Qué y cómo negociar

Posted on: junio 24th, 2021 by Laura Espinoza No Comments

 

Es posible que el oficialismo manifieste que busca negociar la flexibilización de las sanciones pero que, en realidad, su objetivo sea seguir consiguiendo arreglos con sus aliados geopolíticos internacionales para evadirlas, como está ocurriendo.

 

 

Aunque la negociación no ha sido el signo de los gobiernos Chávez-Maduro, cabe visualizar un Escenario de Negociación, como está planteado, en la medida que se cumplan dos condiciones: que la oposición sea fuerte porque tenga algo que el gobierno no tiene y necesita; por ejemplo, la paz interna o flexibilizar las sanciones; o porque tenga la capacidad de castigar al gobierno por sus faltas y errores mediante protestas. En segundo lugar, la oposición y sus aliados necesitan dejar abierta una puerta que le permita al oficialismo cambiar sus políticas represivas y ruinosas o salir del gobierno sin mayores penas. De lo contario, no cambia sus políticas ni sale del gobierno. Sobre estas dos opciones cabe destacar que entre los desafectos al gobierno hay dos posiciones: para unos no habrá cambio de políticas ni resultados si no cambia el gobierno; mientras que, para otros, cabe que el gobierno cambie sus políticas para recuperar el nivel de vida, sea quien sea quien gobierne. Esta diferencia debilita a la oposición.

 

 

No basta que el descontento de la población supere el 85% en varios indicadores. Esto es sólo el telón de fondo, pero una masa desorganizada no tiene la capacidad de cumplir con las dos condiciones anteriores para inducir una negociación a favor de un cambio de políticas o de gobierno; como lo atestiguan los casi 20 años de descontento y de protestas sin solución. Las protestas sociales, espontáneas, muy numerosas, pero aisladas, momentáneas y no sostenidas no suplen a las protestas políticas, organizadas por los partidos, menos numerosas pero coincidentes en varias ciudades, por la misma causa y duraderas en el tiempo que han desestabilizado al gobierno.

 

 

Recientemente Juan Guaidó señaló que era necesario acompañar la tramitación del Acuerdo de Salvación Nacional que está promoviendo con la protesta de calle. Tiene razón. Pero, por ahora, la protesta se diluyó en apatía, sobrevivencia individual cotidiana y emigración. La capacidad de castigo de la oposición no depende de sí misma sino de las sanciones impuestas por países extranjeros.

Afortunadamente para los intereses de la oposición, la crisis económica creada por las pésimas políticas económicas oficiales es tan grave que el gobierno necesita flexibilizar o evadir las sanciones para poder rescatar la calidad de vida de la ciudadanía y algunos representantes de la oposición que se encuentran en buenos términos con los gobiernos de los países sancionadores pueden intermediar en la tramitación de esa flexibilización. De allí la misión dirigida por Gerardo Blyde que está por reunirse con los representantes de esos gobiernos haya declarado que las sanciones están incluidas en su agenda.

 

 

Pero, ¿flexibilizar sanciones a cambio de qué?

 

En las negociaciones en curso, los puntos en que ha cedido el gobierno son aquellos en los que tiene necesidades o tiene un Plan B. El gobierno aceptó el Programa de Alimentos “cediendo” que la coordinación fuese compartida con la ONU; que el programa de vacunación fuese coordinado con la COVAX; le dieron casa por cárcel a los ex directivos de Citgo que estaban presos; y aceptó cambiar los Rectores del CNE. En algunos de estos casos sólo ha cedido en aspectos que nunca han debido ser condición; por ejemplo, no tiene sentido que el gobierno haya querido que le dieran los alimentos y las vacunas y administrarlos sin la participación de los donantes. En el único tema en que puede parecer que ha cedido algo es en el cambio de los Rectores. Sin embargo, el ceder en este aspecto puede ser una posición táctica, momentánea, y no estratégica porque las discusiones en marcha en la Asamblea Nacional sobre las Leyes del Poder Comunal (inconstitucional) apuntan a que las gobernaciones y alcaldías serían vaciadas de funciones y presupuestos que pasarían a las Ciudades Comunales y las autoridades de estas ciudades serían electas por un sistema de elección (inconstitucional) indirecta, a mano alzada y vigiladas. Entonces, la misión de Blyde no sólo necesita atender el punto de la flexibilización de las sanciones sino también a cambio de qué se flexibilizarían. Es más, es posible que el oficialismo manifieste que busca negociar la flexibilización de las sanciones pero que, en realidad, su objetivo sea seguir consiguiendo arreglos con sus aliados geopolíticos internacionales para evadirlas, como está ocurriendo.

