Jeanette Rincón, consultora de salud de Cáritas Venezuela, afirmó que el país vive desde hace años un “pecado social” que oprime a la población, la mantiene empobrecida y le resta libertades, lo que afecta su dignidad y deteriora su salud emocional.
Durante una entrevista en el programa Háblame Bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, reveló que entre 70 % y 80 % de las familias atendidas por la organización presentan problemas de seguridad alimentaria.
“Es una incongruencia que en un país con tantos recursos y talento humano no podamos desarrollarnos y llevar una vida digna”, sostuvo. Explicó que esta situación genera sufrimiento y alteraciones psicoemocionales como depresión, ansiedad, desesperanza, miedo y angustia.
A su juicio, el pueblo venezolano acumula heridas profundas en los últimos 10 o 12 años por la migración de familiares, la pérdida de empleos con seguridad social, el deterioro institucional y democrático, la restricción de libertades e incluso la ruptura de relaciones por razones ideológicas.
La Cuaresma es un tiempo para transformarse
En ese contexto, señaló que “la Cuaresma es un regalo” y representa una oportunidad para la transformación, porque invita a la conversión, al reconocimiento de las fallas, así como a la reconstrucción del tejido humano y comunitario.
Recordó que, desde la visión cristiana, nadie es perfecto y que este tiempo litúgico llama a identificar las tentaciones y todo aquello que desvía a las personas de la armonía con Dios y con los demás.
Rincón señaló que sanar implica reconstruir vínculos. Para lograrlo, indicó que el primer paso es reconocer las heridas personales, familiares y sociales, además de practicar una escucha activa y empática antes de juzgar o aconsejar.
“Si no entramos en ese proceso de recomposición, no vamos a poder avanzar”, manifestó. Agregó que el arrepentimiento debe centrarse en aquello que genera distanciamiento con el otro.
Ruta cuaresmal de Cáritas
Como parte de la ruta cuaresmal que inició el pasado 18 de febrero, Cáritas ofrecerá una cartilla de animación, el Viacrucis y el manual digital “Primeros auxilios para el alma”, disponibles en su página web.
Además, Rincón informó que cada semana propondrán reflexionar sobre “señales de muerte”, como la cultura del “resuelve” corrupto, la presunción mágica de esperar soluciones sin asumir responsabilidades, la idolatría del poder o la pérdida de integridad por éxito o aplauso.
En contraposición, plantean “señales de vida” como la misericordia, la gracia y el dejarse acompañar por la familia y la comunidad. Paralelamente, promueven herramientas psicoespirituales, entre ellas el “ayuno discernidor”, que puede implicar abstenerse de lo que ofrece falsa calma —como el exceso de redes sociales— y practicar límites sanos como acto de autorrespeto.










