Este año las solicitudes de planillas para inscribir a niños en colegios privados aumentaron 30%, según las estimaciones de la Cámara Venezolana de Educación Privada (Cavep). Para esta fecha, la mayoría de los planteles de la cámara ya no tienen posibilidades de hacer más inscripciones», explicó María Teresa Hernández, presidenta de Cavep.
Entre enero y febrero se entregan las planillas de preinscripción y ya en marzo no hay vacantes. La única posibilidad de conseguir cupo en esta época, explica la docente de un colegio en La Florida, es que algún alumno se retire. «Esto está ocurriendo en varios planteles privados porque hay familias que se van del país».
Trina Carmona, presidenta de la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC), comenta que a la sede de esta institución llegan a diario muchos padres molestos porque no encuentran cupo para sus hijos en colegios privados y subvencionados. «La mayoría de los planteles absorbe su propia población. Si hay vacantes los hermanos de los alumnos tienen prioridad, por lo que quedan pocas posibilidades para recibir niños de afuera. Además, está la limitación del número de estudiantes por aula: en primaria este número no puede pasar de 30 y en bachillerato de 38 alumnos. Muchos colegios a lo sumo tienen capacidad para recibir 5 o 6 alumnos nuevos al año y la demanda es muy grande», dice Carmona.
Hernández explica que las preinscripciones se hacen entre enero y febrero porque desde mayo los planteles que integran la Cavep analizan su estructura de costos y antes de julio los directores deben saber cuánto le van a ofrecer a los docentes. «Con la escasez de maestros hay que correr a ofertarlos para no perderlos».
Para Juan Maragall, secretario de Educación de Miranda, la única solución al problema de conseguir cupos, es construir más escuelas y colegios. Venezuela necesita 5.000 nuevas escuelas, hay solo un liceo por cada tres escuelas de primaria y un millón de jóvenes ni estudia ni trabaja. En Caracas no se han construido ni planteles públicos ni privados. Las políticas de restricciones y regulaciones que ha impuesto el Ministerio de Educación es un desestímulo a la construcción.
Para poder paliar los efectos de la inflación y de las matrículas, prácticamente congeladas desde 2005, muchos colegios privados han tenido que hacer aumentos de entre 40 y 70 por ciento en el costo de sus mensualidades, informó Cavep.
Menos contenidos
Las protestas que iniciaron el 12 de febrero introdujeron a este año escolar más interrupciones de las esperadas. Sin embargo, el tiempo perdido no prolongará la estancia en las aulas. La mayoría de los planteles culminará sus actividades la segunda semana de julio. Incluso hay algunas escuelas y liceos públicos que ya terminaron las clases. Pedro Castro, director del colegio Venezuela Nueva, piensa que los que planificaron bien no tuvieron problemas. «Hubo que reprogramar, es decir, darle prioridad a los contenidos más importantes y también se mandaron trabajos para la casa». Carmona agregó que en los colegios de la AVEC evitaron suspender actividades por otros eventos para aprovechar el tiempo al máximo. Otros reforzarán contenidos al iniciar el nuevo año escolar.
DELIA MENESES | EL UNIVERSAL










