Casi la mitad de los noruegos cree que la princesa Mette-Marit, esposa del heredero Haakon, no debe convertirse en reina en un futuro, después de las últimas revelaciones sobre su amistad con el pederasta millonario estadounidense Jeffrey Epstein, según un sondeo difundido este martes por el canal de televisión ‘TV2’.
Frente al 47,6 % de quienes se oponen a esa posibilidad, el 28,9 % de los encuestados defiende que Mette-Marit pueda ser reina.
De acuerdo con esa encuesta, el 33,1 % muestra muy poca confianza en Mette-Marit y el 16,8 %, poca.
El 70 % de los noruegos cree que la monarquía se ha debilitado en el último año, donde ha afrontado varios escándalos, según ‘TV2’.
Disculpas de Mette-Marit
Mette-Marit pidió disculpas públicas después de que unos documentos desclasificados el viernes pasado revelasen que visitó en 2013 la casa de Epstein en Palm Beach (EE.UU.), una de las propiedades en las que abusó de niñas menores de edad, según la Fiscalía, y que mantuvieron el contacto hasta un año después.
«Jeffrey Epstein es responsable de sus acciones. Debo asumir responsabilidad por no investigar mejor el trasfondo de Epstein y por no darme cuenta lo suficientemente rápido de la clase de persona que era», señaló en un escrito Mette-Marit, lamentado su «escaso juicio» y mostrando «vergüenza».
El primer ministro, Jonas Gahr Støre, reiteró la víspera que espera que Mette-Marit dé más aclaraciones, y varias organizaciones de las que la princesa es protectora, como la sección noruega de la Cruz Roja, han convocado reuniones sobre el caso.
Juicio a Marius Borg Høiby
Marius Borg Høiby, hijo de una relación anterior de Mette-Marit a su matrimonio con Haakon, afronta desde este martes un juicio en Oslo en el que está acusado de varios casos de violación y maltrato.
La acusación a Høiby, de 29 años y que no es miembro de la Casa Real, incluye 38 delitos, entre ellos cuatro casos de violaciones a distintas parejas mientras dormían, seis de conducta sexual vejatoria, y otros de agresiones, amenazas, drogas, daños, alteración del orden público y de tráfico. EFE







