprimer ministro será en Nápoles, donde se decide la posible apertura de juicio por la presunta compraventa de un senador. La Fiscalía de Nápoles pidió en mayo la apertura de un proceso contra «Il Cavaliere» por el caso del supuesto pago al exsenador Sergio de Gregorio, para que abandonara su partido, Italia de los Valores (IdV), y pasara al grupo de Berlusconi, con el fin de causar la caída del gobierno de su adversario Romano Prodi, en el año 2008. De Gregorio reconoció ante los fiscales haber recibido tres millones de euros para sabotear al gobierno Prodi. Será una jueza, Amelia Primavera, la que decidirá si envía a juicio a Berlusconi como pide el fiscal.

 

Ese mismo día 27, el Tribunal Supremo se pronunciará en Roma de forma definitiva sobre el recurso planteado por los abogados del exprimer ministro contra una sentencia de un tribunal de apelación que, en julio de 2011, condenó a Silvio Berlusconi a pagar al empresario Carlo De Benedetti 564,2 millones de euros. Esta cifra astronómica le fue impuesta a «Il Cavaliere» como indemnización por haberle quitado a De Benedetti, el control de la editorial Mondadori, gracias a una sentencia comprada con dinero de su grupo Fininvest, tras corromper al juez Vittorio Metta y a los abogados Cesare Previti, Attilio Pacifico y Giovanni Acampora.

 

La historia interminable

 

Es interminable la historia judicial de Berlusconi, con más de 20 procesos en marcha, en muchos de los cuales está saliendo muy malparado por corrupción. Pero siempre se salva de ir a la cárcel, porque en sus numerosos procedimientos penales no ha recibido una sentencia definitiva de condena. Berlusconi ha utilizado al Parlamento para aprobar varias leyes «ad personam», y gracias a absoluciones, prescripciones, amnistías y despenalización de algunos delitos, siempre ha salvado la piel.

 

Fuente: ABC

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