Dos semanas con los AirPods Pro, los auriculares que te aíslan del mundo: ¿Valen la pena?
febrero 8, 2020 6:24 pm

 

 


Los nuevos cascos tiene mucho más sentido al integrar un sistema de cancelación de ruido, son resistentes al agua pero son más caros

 


Sonido impecable, resistentes al agua y, por fin, con sistema de cancelación de ruido. Estos son, de verdad, los auriculares que debieron de ser hace un par de años, pero nunca es tarde si la dicha es buena. Y la dicha, en este caso, suena de manera equilibrada y dispone de una serie de funcionalidades apropiadas para disfrutar. Aunque con ciertos matices, porque su elevado precio no invita a pasar por caja. La pregunta es simple, pero a su vez compleja: ¿valen la pena los nuevos AirPods Pro?

 

 

Apple, consciente de que había marcado tendencia con los modelos originales, ha querido conservar desde 2016 el diseño sus auriculares. Salvo el pequeño lavado del año pasado, la demanda era muy fuerte hacia un sentido: añadir sistema de cancelación de ruido. En su revisión lo ha logrado, aunque para ello también ha renovado su estética. Pierde, por un lado, su seña de identidad, pero de esta manera se empezará a distinguir. Más pequeños y compactos que los anteriores, lo cierto es que resultan cómodos una vez puestos. Se adaptan muy bien, son ergonómicos y, aunque no están concebidos para utilizarse en situaciones de deporte, se agarran lo suficientemente para que no se caigan.

 

 

Ese agarre lo proporcionan unas almohadillas que se adaptan muy bien a los oídos. Viene con un juego de tres almohadillas en función de todo tipo de tamaños de oreja. Es algo que, además, se puede personalizar porque dispone de un algoritmo adaptativo para el tamaño más conveniente. Otra de sus virtudes es que son resistentes al agua (y al sudor). Esto era algo necesario que ahora, por fin, se ha introducido como otra de sus mejoras. La autonomía está al nivel esperado, llegando a las 6 horas, pero extendiéndose con el estuche cargador -que viene con sistema de carga inalámbrica- hasta casi dos días de espera. Y todo en su conjunto muy fácil de transportar en un bolsillo que pesa solo unos 45 gramos. Es algo más grande, pero apenas se notan cambios.


 

Lo más destacado es su sistema de cancelación activa de ruido. Aunque es algo mejorable en comparación con otros rivales, lo cierto es que aísla muy bien el ruido externo. Se puede desactivar a través de una función que se llama «transparencia». Es un modo que viene gracias a una tecnología que, aunque ofrece buenas sensaciones, se encuentra un peldaño por debajo de otros rivales que logran reducir aún más el ruido exterior. Su funcionamiento parece simple: para ello, se ha integrado un micrófono orientado hacia el exterior que capta el sonido externo y, a su vez, lo contrarresta mediante una señal hacia el interior del oído, logrando así el efecto aislante.

 

 

Activar este modo -que no es conveniente en periodos prolongados- es algo que se puede hacer desde el móvil, pero también desde su nuevo sistema de botones táctiles con solo hacer una operación prolongada. Una pega es que activarlo es necesario hacerlo desde su tallo inferior, pero esta interacción es algo incómoda. Y, para bien o para mal, estos «toques» no son configurables. Por ejemplo, un toque reproduce música, dos avanza a la siguiente pista y tres activa (o desactiva) la canción de ruido. Cuando está activa la versión «aislante», existe un sistema de ecualización automático que logra buenos resultados. Su precio, sin embargo, es una de sus principales pegas: 279 euros.

 

 

J.M. Sánchez

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