El partido político Centrados por la Gente se manifestó a favor de la ruta electoral y en rechazo a la abstención. En defensa de un mensaje de cambio político y lamentó que algunos opositores incurran nuevamente en el error de la abstención.
Así lo suscribe parte de un comunicado, la tolda encabezada por Enrique Márquez: «Hoy los venezolanos se enfrentan a un dilema que surge de dos visiones opositoras enfrentadas: votar o no votar. Esto ha acrecentado las diferencias y una división que parece centrarse en quién dirige la oposición y no en cómo alcanzar los cambios y resolver los problemas que demanda el pueblo venezolano. Sin embargo, la voluntad de cambio de los venezolanos sigue intacta; el 28 de julio de 2024 la mayoría del país envió un claro mensaje, que quienes hoy gobiernan están negados a escuchar. Un mensaje de cambio real que no se imponga por la fuerza ni la violencia, sino en paz y por la vía electoral».
Subrayó que el cambio que anhela la población, no lo encarna una persona, ni un partido político, es un sentimiento colectivo que surge de la inmensa frustración de un país que ha sido testigo de cómo el proceso político liderado por quienes han estado al frente del estado venezolano por los últimos 26 años, ha impactado negativamente en las condiciones de vida de los venezolanos.
«Los venezolanos no votaron para cambiar a una persona por otra, ni para que un grupo político sustituyera al otro. Los venezolanos votaron para expresar el hastío hacia las políticas que terminaron cercenando el futuro, el bienestar y las oportunidades de progreso; votaron para rechazar un sistema corrupto e incapaz que ha menoscabado las posibilidades de una sociedad que lucha por sobrevivir, tanto dentro como fuera de Venezuela, empujando a millones a tomar la difícil decisión de emigrar. No fue por moda, ni el efecto de una campaña publicitaria; fue en busca de oportunidades y calidad de vida que les fue negada en su propia tierra».
A continuación líneas completas del comunicado:
Este proceso de más de 26 años debe servirnos como lección de lo que ha significado cada error y el costo que ha pagado todo un país por la incapacidad de generar espacios de entendimiento político para salir de la crisis. Un conflicto que, de manera inútil e incesante, ha buscado la extinción del adversario, del que piensa distinto.
Es momento de construir un camino compartido que nos aleje de los extremos del todo o nada, del inmediatismo que durante más de dos décadas solo ha dejado persecución, división, frustración y atraso. Un camino que nos permita superar la crisis dentro del pacto de convivencia que nos otorgamos los venezolanos: nuestra Constitución.
Una parte significativa del país y de la dirigencia parece haber aprendido la lección: “no hay salidas mágicas, unilaterales ni inmediatas”. Se requiere realismo para enfrentar los desafíos que tenemos por delante, lo que implica abrir espacio a esa voluntad de cambio que sigue viva en los venezolanos. No es este el momento para repartir cargos ni cuotas de poder; tampoco para determinar qué partido o líder es menos pequeño. Es el momento de construir una unidad nacional amplia que nos permita trazar una ruta democrática y viable que nos conduzca al estado de bienestar, prosperidad y futuro que Venezuela demanda.
El voto, hoy mas que nunca debe tener un propósito claro: unificar a la nación para solucionar el deficit democrático, construir soluciones a la crisis y edificar las condiciones necesarias para reconocer a todos los venezolanos y alcanzar los acuerdos enmarcados en la Constitución.
Desde Centrados en la Gente siempre trabajaremos para defender la Constitución y los derechos de un pueblo que debe ser escuchado. Nunca hemos creído en paralelismos entre gobierno y oposición, nunca apoyaremos sanciones que asfixien al pueblo venezolano por fines políticos. Nuestra visión es soberana y creemos que las soluciones deben ser construidas por venezolanos para venezolanos.
Nuestro joven movimiento ha demostrado un firme compromiso con la gente y con la democracia. En el 2021 apoyamos a los candidatos naturales de cada región, y en 2024 presentamos una visión de país incluyente, responsable y democrática. Asumimos la defensa de la Constitución y la voluntad popular expresada por los venezolanos; acudimos a las instituciones del Estado, dimos la cara y sumamos voluntades en la lucha democrática. Por ello, hoy nuestro líder, Enrique Márquez, defensor de la Constitución y la ruta democrática, se encuentra privado de libertad. Esta situación debe corregirse, pues nadie debe estar encarcelado o perseguido por sus ideas o posiciones políticas.
Voto con Propósito
En el 2005 la oposición optó por la abstención, un error reiterado, cuyo costo seguimos pagando los venezolanos. Aquella estrategia permitió al gobierno partidizar y controlar todas las instituciones del Estado, alejándolas día a día de lo consagrado en la Constitución. El Estado fue desmantelado sistemáticamente para dejar de servir a los venezolanos y ponerse al servicio del partido gobernante. Esta situación debe ser corregida mediante los acuerdos necesarios en el marco de la Constitución, desde una nueva Asamblea Nacional.
La búsqueda de Centrados en la Gente no es por repartir cuotas ni posiciones partidistas, sino por construir una ruta política que nos permita reconocernos, regresar a la Constitución, fortalecer la democracia, las instituciones y rescatar los derechos fundamentales de los venezolanos. Esa ruta debemos construirla juntos, más allá de los partidos o individualidades, con amplitud, claridad, honestidad y compromiso.
El voto es la piedra angular de la democracia, un acto que trasciende lo individual para convertirse en un instrumento colectivo de transformación. En Venezuela, un país marcado por profundas divisiones políticas y crisis socioeconómicas, el ejercicio del sufragio adquiere un valor simbólico y práctico aún mayor. A pesar de los desafíos posteriores a las elecciones presidenciales, la participación ciudadana y la expresión de opiniones reafirman la convicción de un pueblo decidido a defender sus derechos y detener la deriva totalitaria.
El poder de cada voto no es solo un derecho; es un mensaje de dignidad. En 2024, cada voto representó: Un rechazo a la indiferencia, la posibilidad de decidir en medio de la crisis económica y los riesgos personales, un llamado a exigir que los gobernantes rindan cuentas. Una semilla de futuro que la participación masiva evidenció. Que la demanda por democracia persiste.
Las elecciones de 2024 y sus secuelas confirman que, en Venezuela, el voto es más que un ritual: es un acto de convicción democrática en la posibilidad de cambio. Mientras existan ciudadanos dispuestos a alzar la voz en las urnas, en las calles o en plataformas digitales, la esperanza de un diálogo nacional inclusivo seguirá viva. La historia demuestra que, tarde o temprano, la voluntad colectiva triunfa.
Desde Centrados en la Gente, hemos trazado en nuestra acción política la defensa del voto y la Constitución. No solo por coherencia, sino por convicción de que “la ausencia de democracia se combate con más democracia”. Por ello ratificamos una vez más la decisión de abrazar el voto y la participación como la viva expresión de un país decidido a cambiar y vivir en paz.