Al maestro con cariño
enero 12, 2015 4:28 am

“Ser maestro no es una manera de ganarse la vida, es una manera de vida”

 

 

Todos tenemos al menos un maestro inolvidable. Alguien que nos inspiró, nos sirvió como modelo, nos apoyó y nos estimuló a seguir adelante. Tal vez, al leer estas líneas, ese maestro aflore de un recuerdo dormido más en nuestros corazones que en nuestras mentes.

 

Un maestro puede elevar a un alumno a las cumbres más altas, como hicieron Aristóteles con Alejandro Magno y Simón Rodríguez con Simón Bolívar. Hay otros, por el contrario, que pueden hundirlo hasta los abismos más profundos.

 

Los maestros y los profesores asumen su profesión como una cruzada. Ser docente hoy en Venezuela es ser de los profesionales peor pagados. Nadie que no haya enseñado sabe el trabajo que implica preparar las clases, corregir exámenes, tareas y trabajos, además de las horas dando clases y lidiando con muchachos cada día más rebeldes y maleducados. Pero nadie que no haya enseñado sabe la satisfacción que se siente al encontrarse con unos ojos ávidos de conocimiento, de adentrarse en el tema, de ser quien los lleve de la mano a descubrir maravillas. Yo fui educada por las religiosas del Sagrado Corazón. La fundadora de su congregación fue Santa Magdalena Sofía Barat, quien escribió que “por una sola niña hubiera fundado el colegio”.

 

Nuestros docentes hoy también se enfrentan a un monstruo dormido durante más de cincuenta años: la ideologización. ¿Cómo hacer -sin perder el trabajo- para inspirar en los alumnos el espíritu crítico, el respeto absoluto por la libertad y el derecho a la disidencia?… Ciertamente, no es fácil. Hay que echar mano de mucha imaginación e ingenio. Hay muchos que ya han tirado la toalla, pero los que no lo han hecho merecen nuestro apoyo y reconocimiento. Porque ser maestro no es una manera de ganarse la vida, es una manera de vida.

 

Las pocas cifras que se conocen indican que falta infraestructura de escuelas, preparación y evaluación de docentes y no hay forma de medir qué y cuánto aprenden los alumnos. Sin un magisterio fuerte, el país seguirá al garete.

 

El 15 es el Día del Maestro. Recuerdo a mi padre, el mejor de todos. Rindo homenaje a Luis Alberto Machado, quien ocupó su lugar como mi mentor cuando mi papá murió, y a tantos otros que “sembraron mi alma para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso”.

 

Carolina jaimes Branger

@cjaimesb