Carolina aquí, Carolina allá
septiembre 14, 2015 5:28 am

Dos visiones de la contrastante realidad venezolana

Las dos son mujeres profesionales, inteligentes y trabajadores. Ambas descienden de próceres de la independencia y son miembros de familias honorables y, sobre todo, honestas, de esas que por dos siglos han dictado pauta de buen hacer y buen vivir.

 

 

Carolina Vollmer es artista plástica. Además es abogada, pero su pasión la ha encauzado a través del arte. Recientemente inauguró una exposición que denominó “Refugio”, una conceptualización sobre la Venezuela que tenemos. No dejen de ir a verla, está en El Anexo Arte en la avenida Eraso de San Bernardino.

 

 

Uno entra y se encuentra con un video de una destructora de documentos, que vuelve trizas a la Constitución Nacional. De ahí en adelante, el recorrido enciende las alarmas y para los pelos de punta sobre nuestra situación actual. Frente al video, una serie de bolsitas plásticas recogen los restos de los títulos destruidos: nuestros derechos vueltos papelillo. Un poco más adelante, en el piso, reposan dieciséis repuestos de una rotativa: la censura. En la pared de enfrente, los filtros de las chimeneas de una fábrica que quebró, cuelgan del techo: el desmantelamiento de nuestro aparato productivo. En la pared de la derecha, cuatro ovillos de hilo sin usar, pero vencidos, gritan el destino de nuestra industria.

 

 

En un patiecito interior cuelgan tres botellones de agua, son contenedores de historias. Uno está a medio llenar de cables, otro casi lleno, pero queda uno vacío, a la espera de la historia que los venezolanos terminaremos de contar. Finalmente, unas piezas vaciadas en resina simbolizan los encuentros. Y es que un país dividido no funciona.

 

 

Carolina Márquez Arismendi es licenciada en Literatura Latinoamericana de La Sorbonne y es directora de Programación de la Orquesta Simón Bolívar. Fue cronista de excepción del histórico viaje que acaban de realizar nuestras orquestas a Italia. Lo mejor del país viajando por el mundo. De su mano viví los éxitos, sentí las emociones, oí las ovaciones y me enorgullecí una vez más de la dimensión de la obra que es El Sistema.

 

 

Dos Carolinas, dos visiones de la contrastante realidad venezolana: la Venezuela destruida y la Venezuela que negada a morir, muestra lo mejor de sí. ¿Con cuál nos quedamos?… Para mí la respuesta es obvia. ¿Y para usted?

 

Carolina Jaimes Branger

@cjaimesb



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