Se acerca el verano, una de las épocas en las que tenemos que depilarnos con más frecuencia. Hay muchas formas de depilarnos, y la depilación láser es una de ellas. Además de ser muy efectiva, hace que nos olvidemos por completo del vello de nuestro cuerpo. Como sabemos que queréis estar perfectas este verano y eliminar el vello, Nosotras os contamos las verdades y mentiras sobre esta técnica de depilación gracias a RibeClinic.
Hay muchos falsos mitos que rodean la depilación láser, y es importante detectar cuáles son.
El láser elimina más difícilmente el vello rubio o claro. Es totalmente cierto, y lógico, ya que el vello más claro es más difícil de eliminar debido a que es más débil y ‘claro’.
No podemos depilarnos con láser en verano. La depilación láser está poco indicada sobre pieles bronceadas, ya que corremos el riesgo de quemarnos. Si depilamos zonas cubiertas, como las axilas, no hay problema.
Antes de depilarse hay que dejar crecer el pelo. No hay que depilarse con cera o pinzas durante unos 10 o 15 días para que el láser sea efectivo. Se aconseja hacerlo con cuchilla.
El láser es la opción que mejor funciona respecto a los otros métodos. Cada cuerpo es diferente y quizá hay pieles que llegan a reducir el crecimiento del vello mediante la depilación con cera, pero el láser es muy efectivo si queremos hacerlo de forma más permanente.
Está prohibido tomar el sol después de la depilación. Sí que podemos hacerlo, pero como la piel está sensible después del láser, es muy importante utilizar protector solar.
La depilación láser es muy dolorosa. Hay que ser claras: depilarse nunca ha sido una actividad placentera. Al igual que con la cera, el láser produce una sensación como de pinchazos, que según el tipo de piel puede ser más o menos dolorosa.
El vello vuelve a salir después de un tiempo. Aunque en la cara puede salir algún vello, en el cuerpo se elimina de forma definitiva.
Y tú, ¿has recurrido a la depilación láser?
Fuente: Nosotras