 

 

José Antonio Gil Yepes

@joseagilyepes

Negociaciones gobierno-empresa

Posted on: febrero 4th, 2021 by Laura Espinoza No Comments

 

 

Sí hay condiciones para negociar “ganar-ganar” en lo económico y vale la pena intentarlo para cambiar cómo se gobierna

 

 

Las negociaciones parten de que cada una de las partes tenga algo que dar o quitarle a la otra; de resto, se puede dialogar o ignorar al otro, pero difícilmente quien necesite algo lo recibirá si no tiene nada que aportar.

 

 

En la situación actual del país, se observa que el gobierno llegó a la conclusión de que necesita a los empresarios para recuperar la economía. No voy a enumerar las razones de esta necesidad para no ofender. Por su parte, los empresarios necesitan al gobierno para recuperar sus empresas y la capacidad de remunerar a su personal calificado para no perderlo a la emigración. De allí que ambas partes pueden pasar del diálogo intrascendente, que hemos visto antes, a la negociación.

 

 

En el aspecto político sucede lo contrario; el gobierno ya no necesita más partidos o fracciones de oposición para negociar porque ya lo hizo con los que estuvieron dispuestos a participar en las pasadas elecciones legislativas para darle una cierta pluralidad democrática a la composición de la nueva Asamblea Nacional; la cual, dado el llamado a la abstención, se antojaba de quedar casi toda en manos del partido de gobierno. Quiero pensar que este ejercicio no seaen vano y que algo conseguirán esas fracciones opositoras en leyes venideras, a parte de que ya el TSJ les haya adjudicado el control de sus respectivos partidos. De resto, el gobierno ya no necesita negociar más nada con los partidos o fracciones de oposición que insisten en confrontar porque no tienen nada que darle ni que quitarle al gobierno debido aque persisten en seguir una agenda político electoral para llegar ellos al poder, en vez de seguir una agenda socioeconómica para ocuparse de la población. De allí sus pequeños tamaños, desunión y consecuente debilitamiento.

 

 

Lo anterior implica que al gobierno sólo le interesará, en lo político, negociar de “verdad-verdad” en los términos que lo han planteado el Grupo de Enlace europeo o Noruega, recuperar el pluralismo democrático, debido a que los partidos de oposición les queda poder en el campo de las sanciones económicas que el gobierno necesita desmontar para recuperar la calidad de vida.

 

 

En las negociaciones que vamos a ver, en lo económico,lideradas por FEDECAMARAS, por la parte empresarial, es importante que ambas partes obtengan logros tempranos, para que le cojan el gusto a seguir negociando. Es conveniente empezar por pocos temas, sencillos, lo más atractivos posibles para ambas partes y que tengan impacto sobre las soluciones socioeconómicas que necesita la población. Por ejemplo, apoyarse mutuamente en la dolarización creciente de la economía, lo que ha resultado en un “ganar-ganar” para el gobierno, los empresarios y los consumidores y, si se completa, resultaría en la solución que esperan los trabajadores en cuanto a la dolarización de sus salarios y el control casi inmediato de la inflación. Otros puntos de encuentro son acelerar lo que ya está ocurriendo en cuanto alianzas en las empresas del Estado ( mediante alquiler, contratos de gestión, ventas parciales o totales); regresar a la primera versión de la Ley de Ciencia y Tecnología para recuperar el desarrollo tecnológico y crear fuentes de ingreso para las universidades; permitir que los bonos emitidos por el gobierno puedan ser transados por las casas de bolsa; solicitar al gobierno norteamericano que elimine las sanciones. Éstas no han logrado lo que se proponían, cambiar al gobierno, sino acrecentar la tragedia económica que ya había ocasionado un socialismo mal entendido como estatismo y no como solidaridad.

