Apunta este juego erótico para volverlo loco

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Uno de los problemas más frecuentes en las uniones de pareja es la pérdida del deseo sexual por la monotonía. Se pierde la pasión, se hace siempre lo mismo, en las mismas posturas o en el mismo momento de la semana. Si a esto le sumamos el actual estrés de la vida cotidiana, el trabajo o cuidar de los hijos, el sexo puede quedar en segundo o tercer plano.

 

La monotonía es uno de los mayores impedimentos a la hora de recuperar la pasión, por eso hay que acabar con ella, hay que tratar de hacer cosas nuevas, inventar, crear y sobre todo, tener ganas de mantener viva la chispa que en muchas relaciones se ha apagado. Así que por ello, aquí os dejamos unas cuantas ideas muy divertidas y entretenidas para darle un toque distinto a eso tan magnífico que llamamos ¡sexo!

 

En busca del tesoro: Este juego es muy sencillo y es para el pre-calentamiento. Consiste en que un miembro de la pareja esconde algo por su cuerpo y el otro miembro debe encontrarlo. Puedes esconderte algo de fruta -una uva o una fresa-, atarte algo al muslo o al brazo o esconderlo bajo tus ‘braguitas’ o dentro de tu sujetador. ¡O mentir y no tener nada escondido!

 

¿Cuál es el objetivo del juego? Quien tenga el rol de buscador, sin ayudarse de las manos, tiene que ir desnudándote y besándote mientras lo busca. La idea es que él se entretenga un rato en los lugares donde busca y no tenga prisas por encontrar lo que escondes. Por ejemplo, digamos que te has escondido algo dentro de las ‘braguitas’… Pues él tendrá que desabrocharte lentamente cada botón del pantalón con la boca. Pero como él no tiene ni idea de donde está, quizás, antes de bajar allí, ha estado besándote y saboreándote el cuello, la clavícula…

 

Una última recomendación. Si queréis ser más traviesas, poned un límite de tiempo. Por ejemplo: 5 minutos; y un incentivo:Si vuestro chico encuentra el objeto o la fruta en menos del tiempo que marcáis, él gana sexo oral, pero si no ¡tú ganas dos!

 

Así que, se traviesa y ¡pónselo difícil! Pero si se lo pones imposible, quizás se moleste. Recuerda, el sexo es generosidad, pero la generosidad es un gesto voluntario, nunca hay que forzarlo. ¡Disfrutad del juego!

 

Fuente: Nosotras

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