5 curiosidades sobre las bodas reales británicas
julio 11, 2023 5:57 pm

De Victoria a Isabel, pasando por Diana, Kate y Megan… todas las reinas y princesas del Reino Unido han tenido su día especial. Hoy te traemos 5 datos curiosos sobre este evento real.

 

 

 

 

 

1- «V» de Victoria

El sueño de toda novia es caminar por el altar en un hermoso vestido blanco, pero no siempre fue así. La tradición de llevar un vestido de este color se le atribuye a la reina Victoria, quien usó un vestido en este tono para su boda con el príncipe Alberto. La popularidad de la nueva reina era tal que una vez que la foto recorrió el mundo, todas las mujeres se volcaron a esta nueva tendencia.

 

 

 

 

 

 

Actualmente, muchos asocian el blanco nupcial con la pureza y la virginidad, aunque esto no fue siempre así. En tiempos más antiguos, el azul era el color predilecto para esto, pues se le asociaba con la Virgen María.

 

 

 

Algunos se preguntarán qué color era más usado antes de la locura del blanco. Pues, cualquiera, realmente. En la Edad Media, por ejemplo, los matrimonios eran mayoritariamente por conveniencia y la novia usaba el color y las telas que estuvieran de moda en la época.

 

 

 

 

 

 

 

En algunos lugares del mundo el color preferido por las novias es otro. En Asia, muchas mujeres optan por el rojo que es un símbolo de prosperidad y en Escandinavia se solía usar el negro. Antes de la fiebre instaurada por Victoria, el blanco se usaba mucho más en funerales, un evento algo distante al matrimonio.

 

 

 

 

 

 

2- Un mirto para la dama y pastel de fruta para el señor

El color del vestido no es lo único que impuso la reina de reinas, Victoria. Durante su casamiento, llevó un ramo de mirtos, flor que le regaló la abuela de su esposo, el príncipe Alberto.

 

 

 

 

 

 

Tras plantarlas en su jardín, las flores de mirto han sido usadas en todas las bodas reales hasta la de Kate Middleton con el príncipe William.

 

 

 

 

 

 

Estas representan desde tiempos inmemorables la fertilidad y la durabilidad del matrimonio. Igualmente, son comunes en el cristianismo (son llevadas por la Virgen María) y en la mitología griega (símbolos de Afrodita, diosa del amor).

 

 

3- El recinto milenario

 

A pesar de que la venidera boda real será en Windsor, cabe destacar que esta tiene mucho que envidiarle a la Abadía de Westminster, el lugar donde se han celebrado las bodas reales más importantes.

 

 

 

 

 

 

No solo porque en ella se han casado la actual reina Isabel y Kate Middleton, sino porque esta ha alojado bodas reales desde hace más de 900 años.

 

 

 

 

 

 

La primera boda real realizada en este recinto fue la de Henry I con Matilda de Escocia en el año 1100. Aunque esta iglesia de estilo gótico es más conocida por las coronaciones, las cuales han sido alojadas ahí desde 1066 con la imposición de William el Conquistador y Harold.

 

 

 

4- Un anillo para casarlas a todas

 

El anillo que Meghan Markle, la prometida de Harry y futura princesa, usará probablemente la tradición que comenzó con el anillo de casamiento de la Reina Madre en 1923.

 

 

 

 

 

 

El procedimiento dicta que la pieza debe salir de la mina de oro San David, perteneciente a la marca «Clogau», una orfebrería galesa que ha confeccionado los anillos de la reina madre, la reina Isabel y las princesas Ana, Margarita, Diana y Kate.

 

 

 

5- Un evento global

 

Estas uniones no solo son un motivo de celebración en Reino Unido, sino en el mundo. Cada boda real ha ido creciendo exponencialmente en cobertura y seguimiento.

 

 

 

 

 

 

La boda de la reina Isabel II con Felipe fue recibida por 200 millones de personas a través del canal de radio de la BBC. Luego, en 1981, en la boda de Carlos con Diana, considerada la «boda del siglo», fue transmitida por televisión y vista por 750 millones de personas.

 

 

 

 

 

La más reciente de las citas nupciales, la boda de William con Catherine Middleton, fue transmitida por medios tradicionales y digitales con grandes audiencias en países como China, India, Estados Unidos y, por supuesto, Reino Unido. Tan solo en YouTube se estima que hubo unas 72 millones de personas viendo el evento en vivo. Algunas fuentes aseguran que la mezcla de todos los medios dio un total de audiencia cercano a los 2 mil millones de espectadores.

 

 

 

 

 

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