 

 

Las reglas de toda negociación suponen que las partes se enfoquen en los retos y no en las personas ni mucho menos en sus personalidades; centrarse en el problema, poniendo de lado las ideologías; evaluar a los actores y sus acciones por sus resultados y no por prejuicios ideológicos (“No importa de qué color es el gato con tal y cace ratones”; dijo Deng Xiao Ping para calmar a los extremistas del Partido Comunista chino para impulsar el avance de la empresa privada en China); los planteamientos tienen que ser lo más precisos posibles, porque las ambigüedades y el guabineo matan la negociación; las reglas a aplicar deben ser universales o de aplicación para todos y transparentes. Esto choca con el carácter secreto de las negociaciones que prevé la Ley Antibloqueo, por lo que sería interesante considerar la Ley de Inversiones que dejó Hugo Chávez el 2009, todavía vigente. Los representantes tienen que ser verdaderos representantes de sus sectores, lo cual supone cohesión interna, versus divisionismos. Por eso es de considerar que imitemos a Colombia en cuanto a que toda empresa debe estar, por ley, afiliada a un cámara.

 

 

Sí hay condiciones para negociar “ganar-ganar” en lo económico y vale la pena intentarlo para cambiar cómo se gobierna; porque, enfrentados por cambiar a quién gobierna, hemos destruido al país.

 

 

José Antonio Gil Yepes

@joseagilyepes

Se acabó el rentismo: tiempo de planificar

Posted on: enero 22nd, 2021 by Laura Espinoza No Comments

 

 

Las principales estrategias ya no se ubican en el entorno macro económico-político, como conseguir dólares baratos, créditos blandos o privilegios; ahora se ubican en el entorno de mercado…

 

 

El momento es propicio para revisar las premisas bajo las cuales hemos manejado las empresas y organizaciones en Venezuela porque el país atraviesa un cambio sistémico; y no me refiero a la pandemia, que es grave, pero pasajera; sino a la necesidad de cambiar el modelo económico –político autoritario- rentista debido a la crisis de Pdvsa.

 

 

Esta crisis empezó con la colonización partidista de Pdvsa, seguida por la caída de la producción, de los precios del petróleo y las sanciones, que se tradujeron en el empobrecimiento de Venezuela. Pero el gobierno, en vez de aprovechar la oportunidad para cambiar las políticas económicas, se aferró a su ideología anti empresarial, a los subsidios, al adoctrinamiento y a la misma pobreza como modelo de sumisión.

 

 

 

Estos desaciertos nos conducían hacia lo que podemos llamar el Escenario Cubano. Pero una segunda caída de la producción y de los precios del petróleo, el default, más el recrudecimiento de las sanciones debido al cuestionamiento a las condiciones electorales, terminaron de poner al modelo contra la pared. Ahora el gobierno no tiene fuentes de recursos ni de crédito que le permitan seguir operando como antes y parece haber interpretado que necesita una alternativa: Dejar de ser un país rentista, para convertirnos en un país de producción diversificada. Esta transformación comenzó en 2019 con la liberación de precios y del cambio, medidas a las que se le están sumando el uso progresivo del dólar y la asociación de las empresas privadas en las empresas del Estado.

 

 

Todo esto daría nacimiento a una economía diversificada, basada en la inversión privada y mixta, empleo nacional, la sustitución del sesgo importador por el de “Compra Venezolano” y la diversificación de la producción, de las fuentes fiscales, de exportaciones y de divisas.

