La Catedral, la cárcel diseñada por Pablo Escobar
mayo 28, 2020 11:45 am

El 19 de julio de 1991 Pablo Escobar se entregó a las autoridades colombianas para pagar por sus crímenes en la prisión. Esto se logró luego de negociaciones entre el capo con el presidente Gaviria para evitar ser extraditado a Estados Unidos.

 

 



Escobar fue encarcelado en la prisión llamada ‘La Catedral’, un lugar que tenía instalaciones de lujo y que realmente parecía un espacio de recreación.

 
 
 
 
 
 
 
 
 

Este complejo fue construido por Pablo Escobar en el cerro de La Paz, que se encuentra en Envigado, Antioquia en Colombia. El capo escogió ese terreno de manera estratégica debido a que creció cerca de la zona, por lo cual conocía a la perfección todo el lugar.

 

 



Según muchos reportajes de medios de comunicación colombianos, La Catedral parecía una finca de retiro, contaba con una discoteca, habitaciones de lujo, sauna, sala de billar, muebles finos y las cerámicas de los pisos y baños fueron importadas desde Italia.

 

 



Las instalaciones contaban con una cancha de fútbol y se dice que famosos futbolistas colombianos jugaron en ella. Ésta también se usaba como pista de aterrizaje para los helicópteros.

 

 
 
 
 
 
 

Su elegante «celda» estaba diseñada y construida de manera especial, era un búnker que lo protegía de posibles ataques por parte de sus enemigos.

 

 

 

 



El complejo estaba bajo la vigilancia de la Guardia Nacional de Colombia, aunque se dice que eran sus hombres, ya que no confiaba su seguridad a nadie que no conociera. El terreno estaba rodeado por una cerca eléctrica de 10.000 voltios, la cual se manejaba desde su propia celda.

 

 

 



Durante los 13 meses que Escobar estuvo «recluído» reoganizó el Cartel de Medellín. Trabajaba durante el día en sus negocios y planes y de noche se divertía en las instalaciones. Los camiones que ingresaban a la propiedad para llevar alimentos tenían un doble fondo, ahí se escondían sus invitados especiales para animar las fiestas.

 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
 

En ese momento el gobierno de Colombia pensaba que la situación con Escobar estaba controlada, sin embargo la serenidad terminó cuando el capo dio la orden de asesinar a sus socios Fernando Galeano y Gerardo Moncada dentro de la cárcel. Las causas fueron una gran deuda y un supuesta traición.

 

 

 

 

 



Cuando el gabinete del presidente Gaviria se enteró de los hechos y las atrocidades que ocurrían dentro de las instalaciones de La Catedral, decidieron trasladarlo a una verdadera prisión. Eduardo Mendoza, Viceministro de Justicia y el Coronel Hernando Navas Rubio, Director General de Prisiones del Instituto Penitenciario, entraron a la cárcel para cumplir las órdenes del Presidente, pero Escobar y sus hombres los tomaron como rehenes.

 

 

 

 
 
 
 
 
 

El 21 de julio de 1992 Escobar y algunos de sus compañeros huyeron por uno de los muros traseros que resguardaban La Catedral, el cual pasaron gracias a que estaba construido de yeso de manera intencional. Se perdieron en el bosque por el camino que lleva a El Retiro, en el municipio de Antioquia.

 

 

 



Actualmente la gran mayoría de las instalaciones de La Catedral se encuentran en ruinas. Sin embargo, las habitan una comunidad de monjes ermitaños. A las afueras del completo está colgado un cartel que anuncia: “Quien no conoce su historia está condenado a repetirla”.

 

 

 

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