El juez federal Curtis Farber estableció este miércoles que el 14 de abril comenzará la selección del jurado para el nuevo proceso contra Harvey Weinstein.
El exproductor, de 73 años de edad, compareció en una breve audiencia en el tribunal penal de Manhattan tras ser trasladado desde su celda bajo estrictas medidas de seguridad.
Este nuevo juicio, según lo recopilado por EFE, se centra en el cargo de violación en tercer grado que el jurado anterior dejó sin resolver en 2025.
La falta de consenso en el proceso pasado obligó a la fiscalía a solicitar esta repetición, manteniendo el foco sobre los hechos ocurridos en un hotel neoyorquino en 2013.
Weinstein habita actualmente la cárcel de Rikers Island, donde sus problemas de salud son una constante en los reportes médicos.
Pese a su deterioro físico, el otrora hombre más poderoso del cine mantiene su postura de inocencia frente a las acusaciones que dinamitaron su carrera y su prestigio.
Defensa de alto perfil
Para enfrentar este desafío legal, Weinstein renovó su equipo de representantes con figuras de gran relevancia en el ámbito penal estadounidense. Jacob Kaplan, Marc Agnifilo y Teny Geragos asumirán la estrategia jurídica en esta fase decisiva.
Este bufete es conocido por representar a personalidades envueltas en controversias mediáticas masivas. La incorporación de estos profesionales sugiere una táctica agresiva para desacreditar el testimonio de la acusación y buscar la absolución definitiva en este cargo remanente.
La defensa tiene prevista una nueva audiencia previa el 19 de marzo, donde se discutirán las mociones y las pruebas admisibles antes de que los ciudadanos elegidos para el jurado ocupen sus asientos en abril.
La estrategia apunta a aprovechar cualquier debilidad en los procedimientos previos para debilitar el caso de la fiscalía.
El laberinto judicial de Harvey Weinstein
El camino hacia este juicio está marcado por la anulación en 2025 de la sentencia histórica de 2020.
Aquella condena, símbolo del cambio de paradigma social, sufrió un revés debido a errores de procedimiento detectados por un tribunal de apelaciones.
En el juicio de junio de 2025, Weinstein afrontó tres cargos distintos. Los jueces dictaron una condena por uno de ellos y una absolución por otro, dejando el caso de Jessica Mann en un limbo jurídico por la parálisis del jurado.
Esta tercera instancia representa el esfuerzo final del Estado por cerrar este capítulo específico de la acusación original.
El exmagnate agota simultáneamente sus recursos de apelación en otras jurisdicciones. Sus abogados combaten tanto la condena de Nueva York como la sentencia de agresión sexual en Los Ángeles, buscando una salida que parece cada vez más remota ante la acumulación de procesos en su contra.
El fin de la impunidad
La repetición del juicio en abril demuestra que el sistema judicial estadounidense prioriza el esclarecimiento total de los abusos, incluso una década después de los hechos denunciados.
La persistencia de la estilista Jessica Mann en el estrado constituye un pilar fundamental para sostener esta causa.
Para la opinión pública, este proceso actúa como un termómetro de la firmeza institucional frente a las figuras de poder.
EFE








