La “reestructuración integral del sistema hídrico nacional”, ordenada por el Gobierno y que centraliza en Hidroven todos los servicios de agua potable y saneamiento del país, no resolverá los problemas de calidad ni continuidad del suministro, según José Norberto Bausson, ingeniero civil y exvicepresidente de Operación y Mantenimiento de Hidrocapital, quien consideró que el modelo de gestión centralizada hace más lento e ineficiente el servicio.
Explicó que la centralización “pone más pesado al Estado” y dificulta la toma de decisiones oportunas, cuando los servicios de agua requieren respuestas inmediatas.
“Imagínate que se tenga una emergencia en San Cristóbal y tengas que pedir autorización a Caracas, al organismo central, para que analice la situación y dé una respuesta. Eso puede ser cuestión de días, y en los servicios públicos como el agua, los minutos son muy importantes”, señaló.
Descentralización y democratización
A su juicio, la vía para mejorar el servicio pasa por la descentralización y la democratización de la gestión, acercando la responsabilidad a las autoridades regionales y locales.
“El servicio tiene que estar más cerca del responsable, en estos casos alcaldes y gobernadores, y no más lejos”, afirmó, al tiempo que destacó que la centralización es un modelo que está siendo eliminado en la mayoría de los países de América Latina.
Bausson también recordó que el esquema de gestión aplicado durante las últimas décadas funcionó hasta comienzos de este siglo, cuando comenzaron a incumplirse las reglas básicas del modelo, como la autonomía, la eficiencia operativa y el fortalecimiento del capital de trabajo de las hidrológicas.
“Tú tienes un modelo con reglas que deben cumplirse para que funcione correctamente, y esas reglas no se han cumplido”, puntualizó.
Sin recursos no hay agua de calidad
Resaltó que las empresas hidrológicas enfrentan serias limitaciones operativas debido a la falta de formación del personal, equipos, repuestos y recursos para movilizarse hasta los sitios donde hay fallas.
Sobre las fallas en la distribución, enfatizó que la desigualdad en el suministro es un problema que puede resolverse con ingeniería, siempre que las empresas cuenten con equipamiento y recursos, y que los usuarios también cumplan con el pago del servicio.
Finalmente, Bausson sostuvo que las empresas públicas de agua atraviesan una situación de quiebra financiera y reiteró que el objetivo debe ser garantizar el acceso al agua potable de calidad. “Aquí la pelea es que el ciudadano, el comerciante, el estudiante y el industrial puedan tener agua y de calidad”, concluyó.










