No hay cama pa’ tanta gente
julio 17, 2020 11:31 am

 

El reciente anuncio de Nicolás Maduro de habilitar el Poliedro, incluido el estacionamiento, para atender y hospitalizar a pacientes infectados con coronavirus muestra, una vez más, las inconsistencias del régimen y su nula capacidad para enfrentar esta crisis.

 

 

Hace cuatro meses, poco antes de comenzar la cuarentena, Jorge Rodríguez se ufanaba de que Venezuela contaba con 23.762 camas de hospitalización: 11.000 en hospitales públicos, 4.003 en Barrio Adentro, 4.759 en clínicas y 4.000 habilitadas en hoteles; y  1.213 camas en Unidades de Cuidados Intensivos: 450 en los hospitales, 573 en Barrio Adentro y 190 en clínicas.

 

 

El mismo Maduro se encargaba de echar un halo de duda a lo dicho por su ministro cuando a los pocos días dio otra cifra: 27.780 camas en hospitales, CDI y clínicas, y 4.500 camas en UCI.

 

 

“Es un embuste”, aseguró Douglas León Natera, presidente de la Federación Médica Venezolana. “Los hospitales podrán tener camas puestas, si acaso, pero que tengan un ventilador que funcione, no hay”, insistió.

 

 

¿Qué pasó con la tan cacareada capacidad del régimen para enfrentar la pandemia? ¿Por qué ahora tienen que habilitar el Poliedro y cuanto hotel y estacionamiento se encuentren mal puesto por ahí?

 

 

 

En Zulia hace rato se le fue de las manos la situación. El único centro de salud que con limitaciones podía atender a los enfermos, el Hospital Universitario de Maracaibo, colapsó. Nunca estuvo realmente preparado para afrontar una crisis de esta magnitud.

 

 

El régimen tampoco ha estado preparado para asumir el riesgo que significa tener a 5 millones de venezolanos huyendo, exiliados. Es gente que puede volver en cualquier momento, como de hecho lo hace, porque las condiciones en las que viven ahora son mucho peores. A ellos los culpa, muy alegremente, de la expansión del coronavirus.

 

 

¿Y Caracas? Hace rato se advirtió que en las parroquias Sucre, El Valle, La Vega, El Paraíso y Coche, solo por nombrar las más populosas, el cansancio por el confinamiento y la necesidad de buscar el sustento diario creaba grandes aglomeraciones, negadas por el régimen y sus medios de comunicación, caldo de cultivo para todo lo que ya se está comenzando a ver.

 

 

Seguro el inquilino de Miraflores, melómano como es, recuerda con preocupación en estos días al Combo de Puerto Rico y su canción “No hay cama pa’ tanta gente”, porque la crisis se agrava y la falta de respuesta es abrumadora.

 

 

Llevar a los enfermos de coronavirus al estacionamiento del Poliedro es lo último de una gran serie de desaciertos. Todo permite entrever que lo que viene va a ser mucho peor.

 

 

Editorial de El Nacional



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