Mercado cambiario en Argentina: ¿Por qué el valor del dólar es fluctuante?
septiembre 12, 2018 11:18 am

Cada nueva suba o baja en los mercados emergentes, impacta en la Argentina, que además lidia con problemas de confianza en el cumplimiento de sus metas.

 

Con una tendencia de fondo en ascenso, las alzas y bajas que viene experimentando el dólar parecen no tener fin y la pregunta que aparece es a qué se debe tanta volatilidad en su fluctuación. Según los analistas, la respuesta hay que buscarla tanto en factores externos que afectan a todos los mercados emergentes como a motivos internos de la macroeconomía local.

 

Entre las causas externas, Argentina no está siendo ajena a la volatilidad de los mercados emergentes en general, algo que abarca entre otros a Brasil (cuya devaluación del real está afectando a las exportaciones argentinas) y Turquía. Esta volatilidad es provocada por un fortalecimiento del dólar a nivel global en medio de la guerra comercial de Estados Unidos contra China, sumado a una Reserva Federal (el Banco Central de Estados Unidos) con mayor predisposición a subir las tasas.

 

En este escenario, para cubrirse los inversores externos empezaron a dolarizar sus portafolios y a salir de las monedas emergentes, lo que provoca una depreciación general de estas divisas: por ejemplo, en Brasil el dólar subió un 25% en el año, a casi 4,12 reales. “Muchos fondos internacionales están retirando posiciones de países considerados más ‘riesgosos’ y por eso el índice de emergentes tuvo un recorte del 20% medido en dólares”, sostuvo Alejandro Bianchi, gerente de inversiones de InvertirOnline.

 

Si pasa algo en Brasil (esta semana se conocieron encuestas que favorecían a la izquierda y cayó el real), el peso sale perjudicado. Pero también por la misma razón, puede ayudar a traer calma cuando -como este miércoles- en los mercados externos el dólar cae.

 

Factores internos

 

De este movimiento conocido como “fly to quality” (volar hacia la calidad o vender inversiones consideradas “riesgosas”, como las monedas emergentes, para posicionarse en otras consideradas más seguras, como activos de EE.UU.) no quedó tampoco exenta Argentina.

 

“Pero la diferencia con Argentina respecto a otros emergentes es que es más vulnerable por varios factores internos, como una economía en recesión, inflación superior al 40%, y un Gobierno que aparece debilitado y que fue errático en sus últimas medidas económicas y monetarias”, aseguró Gustavo Neffa, director de Research For Traders.

 

Una de las cuestiones internas que más pesan para los inversores es la “dependencia del financiamiento externo”, sumado a que, según Bianchi, hay “un bajo nivel de reservas sobre PBI (cerca del 8%, cuando Brasil está por encima de 15%)” para afrontar las turbulencias cambiarias.

 

Precisamente, los inversores perciben que el Banco Central no tiene suficiente capacidad de fuego (reservas) o de acción (está restringido por el acuerdo con el FMI) para contener la corrida cambiaria, lo que sumado a la necesidad de fondos para achicar el déficit fiscal provoca una mayor dependencia del endeudamiento externo. Y esta mayor dependencia de fondos de afuera terminó llevando a la creencia de que Argentina no llegaría a refinanciar toda su deuda en 2019. “Lo que hubo principalmente fue una crisis de confianza en la capacidad de repago de la deuda”, explicó Neffa.

 

El panorama de desconfianza, según los analistas, lo terminan de agravar el resto de las variables macro, con un alto traslado a precios (pass through) que dejará la reciente escalada del dólar (la expectativa de inflación es del 5% en agosto y 4,5% en septiembre) y una mayor recesión. En otras palabras, la temida estanflación.

 

Y a todos estos factores económicos se suman otros de tipo político: para los analistas, con las últimas crisis el Gobierno perdió mucho poder e imagen y no supo mostrarse a la altura de las circunstancias. Esto de cara a unas elecciones que aparecen complicadas para el oficialismo y, más cerca en el tiempo, a las negociaciones para aprobar un Presupuesto que apunte a la anunciada meta de déficit cero en 2019.

 

Sin embargo, hay momentos en los que el mercado se tranquiliza. Sucedió luego de declaraciones a favor de la Argentina de Donald Trump o el Fondo Monetario Internacional, o luego de algún anunció del Gobierno. Aunque, en épocas de volatilidad, estos momentos de calma duran poco (la semana pasada, el dólar solo bajó durante dos días para retomar el alza el lunes).

 

¿Cuál es la salida?

 

En este escenario, los analistas sostienen que una cuestión clave para devolver algo de tranquilidad a los mercados será avanzar con el acuerdo con el FMI, algo que para Bianchi debería dar alguna garantía “de que habrá el financiamiento necesario para afrontar las necesidades de 2019 (repago de deuda de corto plazo y reducción del déficit fiscal principalmente) luego de haber gastado por encima de las posibilidades”.

 

Sin embargo, para el director de MB Inversiones, Diego Martínez Burzaco, para que este acuerdo verdaderamente consiga traer algo de calma debería incluir dos cuestiones centrales:

 

1. Permitir que el Banco Central tenga mayor flexibilidad en el manejo del mercado cambiario. “Hoy la entidad tiene muchas restricciones para intervenir y no se sabe cuál es su estrategia de fondo ni bajo qué criterios hace sus intervenciones y subastas de divisas”, aseguró Martínez Burzaco.

 

2. Que el Fondo otorgue no sólo el adelantamiento de los fondos de 2020 y 2021, “sino también alguna línea de contingencia adicional para reforzar la posición financiera del Gobierno”, sostuvo el analista.

 

Y por fuera del acuerdo con el Fondo, los especialistas aseguran que habría que sumar una cuestión más para terminar de traer tranquilidad a la fluctuación del dólar: que el Gobierno consiga el consenso político necesario para aprobar un Presupuesto 2019 que avance hacia un menor déficit fiscal.

 

El Clarín



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