Consejitos para Dios
enero 26, 2015 7:13 am

“Alguien infinitamente bueno no se imagina lo que es vivir en un lugar infinitamente malo”

Querido Dios, me entró un fresquito cuando supe que de ahora en adelante serás Tú quien proveerá, porque este gobierno revolucionario es una pifia proveyendo. Ya pocos creen el cuento de la “guerra económica”. La mayoría está tan convencida de que aquí en Venezuela lo que hay es una “torta económica”, que recibió con beneplácito la noticia de que de ahora en adelante, Tú te encargarás.

 

Te escribo entonces para darte unos consejitos, por aquello de “con el mazo dando” (pero no con el mazo de Diosdado, ojo). Primero, Señor, te digo que no confíes en nadie. No se te ocurra dejar nada con los militares, porque esos no cuidan. Algunos tienen hasta negocios con los bachaqueros y lo que les entregues irá a parar a Colombia y no nos podemos permitir ese lujo, porque aquí la peladera es pareja. Porque Diosito, aquí, aunque tengas dinero, no encuentras qué comprar.

 

Si en tu proveeduría te encuentras con un señor que se llama Aristóbulo Istúriz, ponlo a hacer cola, por favor, aunque no haya cola. Y también mete en esa cola a Yván Bello, Félix Osorio y a Marcos Torres y déjalos ahí por un buen tiempo. Yo te explico después

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Querido Diosito, te doy una listica de las muchas cosas que faltan aquí para que cuando vengas las metas en tu maleta: aquí no se consigue carne, ni pollo, ni leche, ni café, ni harina de maíz y de trigo. Tampoco se encuentran pañales, ni fórmula para bebés, ni compotas. Mucho menos afeitadoras, jabón o champú… Tráete Losartán Potásico por si te sube la tensión, porque aquí uno pasa cada calentera que es mejor estar prevenido. Y cualquier otro remedio que puedas necesitar.

 

Como lo de la escasez es la punta del iceberg, te sugiero que traigas a San Marcos para que te ayude a poner orden en este caos financiero, y quizás no sea mala idea invitar a tu gabinete a Tomás de Aquino, Agustín, Alberto Magno o a Buenaventura. Decide Tú.

 

Si tienes un rayo congelador como el del Señor Frío de Batman, por favor que no se te quede. Es para congelarle las cuentas a tantas cucarachas (de ambos lados) que han desvalijado nuestra nación. Y no sería mala idea que viniera San Miguel Arcángel para que derrote a los demonios que nos acosan.

 

Finalmente, te pido que nos traigas paciencia, tolerancia, esperanza y sobre todo, decencia y honestidad. Cualquier duda, me llamas al celular.

 

Carolina Jaimes Branger

@cjaimesb