 

 

Ante estos cambios, necesitamos tomar en serio el análisis del entorno para planificar y formular nuevas estrategias mediante tres funciones corporativas:

 

 

Monitorear la sobrevivencia del rentismo: conocer cuánto petróleo se produce y se exporta, cuántos taladros activos operan; cuánto oro, coltán, hierro, bauxita, etc. se produce y exporta. En la medida que estas actividades rentistas sigan bajas, se mantendrá la oportunidad de salir del Escenario Rentista Autoritario.

 

 

Monitorear la otra cara de la moneda, o sea, las políticas económicas que el gobierno aplique como respuesta al colapso del rentismo: libertad de precios, de cambio, la dolarización creciente, la participación privada en las empresas del Estado y la creación de mecanismos de negociación gobierno-empresa. Si estas premisas se cumplen, nos dirigiríamos hacia el Escenario Chino; en caso contrario, y sin lograr la recuperación de las fuentes rentistas, regresaríamos al Escenario Cubano.

 

 

La tercera función es pasar de otear el entorno a trazar estrategias para adaptarse a las nuevas circunstancias: en el Escenario Cubano, las estrategias serían vender o cerrar a tiempo para evitar mayores pérdidas. En el Escenario Chino, hay que arrancarse de la mente seguir aspirando al reparto rentista de créditos blandos, dólares baratos, grandes márgenes de ganancia, subsidios y decisiones privilegiadas y meterse en la cabeza que la libertad de precios supone mucha más competencia; que la libertad de cambio y el fin de la sobrevaluación del bolívar suponen, para los productores, asumir el reto de exportar o languidecer; que la privatización va a hacer que aparezcan una gran cantidad de jugadores de distintas nacionalidades, costumbres y redes de interacción que complicarán una competencia a la que nos estamos acostumbrados.

 

 

En estas circunstancias, es necesario considerar ciertas verdades poco conocidas en cuanto a cómo competir y en qué entornos trazar estrategias; como muestro en detalle en mi más reciente libro, Gánale a la Incertidumbre (Amazon Books).

 

 

Las principales estrategias ya no se ubican en el entorno macro económico-político, como conseguir dólares baratos, créditos blandos o privilegios; ahora se ubican en el entorno de mercado.

 

 

En el mercado, ya se sabe que no se trata de ser el mejor sino de diferenciarse. Para ello, se necesita identificar los atributos relevantes de cada mercado, qué competidores relacionan los consumidores con cada atributo, y hasta crear nuevos atributos, como Amazon y el Cirque du Soleil. En las estrategias hacia el entorno sectorial se destacan las alianzas con fuentes de tecnología, proveedores, distribuidores y hasta con los propios competidores.

 

En el entorno interno de la organización, para ser mejores y diferentes, se necesita un equipo alineado alrededor de un Plan. Para lo cual la principal herramienta es la planificación estratégica participativa de manera que lo que se vaya a construir sea de todos y que ello guíe y motive al equipo a asumir el ajuste permanente del rumbo de la organización en un océano de sorpresas.

 

 

José Antonio Gil Yepes
@joseagilyepes

El Centro es Liberal

Posted on: junio 7th, 2019 by Laura Espinoza No Comments

La ruta no es el adoctrinamiento sino el ejemplo; no es la descalificación sino el respeto; no es presentar los mejores argumentos sino plantear las mejores preguntas…

La sociedad moderna está compuesta por diferentes sectores; cada uno con sus propios intereses, no claudicables, pero necesariamente negociables para poder convivir. Por ello, la posición de centro o equilibrio luce como la vía para lograr la convivencia entre las partes. Pero al centro no se llega por imposición sino por convicción y decisión individual: en libertad.

