El primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, fijó posición sobre la primera fase del diálogo iniciado entre voceros del chavismo y sectores de la oposición. Durante la habitual rueda de prensa de la agrupación política, el dirigente aseguró que la jornada inicial arrojó los resultados previstos y dejó sobre la mesa los temas prioritarios para el Ejecutivo nacional.
Cabello detalló que la agenda de trabajo prioriza la atención inmediata a las familias damnificadas por los recientes terremotos y las gestiones para la recuperación del oro venezolano retenido en el exterior.
Duras críticas a la oposición al margen del proceso
Más allá de los balances institucionales, el mensaje del dirigente político incluyó señalamientos directos hacia las facciones opositoras que no participan en esta etapa de las negociaciones.
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Advertencia de sabotaje: Cabello acusó a estos sectores de pretender «implosionar» la negociación al verse fuera de la mesa. «Andan chillando porque no los invitaron, pero su único objetivo es desestabilizar el proceso», aseveró.
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Línea histórica de la negociación: El vocero reivindicó al chavismo como el principal promotor del diálogo político en el país, evocando los eventos de 2002. «Si alguien ha llamado al diálogo de forma sistemática ha sido el Gobierno nacional. Recuerden a Hugo Chávez aquel 13 de abril con el Cristo en la mano, convocando a hablar incluso a quienes impulsaron el golpe de Estado», argumentó.
Con estas declaraciones, el alto dirigente oficialista dejó claro que el oficialismo mantendrá la ruta de negociación trazada con sus interlocutores actuales, desestimando los reclamos y presiones de las agrupaciones excluidas de la mesa de concertación.









