15 cosas que hacen que el sexo sea mejor después de casarse

15 cosas que hacen que el sexo sea mejor después de casarse

 

Habéis ya experimentado todo durante el noviazgo y vivís con el miedo de que, una vez os hayáis casado, toda la pasión desaparezca. ¡Estáis muy equivocados! Te contamos cómo y por qué mejora el sexo después del matrimonio.

 

 

1. Disponible las 24 horas

Uno de los mayores inconvenientes de estar soltera es no poder tener sexo cuándo y dónde te apetezca. Los casados disfrutan del privilegio de poder hacer el amor con su pareja a todas horas y sin previo aviso.

 

 

2. Despertares felices

No hay nada mejor que despertarse junto a la persona que más quieres, ¿verdad? Sí, sí lo hay. Es mucho mejor que esa persona te despierte tan cariñosamente que termines llegando tarde al trabajo porque «se te han pegado las sábanas».

 

 

3. Nada que temer

Ya no tendrás que preocuparte más por las enfermedades de transmisión sexual. Y, además, al acostarte siempre con la misma persona, el abanico de anticonceptivosa elegir es mucho más amplio.

 

 

4. Los momentos empalagosos llegan a su fin

Cuando lleváis tanto tiempo juntos, no es necesario que sigáis el protocolo post coito a rajatabla. No hace falta que, tras llegar al clímax, os quedéis abrazados en la cama durante horas. Simplemente, podéis daros un beso de buenas noches, daros la vuelta y dormir plácidamente.

 

 

5. Ya no comentas tu vida sexual con tus amigas

Primero, porque tu marido es ya uno más en los eventos sociales o planes, y segundo porque no quieres parecer presuntuosa presumiendo de lo bien que se porta tu chico en la cama.

 

 

6. Es ya un experto en la cama

Y sabe perfectamente lo que te gusta. Así que lo único que debes hacer es tumbarte en la cama y disfrutar porque no necesitará ninguna indicación por tu parte.

 

 

7. Innovación pero sin pasarse

Las parejas que llevan mucho tiempo juntas, estén casadas o no, buscan innovar en la cama para dejar a un lado la rutina. Sin embargo, al conocerte tan bien, sabrá qué novedades incluir y cuáles no.

 

 

8. No necesitas fingir

Antes, te veías en la obligación de hacerlo para no hacer sentir mal a tu compañero de alcoba. Ahora, si notas que algo no funciona o tu libido ha expirado, puedes comentárselo sin sentirte avergonzada. Él sabrá cómo solucionarlo.

 

 

9. La depilación está sobrevalorada

No hace falta que parezcamos la hija del hombre de las nieves pero a nuestra pareja no le importará que nuestro pubis o piernas no estén perfectamente depiladas. Al igual que nosotras no podremos exigirles lo mismo.

 

 

10. «Sábado, sabadete…»

Como bien reza el refrán, el mejor momento para hacer el amor es esa tarde libre en casa, cuando estáis tirados en el sofá sin nada que hacer. Tenéis una cama y muchas horas juntos por delante, ¿qué plan mejor podría existir?

 

 

11. No pasa nada si no tenéis sexo a diario

Si últimamente hacéis el amor dos o tres veces por semana, no te preocupes: tu matrimonio no se está yendo al garete. Una vez compartís un proyecto de vida juntos (véase piso, perro y gastos) el sexo pasa a segundo plano. Para reavivar vuestra pasión, podéis reservar un par de noches para pasarla juntos o aprovechar esos días libres, huir del estrés y daros placer.

 

 

12. Tus amigos no te creerán

Pero es cierto: después de 12 años casados, aún sigues acalorándote cuando tu chico sale de la ducha con la toalla.

 

 

13. La nueva edad de oro: los 50 años

Numerosos estudios avalan que, tras 50 años de matrimonio, son muchas las parejas que viven una nueva edad de oro sexual en la que sus encuentros sexuales aumentan (no sabemos si en número o en calidad).

 

 

14. Habéis encontrado vuestros lugares preferidos

Y no, no son los que las películas os han impuestos porque, seamos sinceras, ni el coche ni la ducha son lugares cómodos para practicar sexo. ¿Dónde se supone que debes colocar tu pierna? Sin embargo, esa mesa de la cocina tiene la altura perfecta para haber servido de cama varias veces.

 

 

15. Tan solo necesitáis miraros para saber lo que queréis

No hace falta que prepares una cena romántica ni que compres un conjunto de lencería sexy, con que le beses en el cuello o le mires con gesto travieso será suficiente.

 

 

 

Fuente: Cosmopolitan 

Comparte esta noticia: