Sobre Abreu y Dudamel
febrero 17, 2014 8:06 am

Hoy quiero referirme específicamente a las críticas a José Antonio Abreu y a Gustavo Dudamel, porque cuando se sacan las cosas de contexto se incurre en injusticias.

 

Gustavo no estaba, como se ha dicho, «dirigiendo un concierto mientras se masacraba a la gente». Gustavo estaba dirigiendo un concierto. Punto. Se está celebrando -con muchas razones para celebrar- los 39 años de El Sistema del que han salido tantos músicos excepcionales. Resulta que ahora los culpables de los asesinatos de estos días son José Antonio Abreu y Gustavo Dudamel «porque no se pronuncian»… ¿Es que nos volvimos locos?

 

Con el gigantesco enemigo que tenemos enfrente, ese gobierno con todos los peores adjetivos que se le puedan endilgar, porque se los merece, los culpables no son Maduro, Cabello y la cuerda de ñángaras que conforman los poderes públicos, sino quienes han trabajado arduamente por construir la Venezuela de excelencia, la Venezuela distinta.

 

Yo creo que si Abreu y Dudamel son chavistas tienen todo el derecho a serlo. Yo no quiero una Venezuela donde todos piensen igual, como quería Hugo Chávez y quieren éstos. Quiero un país donde se respeten las diferencias. En El Sistema hay niños y jóvenes hijos de chavistas y no chavistas. Se forman para tener éxito en lo que decidan emprender en la vida.

 

¿Qué proponen quienes tan agriamente critican, que el Maestro Abreu renuncie y que Maduro nombre a Jesse Chacón o a Farruco Sesto, para que en dos meses no quede nada de la obra de casi 40 años? ¡Ellos son de la escuela de Chávez, a quien no le tembló el pulso para despedir 20.000 empleados de Pdvsa!

 

Estoy segura de que nadie que tenga la sensibilidad de formar niños y jóvenes para que rompan el círculo vicioso de la pobreza pueda cohonestar el que maten a alguien. Su obra debería hablar más que sus palabras, pero desgraciadamente no es así. En la Venezuela que tenemos, quienes piden inclusión son los primeros que excluyen. Quienes piden tolerancia son los más intolerantes. Destruyendo no vamos para ningún lado…

 

Yo, por mi parte, seguiré defendiendo la mejor obra de Estado que ha habido jamás en Venezuela.

 

@cjaimesb

Por Carolina Jaimes Branger