Excandidato a la presidencia de Guatemala condenado a 15 años de prisión en EE.UU.
febrero 11, 2020 8:21 pm

 
 
Un juez de Nueva York condenó al ex candidato a 15 años de prisión el lunes 11 de febrero de 2020 por beneficiar al narcotráfico.

 


NUEVA YORK — Una corte de Nueva York sentenció el lunes al excandidato presidencial guatemalteco Mario Amílcar Estrada Orellana a 15 años de prisión por haber pedido millones de dólares a narcotraficantes para financiar su campaña electoral el pasado año.

 

 

Adicionalmente recibió cuatro años de libertad condicional y una fianza de 40.000 dólares que, según el juez Jed Rakoff.

 

 

Estrada fue candidato en cuatro ocasiones a la presidencia de su país. Incluso creó su propio partido político. Fue capturado en abril de 2019, en Miami, tras ser acusado por beneficiar y establecer contactos con el Cártel de Sinaloa, y permitir que la droga fuera enviada a Estados Unidos, tras pasar por Guatemala y México.

 

 

Al ser capturado, incluso, se le acusó de intentar asesinar a algunos de sus contrincantes políticos. Pero, en octubre de 2019, el excandidato se reunió y llegó a un acuerdo con la Fiscalía, en Estados Unidos. En ese momento, se removió el cargo por intento de asesinato, pero aceptó la responsabilidad de intentar beneficiar al cartel mexicano.

 

 

El martes, durante una audiencia que duró alrededor de 40 minutos, el juez Rakoff, de la corte federal en Manhattan, señaló que tuvo en cuenta cartas que recibió, con buenas referencias del acusado, para demostrar su buen actuar, y que le permitieron a Estrada no recibir una condena superior a 20 años.

 

 

Según el juez, la ofensa cometida por el candidato fue de nivel 37, que según la ley estadounidense, establece un periodo de condena mínima de 5 años. Rakoff dijo que decidió condenarle a un total de 180 meses, la fianza y el periodo de libertad condicional porque, a pesar de que reconoce su arrepentimiento expresado, no puede ignorar lo delicado del delito que se la acusa.

 

 

El juez estadounidense expresó que de haber logrado llegar a la presidencia con dinero o ayuda del narcotráfico, le hubiera hecho un gran daño, tanto a su país, como a EE.UU.

 

 

Por su parte, la defensa, insistió al comienzo de la audiencia en tener en cuenta las cartas y también pidió que Estrada Orellana fuera enviado a una prisión en Florida para facilitar la visita de sus familiares. Sin embargo, el juez señaló que no tiene potestad para definirlo, pero que será incluido en sus sugerencias.

 

 

Adicionalmente, se solicitó tener en cuenta con el excandidato no se buscó los contactos del cartel, sino que dos personas, informantes de la DEA, se acercaron a él para sugerirle una especie de alianza para poder recibir dinero.

 

 

En ese momento, habría recibido 10 mil dólares, en efectivo, una de las pruebas más contundentes en su contra.

 

 

 

La Fiscalía, en cambió, señaló en la audiencia que, pese a que el excandidato no había buscado llevar a cabo este negocio con el cartel y esta alianza, sí había aceptado beneficiarlos, de cierta forma, para que pudieran enviar la droga a EE.UU.

 

 

Incluso, señaló que Estrada estaba dispuesto a vender a su país para poder beneficiar al Cartel de Sinaloa. Y que había hablado de las relaciones con el Cartel de Jalisco y otros carteles.

 

 

Pide misericordia

 


Durante la audiencia, Estrada Orellana estuvo acompañado por Eduardo y Mario Alejandro -sus dos hijos-, familiares y amigos.

 

 

Estrada los señaló, y manifestó, ante el juez, que los crió de buena manera, después del fallecimiento de su madre, y que eran el ejemplo de la buena conducta que han tenido durante toda su vida.

 

 

Incluso, pidió misericordia: “Reconozco humildemente el delito que he cometido. He luchado durante mucho tiempo por el bienestar de mi familia, por el bienestar de mi país”, dijo Estrada, tras ponerse de pie, al lado de su abogado.

 

 

“Reconozco que cometí un error al haberme sentado con personas de mi partido que me indujeron a algo que no era mi intención, pero acepto mi error”, agregó.

 

 

Incluso, habló de una carta enviada al juez, a través de su abogado, para pedir «reencauzar mi vida» y ser más prudente con sus acciones.

 

 

Al retirarse de la sala de la Corte, Estrada no se despidió de sus hijos; pero dirigió su mirada hacia otras personas que se encontraban allí acompañándolo.

 

 

Después de la audiencia, familiares y amigos no se manifestaron. La defensa tampoco anunció si tiene previsto presentar apelación al caso.

 

 

Por lo pronto, el excandidato guatemalteco, quien llegó a la audiencia vestido con uniforme beige de preso y esposas en sus pies, permanecerá en Nueva York.

 

Voz de América

(Con la colaboración de Karen Sánchez)