Tu vida sexual es tan importante como la de él, ambos deberían encontrar la satisfacción sexual…
Este es un problema que afecta a más parejas de las que podemos imaginar, sin importar que recién comiencen, convivan o lleven años juntas. La falta de placer o insatisfacción sexual puede ser originada por diversos motivos, pero para encontrar la solución al problema, primero hay que dialogar.
Si no sabes cómo abordar el tema, presta atención a estos consejos.
No dejes pasar más el tiempo
Sabemos que no es fácil iniciar una conversación sobre la insatisfacción sexual, sobre todo porque no se quiere herir el ego o hacer sentir mal al otro. Pero lo más saludable para la relación es no hacer a un costado el problema, sino enfrentarlo. Es mejor que lo hables cuanto antes porque, cuanto más tiempo transcurra, más complicado será.
Entre otras cosas, él podría creer que has estado fingiendo todo este tiempo o que como nunca te has quejado al respecto está todo muy bien. Piensa que no todos los hombres son iguales y es posible que tu pareja no sea del tipo que pregunta «¿Te ha gustado?», «¿Quieres que cambie algo?». Por eso, si no lo hablas tal vez nunca se dé por enterado.
No reproches, explica (y también escucha)
Un buen momento para hablar es cuando se encuentren tranquilos y estén de buen humor. Puedes iniciar la charla al decirle todo aquello que sí te resulta positivo y luego, dile que te gustaría incorporar otras cosas. Piensa en cómo te gustaría que fueran sus encuentros íntimos y transmíteselo.
Puedes proponerle soluciones al respecto, por ejemplo:
– «Me gustaría que jugáramos más antes de la penetración».
– «Me encanta que me acaricies ciertas zonas, si lo hicieras con más frecuencia sería lo máximo”.
– Pregúntale también si hay aspectos de ti que él quisiera que cambiaras o qué le gustaría incorporar a la relación. Quizá te sorprenda diciéndote cosas que nunca hubieras esperado, puede que si es un tanto tímido o no tiene por costumbre hablar contigo de estos temas, te encuentres con que él también tiene necesidades y deseos insatisfechos.
Muchas veces es más fácil comenzar por lo que el otro desea para luego exponer lo que nosotras necesitamos o queremos, de este modo la conversación puede ser más natural sin que él se sienta atacado o se ponga a la defensiva.
No escondas de tu novio lo que sientes. Si estás en una buena relación de pareja, ambos deberían poder hablar de estos temas sin miedos o prejuicios.
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