La historia se repite. Petróleos de Venezuela (Pdvsa) se ha retrasado nuevamente en la devolución de los contenedores pertenecientes a las navieras y por este motivo ha generado una deuda con las transportistas que crece día tras día.
«Nos hemos visto en la imperiosa necesidad de exponer nuestra preocupación en referencia a la deuda que Pdvsa y su grupo de empresas filiales o relacionadas mantienen por concepto de servicios y del cargo de demora asociado al uso de los contenedores, propiedad de las diferentes líneas navieras internacionales», se lee en una carta enviada al despacho de Rafael Ramírez, ministro de Petróleo y Minería y presidente de Pdvsa.
En el texto, fechado el 25 de abril y firmado por la Asociación Naviera de Venezuela, se afirma que hasta el 15 de abril la deuda de la petrolera con las navieras era de 196 millones de dólares y que hasta esa fecha Pdvsa aún poseía «alrededor de 2.900 contenedores» pertenecientes a las transportistas. Se precisa que esos equipos fueron usados para importaciones de alimentos e «insumos relacionados con las diferentes industrias en que Pdvsa participa».
«Los contenedores ingresaron al país bien por haber sido consignados a nombre de Pdvsa o a través de empresas consolidadoras, alcanzando en su mayoría un número de días promedio de permanencia en el territorio nacional que son totalmente inusuales en este tipo de operaciones y que al 15 de abril varían entre 100 y hasta más de 700 días en el territorio venezolano».
Al detallar la composición de la deuda se observa que por «cargos causados, por sobreestadía de contenedores» en Venezuela, pero aún no facturados, el impago asciende a casi 113 millones de dólares. En el caso de los «cargos causados por sobreestadía» facturados por las navieras a Pdvsa la deuda es de 83 millones de dólares.
«Nos hemos abstenido de intentar las reclamaciones legales a que tendríamos derecho y hemos intentado buscar soluciones que no perjudiquen a las partes», advirtió la Asociación Naviera de Venezuela.
Asimismo, subrayó que el problema para las transportistas no sólo es el «cuantioso monto de la deuda», sino las dificultades que supone tener retenidos en Venezuela tantos contenedores. «Las líneas navieras internacionales han aumentado su preocupación ante la falta de credibilidad en el cumplimiento de los compromisos de Pdvsa», dice el texto.
Los antecedentes
Los incumplimientos de la petrolera con las transportistas no son nuevos.
Un documento elaborado por la Comisión Especial de Revisión y Registro de la deuda originada en Pdval confirmó en 2011 que la estatal adeudaba casi 121 millones de dólares a diez navieras. Inicialmente los reclamos de las navieras llegaban a 303,3 millones de dólares, pero ambas partes acordaron un pago de sólo 120,9 millones de dólares.
Fuente: El Universal
En esa oportunidad el compromiso también se originó por la demora de Pdval, filial de Pdvsa, en el retorno de los contenedores a las compañías marítimas. La mayoría de los equipos fueron usados en las importaciones de alimentos que realizó la estatal entre 2008 y 2010.
De acuerdo al reglamento de la Ley Orgánica de Aduanas un importador cuenta con 90 días para regresar el contenedor, pero si incumple ese plazo la naviera cobra entre 100 y 200 dólares diarios de multa por cada contenedor.
En la comunicación enviada a Rafael Ramírez en abril pasado también se hizo referencia a esta situación. «Las líneas navieras internacionales, a través de sus agentes navieros autorizados, han tenido que asumir el riesgo de la imposición de la sanción establecida en el artículo 79 del reglamento de la Ley Orgánica de Aduanas, el cual establece la cantidad de días máximos que debe permanecer un contenedor en el país antes de ser reexpedido».