La petrolera Chevron está en conversaciones con el Gobierno de Estados Unidos para ampliar su licencia activa para operar en Venezuela, con el fin de aumentar las exportaciones de crudo a sus propias refinerías y vender a otros compradores, según informaron el miércoles cuatro fuentes cercanas a las negociaciones, citadas por la agencia Reuters.
Las conversaciones se producen mientras Washington y Caracas avanzan en las negociaciones para suministrar hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano a Estados Unidos y el presidente Donald Trump presiona a las empresas petroleras estadounidenses para que inviertan en el sector energético del país.
Funcionarios estadounidenses han dicho esta semana que los ingresos procedentes del suministro de petróleo venezolano, que se espera que ayuden a la empresa estatal de energía PDVSA a reducir sus inventarios en medio de un severo bloqueo petrolero, irán a parar a un fideicomiso supervisado por Estados Unidos.
Estos ingresos se destinarán a financiar el suministro de productos estadounidenses a Venezuela.
Chevron es la única gran petrolera estadounidense que opera en Venezuela, bajo una autorización del Gobierno estadounidense que la exime de las sanciones impuestas al país.
Como parte de su campaña de endurecimiento de las sanciones para debilitar al presidente venezolano Nicolás Maduro, la administración Trump impuso, en julio, restricciones adicionales a la licencia de Chevron.
El impacto para Chevron
Esas restricciones redujeron el volumen de crudo venezolano que la empresa exporta a Estados Unidos a unos 100.000 barriles diarios (bd) en diciembre, frente a los 250.000 barriles por día de principios de año. Las restricciones también privaron a PDVSA de cualquier ingreso procedente de las exportaciones de Chevron.
La ampliación de la licencia permitiría a Chevron volver a los niveles de exportación anteriores, al tiempo que proporcionaría crudo venezolano a socios comerciales que podrían distribuir los cargamentos en destinos distintos de los Estados Unidos, como solía hacer la empresa en el pasado.
Algunos de esos antiguos socios comerciales, entre ellos una refinería india, se informaron esta semana en Caracas sobre la posible reanudación de las cargas de petróleo en Venezuela, según dos de las fuentes.
Tensiones por Exxon y Conoco
Washington también está presionando para que otras empresas estadounidenses participen en las exportaciones de petróleo de Venezuela, entre ellas la refinería Valero Energy que era cliente de la empresa estatal PDVSA antes de las sanciones, y las grandes Exxon Mobil y ConocoPhillips, cuyos activos venezolanos fueron expropiados hace dos décadas, según tres fuentes distintas del sector.
La posible participación de algunas de esas empresas ha generado tensión en las conversaciones entre Caracas y Washington, según tres de las fuentes consultadas por Reuters.
Chevron, Valero, Exxon y Conoco no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
«Aunque no hacemos comentarios sobre licencias específicas o solicitudes de licencias, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos está plenamente comprometido con apoyar los esfuerzos del presidente Trump en nombre del pueblo de Venezuela», dijo un portavoz del departamento.
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