Las IA llegan al sector de los videojuegos
junio 16, 2018 3:04 am

 

En los últimos tiempos hemos oído hablar mucho tanto de videojuegos como de las conocidas como Inteligencias Artificiales. Los primeros han pasado de ser considerados como un mero entretenimiento para los más pequeños de la casa a convertirse en un sector profesionalizado capaz de generar miles de millones de dólares. Así, en la actualidad, pasar horas delante de una pantalla jugando al League of Legends o al FIFA ya no es un pasatiempo sino que puede convertirse en una de las profesiones más lucrativas de la década.

 

 

 

Por su parte, el avance en las nuevas tecnologías ha permitido la creación de IA cada vez más avanzada. Atrás quedan Deep Blue y su casi triunfo contra Kasparov al ajedrez o Libratus, la IA que en 2017 consiguió vencer a 4 de los mejores jugadores de póker del mundo gracias a una capacidad analítica que le permitió detectar patrones en el juego de sus rivales a pesar de la cualidad incompleta de la disciplina. De estas grandes computadoras hemos pasado a robots que tienen forma humana y cuya presencia en la mayoría de los hogares está cada vez más cerca de materializarse como una realidad. Para los que todavía niegan esta posibilidad, un dato: en Japón un androide ya se ha presentado como candidato a una alcaldía.

 

 

Está claro que tanto los videojuegos como la IA forman parte de nuestra vida, aunque en pocas ocasiones reparamos en ello. En un afán por unir ambos mundos, Quantic Dream ha lanzado un nuevo juego para PS4 al mercado en el que la IA toman el control. “Detroit: Become Human”  el protagonismo a los robots como si de una película futurista se tratase, otorgándonos a los seres humanos el tan ingrato papel de personaje secundario. Sin embargo, el nuevo trabajo del estudio francés no busca simplemente el entretenimiento, sino que va más allá, planteando una realidad distópica que no parece estar muy lejana en el tiempo y que hará reflexionar a todos aquellos que se pongan frente a los mandos.

 

 

 

El videojuego, que lleva en desarrollo desde el 2015, cuando fue anunciado en la Paris Games Week de forma oficial, nos sitúa en Detroit en 2038. La ciudad estadounidense se presenta como la capital de los robots, y si bien no podemos ver coches voladores como en la famosa película “Yo, Robot”, lo cierto es que estos androides cumplen con las mismas funciones que las presentadas en la cinta de Alex Proyas. Los robots están presentes en el día a día de los humanos con todo lo que esto conlleva: por una parte sirven como apoyo y ayuda para los seres humanos en determinadas tareas; por otra desempeñan labores que antes eran llevadas a cabo por las personas, lo que provoca una alta tasa de desocupación y cierto rechazo por parte de un sector de la sociedad. A pesar de que el juego cuenta con tres personajes muy diferenciados, el núcleo central de la trama es el mismo: la toma de consciencia de los robots y su deseo de alcanzar la libertad y ser considerados como individuos humanos.

 

 

Así Kara es una androide que tras escapar de una vida convulsa se dedica a cuidar a una niña pequeña, lo que hace que afloren en ella sentimientos maternales. Connor trabaja mano a mano con la policía en busca de robots “desviados”, aquellos que toman consciencia sobre sí mismos, siendo él mismo uno de ellos mientras que Markus se posiciona como uno de los instigadores de la revolución por la libertad de los robots.

 

 

Uno de los mayores atractivos de este título es su propia narrativa, que viene marcada por las elecciones del jugador. Cada decisión tomada, por nimia que parezca, tendrá su repercusión en el futuro, motivo por el cual existen un elevado número de finales. No hay uno bueno y uno malo, ni tampoco hay infinitos, pero sí los suficientes para que el usuario tome consciencia, paradójicamente al igual que los robots, de la importancia de sus acciones.

 

 

Mientras el campo de la ciencia avanza a pasos agigantados, “Detroit: Become Human” plantea un escenario que sigue la línea de otras producciones del sector que también está muy presente en el séptimo arte con títulos como “El hombre bicentenario” o “Westworld”. Así al jugador se le invita a pensar sobre la tecnología y el uso que le damos en la actualidad. Una reflexión tan interesante como necesaria.

 

 



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