 

 

En Occidente, el ser humano nace como individuo, como valor distinto al grupo, hace casi 6.000 años, cuando el judaísmo propuso que Dios está en cada persona. Luego, el cristianismo propuso la libertad del individuo para relacionarse con Dios cuando Jesús le dijo a Pedro que no podía obligar a quienes lo rechazaban aunque tuviese poderes para imponerse. Al insistir Pedro que la Ley obligaba a amar a Dios, Jesús le dijo que, si bien la Antigua Ley decía eso, según la Nueva Alianza debemos ser libres de amar o no amar a Dios o al prójimo, de hacer el bien o el mal; lo contrario, sería esclavitud. Pretender imponer por ley o coerción una creencia o relación es colectivismo. Éste es improductivo porque las personas así sometidas no están motivadas sino obligadas y esto es costoso porque necesita adoctrinamiento, vigilancia y represión.

 

La Revolución Francesa trasladó la propuesta religiosa judeo-cristiana al plano de la filosofía política con su máxima de Libertad, Igualdad y Fraternidad; planteando dos díadas o supuestos opuestos que no son tales porque se necesitan el uno al otro para poder existir: Libertad e Igualdad, Libertad y Fraternidad. Es decir que, siendo individuos y libres, nuestra mejor elección es buscar un equilibrio dialéctico o centro entre los extremos de esa trilogía a través de la fraternidad, solidaridad o negociación.

 

Quienes quieran enseñar libertad necesitan considerar que la adopción de ese principio sólo puede ser fruto del convencimiento propio: la ruta no es el adoctrinamiento sino el ejemplo; no es la descalificación sino el respeto; no es presentar los mejores argumentos sino plantear las mejores preguntas, como postulan la mayéutica de Sócrates y el coaching moderno; para que adoptarlos sea una elección libre.

 

 

JOSÉ ANTONIO GIL YEPES

@joseagilyepes

Regresó Guaidó

Posted on: marzo 7th, 2019 by Laura Espinoza No Comments

 

Al no apresar a Guaidó, el régimen puede estar, no sólo comprando tiempo, si no con una dirección: para atornillarse. Por ejemplo, buscando acelerar inversiones de países que le apoyan…

 

Las fuerzas democráticas acaban de ganar un round más en su lucha por la renovación del gobierno: La entrada de Guaidó al país. Esta es la segunda victoria que se presenta bajo un encuadre dilemático en el que no se puede perder. Si el oficialismo detenía al Presidente Interino, perdía y arriesgaba a precipitar su propio desenlace; pero si dejaba libre a Guaidó, también perdía terreno; más aún si fueron tantas las amenazas de que sería detenido.

 

 

Este mismo encuadre dilemático tuvo lugar con la Ayuda Humanitaria: Si el gobierno la dejaba entrar, perdía y, si no lo hacía, también perdía, porque quedaba como un régimen insensible ante el hambre y la falta de medicinas.

 

 

Pero ¿por qué el oficialismo dejaría entrar a Guaidó sin detenerlo? Aquí surgen tres hipótesis complementarias. El grupo de Maduro puede haber sacado la cuenta de que la pérdida de dejarlo libre era menor que apresarlo; lo cual luce cierto. Lo cual implicaría que el madurismo puede haberse autoevaluado, concluyendo correctamente, que, al no haber dejado entrar la Ayuda Humanitaria, su gobierno perdió más que habiéndola recibido. Una segunda hipótesis es que el chavismo esté dividido entre los Duros y el Chavismo Democrático, incluyendo ambas facciones a civiles y militares. El Chavismo Democrático puede estar buscando minimizar los daños que le causan al país las políticas extremistas que siguen los Duros, por lo que estarían buscando negociar la entrega del gobierno en las mejores condiciones posibles para evitar el colapso de su movimiento.

 

 

La tercera hipótesis: Al no apresar a Guaidó, el régimen puede estar, no solo comprando tiempo, si no con una dirección: para atornillarse. Por ejemplo, buscando acelerar inversiones de países que le apoyan para elevar los costos de una intervención. Una muestra: la mudanza de Pdvsa Europa de Portugal a Moscú. Entonces, le corresponde al gobierno de Guaidó decretar, o a la Asamblea Nacional legislar, que toda compra, venta, convenio que haga el grupo en el poder no sería reconocido por el nuevo gobierno. Este pudiera ser uno de los nuevos dilemas que le presenten los demócratas al régimen.

