Chipre reafirmó este miércoles su firme apoyo político, económico y humanitario a Ucrania, en defensa de su soberanía, independencia e integridad territorial, al asumir oficialmente la Presidencia semestral del Consejo de la Unión Europea (UE).
«Trabajaremos activamente para que el apoyo europeo a Ucrania se mantenga fuerte, unido e inquebrantable. El respaldo a la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Ucrania constituye una prioridad central de nuestra presidencia», afirmó el presidente chipriota, Nikos Jristodulidis.
Durante la ceremonia oficial que marcó el inicio de la presidencia rotatoria, el mandatario hizo una referencia especial a la presencia del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, y de la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, cuyos países aspiran a incorporarse a la UE.
«Chipre conoce de primera mano lo que significan la invasión y la ocupación, el desplazamiento forzoso y la violación de derechos humanos fundamentales», señaló Jristodulidis, subrayando que esta experiencia refuerza el compromiso del país con Ucrania y con el respeto del derecho internacional.
La isla permanece dividida desde 1974 entre la República de Chipre, reconocida internacionalmente y Estado miembro de la UE, y la autoproclamada ‘República Turca del Norte de Chipre’, reconocida solo por Turquía.
Reforzar la unidad europea
Asimismo, el jefe de Estado destacó la necesidad de reforzar la unidad europea en un contexto marcado por múltiples desafíos geopolíticos y señaló que esta cohesión es esencial para afrontar amenazas a la paz, la seguridad y la estabilidad internacionales.
Ante unos 400 invitados, Jristodulidis insistió en la necesidad de una Europa más fuerte, cohesionada y estratégicamente autónoma, capaz de proteger sus fronteras e intereses, y de actuar al mismo tiempo como pilar de estabilidad y seguridad en un entorno internacional marcado por la incertidumbre.
«La presidencia chipriota», concluyó, «trabajará para traducir los objetivos estratégicos de la UE en acciones concretas, promoviendo la cohesión institucional, la cooperación regional y el fortalecimiento del proceso de integración europea, con la unidad como principio fundamental». EFE









