Venezuela en crisis
marzo 10, 2014 7:50 am

Actualmente, nadie discute que el país sufre una grave crisis. Esta se expresa tanto en lo económico y social como en lo político. Desde el punto de vista económico, la actividad está paralizada por la falta de divisas para importar materias primas e insumos para la producción. A ello se agrega una inflación galopante que ya está bordeando 60%, la mayor del mundo, y junto con ella, lo peor: la escasez de todo tipo de bienes que va desde los alimentos hasta los repuestos para automóviles.

 

Un elemento que no puede dejar de mencionarse es la devaluación del bolívar y la amplia brecha entre el tipo de cambio oficial y el dólar negro, lo cual ha provocado un desajuste importante al tiempo que ha potenciado la corrupción.

 

En medio de esta problemática, el Gobierno luce paralizado y sin iniciativas. Lo único que ha hecho es llamar recientemente a unas mesas de diálogo; las mismas que se convocaron hace más de un año sin resultados favorables. Todo ello ha provocado malestar en la población, que ha visto disminuir el poder adquisitivo como consecuencia de la inflación.

 

Es en este contexto que se suceden las protestas estudiantiles que han sacudido a buena parte del país. La respuesta del Gobierno ha sido una represión que ha implicado la violación de los derechos humanos, hecho este ya comprobado. Con la polarización que sufre Venezuela, el país es inviable. Con una división en dos mitades que ni siquiera se hablan, el país no tiene futuro. Ninguna mitad sola puede gobernar y lo que está ocurriendo es que la situación se ha complicado, arrastrada ahora por la violencia. Venezuela requiere un espacio de diálogo para delinear puntos comunes que unan a los venezolanos, como podría ser un plan de desarrollo nacional que levante la producción interna, genere empleos y ayude a bajar la inflación. Eso debe ser materia de consenso.

 

Igualmente, la designación de poderes públicos fundamentales como el TSJ, la Fiscalía General, la Defensoría del Pueblo y la Contraloría deben ser objeto de un acuerdo. Esos cargos fundamentales para el equilibrio político no pueden estar en manos de un partido político como ocurre hoy, donde militantes del Psuv monopolizan esas posiciones, porque se estaría excluyendo a la otra mitad del país. Para esos cargos se necesitan personas honorables que actúen apegadas a la ley y no a las directrices de un partido. Hay que evitar que el país se deslice por la espiral de la inestabilidad. Ello requiere un acuerdo mínimo para salvar a Venezuela. Estamos a tiempo.

 

@JoseAGuerra

Por José Guerra