 

 

JOSÉ ANTONIO GIL YEPES

joseagilyepes

Escenarios en juego

Posted on: febrero 21st, 2019 by Laura Espinoza No Comments

 

 

Nuestros escenarios son: Crash Landing (Nos Estrellamos, 70-80% de probabilidades), Soft Landing (Aterrizaje Controlado, 20-30%) y Maduro se Queda (0 – 10%). l yepes

 

 

La clave del Crash Landing, donde estamos, es que Maduro se aferra al poder y a sus políticas empobrecedoras para seguir minimizándonos y controlándonos; no acepta la Ayuda Humanitaria buscando que surja un conflicto, apostándole a que el Congreso norteamericano no le permita a Trump una acción militar y se debilite; y a que pase el tiempo suficiente como para que la Unión Europea y el Papa cambien su posición pro elecciones a favor del diálogo; con el cual nos vuelve a marear (el Papa dixit). De allí surgiría el escenario menos probable: Maduro se Queda, pero con un país que él mismo ha seguido arrasando, ¡a pesar de que sus políticas lo desestabilizan! Ejemplo, el aumento del Encaje Bancario.

 

 

Las probabilidades del escenario Maduro se Queda son muy bajas por las calamidades que crea internacionalmente y los aciertos del guión que sigue la oposición. De allí que el escenario Crash Landing continúa porque las sanciones internacionales y las presiones internas lo hacen salir del gobierno, pero muy tarde. Quien venga encuentra un país más destruido de lo que ya está, que habrá que reconstruir de luto y con grandes sacrificios.

 

 

Pero el propósito de estas reflexiones es perfilar el escenario del Soft Landing. Lo llamo así no porque no estemos muy mal sino porque, en el poco tiempo que se prolongue el Crash Landing, podríamos quedar mucho peor. Esto implica que al Chavismo Democrático le interesa minimizar el daño, entregar el poder ahora, reagruparse, actualizar su ideología y recuperar la conexión del PSUV con el pueblo. Lo más importante de esta movida es que todavía les queda poder para negociar una salida lo menos costosa posible. Ese poder se los da el miedo que sentimos de que continúen la represión y los muertos, la Ley de Amnistía y la promesa de la oposición de que mantendrán plenos derechos políticos. Este Soft Landing es el escenario menos malo y está en sus manos, no en las nuestras.

 

 

@joseagilyepes

Outsiders y Democracia

Posted on: octubre 11th, 2018 by Laura Espinoza No Comments

 

No somos suficientemente pluralistas; es decir que los partidos están sobre representados mientras que los demás sectores están relativamente marginados

 

 

 

Cuando en una democracia se elige un outsider como Presidente de la República, eso significa que los representantes de las instituciones partidistas no están dando la talla ante las expectativas de la población y por ello se recurre a buscar personajes fuera del status quo.

 

 

 

Entre los casos más notorios, nos encontramos con las elecciones de Donald Trump en Estados Unidos, Hugo Chávez en Venezuela, Mauricio Macri en Argentina, Emmanuel Macron en Francia, Silvio Berlusconi en Italia, Alberto Fujimori en Perú, y lo más probable es que veamos la elección de Jair Bolsonaro en Brasil. ¡¿Qué nos está pasando?!

 

 

 

En mi opinión, aunque el modelo de democracia occidental se asume muy democrático y pluralista, en realidad es gobernado por un oligopolio de partidos y gobiernos conformados, principalmente, por representantes de partidos. En otras palabras, no somos suficientemente pluralistas; es decir que los partidos están sobre representados (por ejemplo, partidocracia venezolana 1959-1998), mientras que los demás sectores están relativamente marginados.

 

 

Esto significa que el análisis de los problemas sociales y sus supuestas soluciones son enfocados en función de intereses partidistas y no en función de los intereses de los involucrados en el problema. Esta distorsión se agrava si se suman las ideologías (peor si son extremistas), el afán por justificarse (si el político está en el poder) o de criticar por criticar (si el político es de oposición) y la motivación a alcanzar el poder por el poder.

