Hiperinflación golpea patrimonio de la banca
febrero 7, 2018 2:56 pm

El patrimonio de la banca venezolana se redujo 74% durante el año 2017 en términos reales, afectado por la hiperinflación que afecta al país, de acuerdo con datos de la firma Aristimuño Herrara & Asociados.

 

 

 

Ajustado por inflación, el patrimonio de la banca nacional pasó de Bs 30.174 miles constantes en 2016 a Bs 8.009 miles constantes, la contracción más grande en al menos el último lustro.

 

 

 

“Es un hecho que en los últimos tres años, tanto el patrimonio como el crédito del sistema financiero han perdido el 90% de su valor real”, señala la consultora en un informe.

 

 

A esto hay que agregar que “los activos fijos de los bancos se encuentran subvalorados, pues no se están ajustando al valor del mercado, con lo cual los bancos tienen un mayor capital a lo reflejado en sus estados financieros, el cual no han podido utilizar a su máximo potencial, debido a que los entes reguladores no han permitido que se ajuste a la velocidad que lo requiere el contexto actual”.

 

 

 

Venezuela culminó el año pasado con una inflación de 2.282%, de acuerdo con la firma. Un dato inédito en la historia del país.

 

 

 

“Así como tenemos una economía cada vez más pequeña, el sistema financiero venezolano también se ha reducido y tampoco es ajeno a las distorsiones que muestran el resto de los sectores, pues su tamaño varía dependiendo de la vara con que se mida”, indica el informe que señala que en el año 2017, el rubro actividad bancaria del Producto Interno Bruto (PIB) se contrajo 33%.

 

 

 

El sector bancario fue uno de los pocos sectores de la economía que no había entrado en la recesión que ya experimentaba el país desde el año 2014. Sin embargo, a partir del último trimestre del año 2016, el panorama comenzaba a ponerse cuesta arriba, la inflación empezó a acelerarse, se dificultaba agregar valor al capital con una velocidad de crecimiento del gasto que comenzaba a superar su capacidad de generar ingresos.

 

 

 

Para finales de 2017 la banca enfrenta con mayor gravedad el problema que representa la velocidad con la cual otorgar créditos (su principal fuente de ingresos) y las tasas de interés, congeladas desde hace más de una década.

 

 

 

“La demanda de los créditos es infinita, mientras la oferta se encuentra limitada por el capital de la banca, y es un reflejo de lo observado en la caída de la intermediación”, señala Aristimuño Herrera & Asociados, que reseña cómo ese indicador pasó de 51,8% al cierre de 2016 a 30,88% en 2017.

 

 

 

Por otro lado, la banca enfrenta el reto de un gasto en crecimiento y la variación del tipo de cambio en el mercado alternativo de divisas, pues “adicionalmente es uno de los sectores que no ha tenido acceso formal a divisas oficiales y por otra parte no tiene mecanismos de generarlas”.

 

 

 

“Lo más complicado es que los ingresos no se podrán ajustar a la misma velocidad de los gastos, ya que ante tasas de interés controladas, el volumen en créditos sería la variable clave, pero este se encuentra condicionado a las restricciones de capital”, indican.

 

 

 

La firma concluye “la banca deberá continuar realizando esfuerzos en redimensionar el tamaño de su operación, condicionada a una economía más pequeña”. Ya de hecho lo viene haciendo con la reducción de oficinas y personal.

 

 

 

“El sistema financiero ha cerrado 197 oficinas desde el año 2016, de las cuales 34 ocurrieron en 2017, y el número no ha sido mayor porque conocemos que la Sudeban no ha otorgado nuevas autorizaciones. En materia de plantillas, el sistema financiero venezolano ha disminuido 14.835 personas respecto al año 2015, de las cuales 8.021 personas corresponden a las que salieron durante el año 2017”.

 

 

 

 

Banca y negocios



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