Las autoridades de Moscú decretaron hoy ‘alerta amarilla’ ante la intensa nevada pronosticada por los meteorólogos para la jornada del lunes, y llamaron a la población a extremar las medidas de precaución.
«La ‘alerta amarilla’, que advierte sobre el peligro potencial de las condiciones meteorológicas, se mantendrá vigente durante doce horas, hasta las 21:00 hora de Moscú (18:00 GMT)», señaló el Servicio de Meteorología de Rusia en declaraciones a TASS.
Según el servicio, el aviso está vinculado con «la intensa nevada que se espera en las próximas horas», que podría entorpecer el tránsito en la capital rusa.
Además, se esperan vientos norte y nordeste con velocidades de entre 6 y 11 metros por segundo y ráfagas de hasta 15-17 metros por segundo.

Las autoridades piden evitar desplazamientos en coche
El servicio meteorológico estima que podrían caer sobre Moscú entre 6 y 10 milímetros de precipitaciones, lo que implicaría un incremento de 14 centímetros de la capa de nieve, que este invierno ya superó los 62 a finales de enero.
Las autoridades capitalinas llamaron a los habitantes de Moscú a evitar pasar cerca de los árboles y construcciones inestables.
Además, la alcaldía pidió a los automovilistas extremar las precauciones y respetar los regímenes de velocidad y distancia entre vehículos.
Por su parte, el Departamento de Transporte de Moscú llamó a los conductores a prescindir de sus coches y usar el metro.
Nueve muertos por el temporal de nieve y hielo en Rusia
Solo en la última semana, nueve personas han fallecido en Rusia a causa de la caída de nieve y témpanos de hielo de los tejados, según informó hoy el Ministerio de Emergencias ruso.
«Durante la pasada semana la situación se complicó debido a la incidencia de fenómenos meteorológicos peligrosos en 32 entidades federales rusas. En 25 regiones tuvieron lugar más de 60 incidentes debido a la caída de nieve y hielo de los tejados. Hubo 24 víctimas, nueve de las cuales fallecieron», declaró la dependencia a la agencia rusa TASS.
El pasado viernes las autoridades de la capital rusa informaron de la muerte de un hombre y un niño tras el desprendimiento de unas placas de nieve debido a una drástica subida de temperaturas.
A las intensas nevadas de enero pasado y una ola de frío de casi dos semanas, le siguió este fin de semana una drástica subida de las temperaturas que provocó estos incidentes. EFE