 

 

La marginalización o exclusión de otros sectores en los procesos de toma de decisiones se basa en que los candidatos a los cargos de elección o nombramiento son predominantemente escogidos por los partidos entre sus miembros, simpatizantes y amigos, en vez de seleccionarlos en función de la representación de sectores e intereses y de las experticias profesionales necesarias para poder responder a las expectativas de cada sector de la manera más eficaz y eficiente posible. En mi artículo del próximo jueves, profundizaré sobre cómo pluralizar y tecnificar los procesos de toma de decisiones en políticas públicas.

 

 

@joseagilyepes

Falta el Centro

Posted on: septiembre 28th, 2018 by Laura Espinoza No Comments

 

 

 

Si los partidos no se reivindican a sí mismos, necesitamos que movimientos cívicos nos saquen del realismo mágico de las promesas populistas, del autoritarismo…

 

 

 

En América Latina se necesita construir más y mejores democracias, y economías más incluyentes. Estos ideales forman la columna vertebral de la cultura política de nuestros pueblos, pero no se cumplen en casi ninguno de nuestros países. Chile es el más avanzado; Costa Rica y Perú le siguen. Pero, los demás, estamos lejos, Colombia, Panamá, República Dominicana, o muy lejos, Cuba, Venezuela y Haití.

 

 

 

A pesar de las décadas transcurridas desde que las dictaduras latinoamericanas dejaron de ser un impedimento al progreso, los partidos socialdemócratas, socialcristianos y parecidos han fracasado en cumplir nuestros ideales debido a que buscaron su poder en vez de lograr soluciones; explotaron el populismo y exageraron controles endilgándole sus errores al empresariado o colonizando al sindicalismo y la burocracia. Por eso somos pobres.

 

 

 

Este fracaso le abrió la puerta a una alternativa de izquierda, primero la de Fidel y, luego, al Foro de Sao Paulo en 1990, el cual vio que la ruta de Castro no les llevaba a controlar más países y que tenía un fuerte rechazo continental por comunista, empobrecedor y represivo. Los objetivos del Foro son llegar al poder disfrazados, utilizando medios electorales; perfeccionar la manipulación de la opinión pública; marginar a Estados Unidos y Europa; y desplazar a las elites empresariales, políticas y tecnocráticas tradicionales con el fin de no tener quien los rete en el poder. De allí lo ocurrido en Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Brasil y Ecuador.

 

 

 

Una verdadera democracia surgiría de un movimiento que rescate los ideales pluralistas y de bienestar. Pero los partidos tradicionales no serán un competidor frente a la izquierda demagógica mientras no denuncien sus propios errores; v.g., Venezuela. Si los partidos no se reivindican a sí mismos, necesitamos que movimientos cívicos nos saquen del realismo mágico de las promesas populistas, del autoritarismo, del mito del odio de clases, dejen de explotar el juego amigo-enemigo y divulguen que en la sociedad moderna, pluralista, no se trata de discutir quién tiene la razón sino cómo nos ponemos de acuerdo.

 

 

 

José Antonio Gil Yepes
@joseagilyepes

“El Madurazo”

Posted on: agosto 23rd, 2018 by Laura Espinoza No Comments

 

 

Es exclusivamente fiscalista porque abunda en medidas que le producirán más ingresos al gobierno pero no contiene medidas que reactiven la economía

 

 

 

El ajuste económico del 89 fue llamado el “Paquetazo” de Pérez. El actual lo llaman “El Madurazo”, según su autor. El Paquetazo, simultáneamente, fue fiscalista -como ahora, se trata de equilibrar las cuentas del gobierno metiéndole la mano en el bolsillo a los ciudadanos- pero también fue reactivador de la economía porque incluía la liberación de precios, del cambio, de las tasas de interés y las privatizaciones para rescatar la confianza de empresarios y consumidores. La devaluación y la inflación pronto se desaceleraron.

