20 litros por carro y cuatro por moto: el asfixiante racionamiento de gasolina llegó a Caracas
abril 10, 2020 8:42 pm


En medio de una alta oferta petrolera mundial y una importante disminución en el consumo de gasolina en los países que son azotados por la pandemia del coronavirus, en Venezuela, nación rica en crudo, las colas generadas por la escasez de combustible colapsan las principales ciudades, incluida Caracas.

 


La capital, que estaba distante de la realidad de los estados del país, ahora también sufre los embates del desabastecimiento de gasolina.


En una estación de servicio ubicada en Artigas, los caraqueños pernoctan desde la madrugada para abastecer sus vehículos de carga liviana y pesada. «Tenemos dos días amaneciendo aquí. Las personas de la bomba nos dicen que van a pasar de cinco en cinco, pero nunca lo hacen. ¿Quién nos da respuesta. Estamos arriesgándonos», declaró un ciudadano en plena cola al medio digital Vivo Play.

 


Otro hombre, quien no reveló su identidad, dijo que estaba desde las dos de la madrugada a la espera de combustible. «En ningún momento nos han surtido. Un país que lo tuvo todo y cómo lo han derrochado. ¿Qué nos demuestra el régimen? que son unos incapaces», lamentó. 

 


Gasolina racionada

 


En la urbanización La Florida, municipio Libertador, se registró una interminable cola desde la entrada de la calle Los Mangos, hasta Chapellin. Conductores esperaban por un camión que los pudiera abastecer. 

 


Pasadas las 2:00 p.m., la gandola llegó, pero solo pudieron surtir sus vehículos los funcionarios públicos pertenecientes a sectores priorizados, trabajadores de telecomunicaciones y medios. 20 litros por carro y cuatro litros por moto era lo disponible, según informó Miguel Gutiérrez, fotoperiodista de la agencia de noticias Efe. 

 


Pero no solo en ese lugar se registran confinamientos de vehículos, la situación se repite en todas las bombas operativas de la ciudad. La gente en El Junquito pasa más de 24 horas en cola para obtener gasolina. Las filas van desde el kilómetro 12. «Kilómetros de cola para una población que para acceder a los alimentos debe trasladarse de kilómetro a kilómetro», denunció la diputada de la AN por Primero Justicia, Fátima Soares.


Las filas se contrastan con el cierre de algunas estaciones de servicio. La mañana del 4 de abril la bomba ubicada en la avenida principal de Las Mercedes estaba inoperativa. ¿La razón? No había gasolina y así lo dejaba saber un anuncio en el lugar. 

 


Expertos señalaron al medio internacional Telemundo, que una vez finalice la pandemia, los precios del combustible en el mundo no subirán, ya que existirán grandes reservas. 

No obstante, el panorama para Venezuela es diferente, pues ahora los ciudadanos deben pagar la gasolina «más cara del mundo», según el economista Luis Oliveros.

 


«Un país sin gasolina, en medio de una sobreoferta petrolera mundial sin precedentes. Hoy tenemos la gasolina más cara del mundo. El principal responsable de esta situación es quien maneja Pdvsa y el sistema refinador nacional. Destruyeron la industria petrolera», señaló el experto en su cuenta de Twitter.

 


El combustible, que antes era «regalado», ahora debe ser pagado en divisas, según denuncian los capitalinos quienes ahora viven lo que, desde hace varios años, padecen los ciudadanos en el interior del país: escasez, colas, pagos desproporcionados y extorsión. 

 


Estados Unidos, el eterno «culpable»

 


El régimen, que todo lo controla desde hace más de 20 años, le achaca la escasez de gasolina a terceros. Tareck El Aissami, señalado por la justicia estadounidense por delitos de narcotráfico, responsabilizó a la administración Trump de «imposibilitar» la producción de combustible debido al «bloqueo naval» . Además, insistió en que las acciones «amenazantes» de EE.UU. impiden la compra de materia prima para elaborar gasolina.


Sin embargo, económistas y expertos petroleros aseguran que el desabastecimiento responde a la destrucción de Pdvsa, estatal bajo la tutela de quienes usurpan el poder. «Venezuela se quedó sin gasolina gracias a dos décadas continuas de destrucción, de populismo, de irrespeto a la meritocracia, de improvisación y de corrupción», comentó en Twitter José Toro Hardy, economista venezolano.