La tribu blanca de Donald Trump
julio 29, 2016 3:30 pm

¿Por qué una persona como Donald Trump, que nunca ha ocupado un puesto público ni ha sido elegido para nada, acaba de ser coronado como el candidato republicano a la Casa Blanca?

 

 

Una respuesta parcialmente correcta es precisamente esa: una parte sustancial de la sociedad estadounidense está cansada de los políticos tradicionales.

 

 

Pero otra más interesante apareció antes de la convención, en un largo reportaje publicado en The New York Times bajo la firma de Nicholas Confessore: porque Trump encarna la respuesta de la tribu blanca estadounidense frente a otras tribus que le disputan la hegemonía social del país.

 

 

Esa tribu blanca, convocada por Donald Trump, se dispone a derrotar en las urnas y a hacerle frente a la tribu hispana, a la tribu negra, a la tribu islamista y a todos los fenómenos y tendencias que, supuestamente, han erosionado su poder a lo largo de los años.

 

 

Sus enemigos son, también, el multiculturalismo, el plurilingüismo, la globalización y la idea de que le corresponde a Estados Unidos encabezar militarmente los esfuerzos por proteger las libertades, la democracia y el mercado en todas las latitudes.

 

 

Como alega Confessore, no es la primera vez que esto sucede en el Partido Republicano. Patrick Buchanan fue quien primero dibujó ese panorama de tribu blanca asediada. Lo planteó en la década de los 90, cuando fue un candidato a presidente, entonces ampliamente derrotado.

 

 

Con Trump parece que le ha llegado la hora a esos planteamientos. Mi opinión es que Trump no podrá detener las fuerzas sociales supuestamente adversarias. La demografía acaba por imponer su realidad. En torno a 2060, la tribu blanca dejará de ser la mayoría y según las proyecciones del censo de Estados Unidos, una de cada tres personas será de origen hispano.

 

 

La confrontación es una pésima estrategia. Lo sensato es la adaptación y la colaboración con el hecho inevitable.

 

 

 

Carlos Alberto Montaner

CNN