Ayer, a las 9:50 de la mañana, la temperatura en Ginebra era de 9 grados centígrados, un frío que penetraba las paredes de concreto, el grosor de los vidrios de invierno y afectaba la temperatura regulada del Palacio de las Naciones. A esa hora el embajador de Venezuela ante los organismos de la ONU acreditados en la ciudad suiza, Jorge Valero, regulaba su temperatura corporal con un fragante capuchino grande sin azúcar, mientras hacía los últimos ajustes para la inauguración de la exposición Venezuela, un país garante de los derechos humanos. La muestra consta de 19 fotografías acompañadas de un texto alusivo a “los avances del gobierno en la protección y garantía de los derechos humanos”, afirmó el diplomático con orgullo.
La exposición será abierta oficialmente hoy por la canciller Delcy Rodríguez, quien llegó ayer al final de la tarde a Ginebra al frente de una delegación de 40 personas. Además de Rodríguez, el Estado venezolano trajo a 5 ministras, 2 magistradas del TSJ y una rectora del CNE para afrontar el primer Examen Periódico Universal de Derechos Humanos del gobierno de Nicolás Maduro y el segundo en la historia del mecanismo de la ONU (el primero se realizó en 2011).
Las ministras que acompañaron a Rodríguez fueron Iris Varela (cárceles), Luisana Melo (salud), Aloha Núñez (indígenas) y Blanca Eekhout (mujer). Las magistradas fueron Francia Coello (Sala Penal) y Carmen Zuleta (Sala Constitucional); y la rectora del CNE, Sandra Oblitas. Destacó la ausencia de la fiscal general Luisa Ortega, que en los últimos meses ha mostrado desavenencias con el resto del gobierno en distintas materias. En su lugar vino la vicefiscal general. Tampoco hubo representación de la Defensoría del Pueblo, organismo que fue rebajado a categoría B hace una semana por su falta de independencia y perdió su derecho a voz en la ONU.
Escrutinio. 103 países manifestaron interés en intervenir en el diálogo interactivo sobre Venezuela que se hará hoy, pero cada uno apenas tendría un minuto y 10 segundos para exponer sus interrogantes y recomendar o criticar las políticas que en materia de derechos humanos ha implementado el gobierno de Maduro. Estados Unidos, México, Países Bajos, Reino Unido, Bélgica y Alemania tenían previsto hacer énfasis en el acceso a la información pública y y en el acoso a periodistas y medios; Suecia, en la escasez de alimentos y medicinas; Estados Unidos, Alemania y la República Checa, en la falta de independencia de los poderes públicos y la persecución a la oposición. También se reiterarían las solicitudes para que visiten al país el Alto Comisionado de Derechos Humanos y los relatores de Naciones Unidas, que requieren autorización gubernamental para entrar a Venezuela a verificar las denuncias de sectores de la sociedad civil.
Sin embargo, ayer, cafecito en mano, nada de esos cuestionamientos preocupaban al embajador Valero, quien considera que el único que podría visitar Venezuela es Alfred de Zayas, relator para el Orden Democrático Interno, al que califica de «verdadero progresista».
El Nacional











