Aylin Olmedillo: «Las niñas también pueden jugar beisbol»

Aylin Olmedillo: «Las niñas también pueden jugar beisbol»

Las mujeres dentro del deporte han tenido que superar barreras creadas por distintos patrones sociales y culturales. Ideas como, por ejemplo: “No estar a la altura de los hombres”. “No poseer una condición física adecuada o si hay deportes que no son para ellas”.

Aylín Olmedillo es ejemplo claro de la superación de estas barreras y, a su vez, demuestra cómo se transforman en retos. Con 13 años de edad, es la segunda base titular del equipo Gigantes de Caracas, que pertenece a la Liga Andrés Miranda de beisbol menor.

 

“Juego beisbol porque desde pequeña vi a una niña que jugaba con mis primos. Eso me emocionó y le dije a mi mamá que me metiera a jugar”, contó Olmedillo.

 

Se inició a los seis años en un equipo de La Rinconada. Como bateaba mucho, se quedó en el conjunto. Fue receptora dos años y luego pasó a la segunda almohadilla.

 

“Mi principal cualidad es mi defensa. El año pasado me gané un champion infield”, dijo con una sonrisa.

 
Cuando se le preguntó qué era lo que más le gustaba del beisbol, su respuesta fue categórica: “Lo que más me gusta es que vean que uno sí puede. Todo el mundo dice que como soy niña no puedo jugar, y les demuestro que sí”. Además, mandó un mensaje para todas las niñas que quieren jugar este deporte y por temor no lo hacen, “que puedan enfrentar sus miedos para que vean que todo es posible”.

 

Todo entre mujeres

 
Pero no solo Olmedillo es la única fémina de Gigantes. Eylín Páez, madre de la niña, es la presidenta de la divisa. Y su tía Egly Perdomo es la mánager del equipo en la categoría prejúnior, donde actualmente está Aylín.

 

“Ella siempre ha sido una niña de retos. En su momento recibió muchas burlas de los varones por su condición de niña”, indicó Páez.

 

“Cuando estaba más pequeña, en un juego, uno de los entrenadores le dijo que se pusiera un gorro de piscina para que los varones no se dieran cuenta de que era niña. Aylín lloró ese día porque se le salía el cabello del gorro y tenía calor. Me decía que por qué se tenía que esconder, que ella quería que todos supieran que ella era una niña”, relató la mamá.

 

Páez le dio mención especial a Egly Perdomo. Considera que su tía es la persona que la ha formado como pelotera.

 
“La meta de Aylín en la parte deportiva es demostrar que las niñas sí pueden. No como le decían los demás, que el beisbol es un deporte solo para hombres”, concluyó.

 

Fuente: Líder en Deportes 

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