 

 

 

El Madurazo es exclusivamente fiscalista porque abunda en medidas que le producirán más ingresos al gobierno pero no contiene medidas que reactiven la economía. El aumento de sueldo es un espejismo frente a la inflación que viene debido a que los precios y el cambio siguen controlados.

 

 

 

La liberación del cambio fue sólo para el sector privado. Esto dispara la demanda de divisas, pero no la oferta porque el gobierno y las petroleras no están concurriendo a este nuevo mercado. La escasez de oferta está disparando la devaluación del bolívar: más del 50% en dos semanas.

 

 

 

Sobre la liberación de precios, el gobierno está haciendo todo lo contrario: implantando un sistema de precios “acordados” (controlados). Lástima, habíamos felicitado al gobierno por haber descartado el Plan 50. En procesos inflacionarios, lo peor que se puede hacer para bajar precios es controlarlos porque inmediatamente desaparecen los productos y surge el mercado negro a precios astronómicos. Qué pena que la ideología estatista del gobierno haya vuelto a prevalecer. Más bien, ha podido seguir con los precios libres, con los que logró que se llenaran los anaqueles con importaciones, y ahora tratar de bajar los precios con más oferta nacional, para lo cual tenía que complementar la liberación de precios con negociaciones con el empresariado, privatizaciones, empresas mixtas, contratos, conversión de deuda, etc., para rescatar su confianza, la reinversión, la producción y el empleo nacional. Es decir, tenía que seguir huyendo hacia delante, pero está huyendo hacia atrás, y el costo será demasiado alto.

 

 

José Antonio Gil Yepes

@joseagilyepes

La Casa del Lápiz

Posted on: junio 28th, 2018 by Laura Espinoza No Comments

Lo que más me llama la atención es que los hallazgos de una investigación que estamos haciendo apuntan a que la experiencia contribuye al desarrollo integral de la persona

 

 

 

La Casa del Lápiz es uno de los programas de la Fundación Arturo Uslar Pietri; de la que me honro de ser director y padrino de su próxima graduación. Este programa está orientado a enseñar oficios para que la gente pueda ganarse la vida de la manera más digna posible. En cinco años de actividad, cuenta con 3.000 graduados; más 250 que se graduarán el próximo sábado; cuatro sedes y 20 más que están en instalación, en alianza con Fetramagisterio. Todo el aprendizaje es práctico-teórico. El formato de los talleres es de corto tiempo y la mayoría de los oficios (computación, peluquería, preparación y conservación de alimentos, inglés, electricidad, plomería, etc.) se aprenden modularmente. Estos talleres son pagos; no son ni deben ser gratuitos.

 

 

 

Pero lo que más me llama la atención es que los hallazgos de una investigación formal que estamos haciendo apuntan a que la experiencia contribuye al desarrollo integral de la personalidad del cursante: el graduado comienza a identificarse como profesional de un oficio; cuando antes era “un todero” o un pirata. El nuevo oficio le genera al graduado mayores ingresos, capacidad para mantener a sus dependientes y, por ende, autoestima y respeto. El graduado pide más conocimientos dentro del oficio aprendido; cursando módulos complementarios. Los puntos anteriores convergen hacia la percepción de los graduados de que en la vida si se puede salir del círculo vicioso donde los problemas y las autolimitaciones se repetían, pasando a ver la vida como una línea recta de cambios virtuosos. El 15% de graduados ha establecido su propia empresa y genera trabajo para otros. En los focus groups ya realizados ha sido común escuchar la expresión “es que ahora siento que soy mejor persona”.

 

 

 

Bien pudiera ser este modelo de aprendizaje modular de oficios, combinado con acreditación de la experiencia, una ruta alternativa para alcanzar el grado de bachiller de manera mucho más cónsona con las premuras por ganarse la vida que sufren los pobres; en vez de pasar por esa experiencia poco útil y con un alto costo de oportunidad que es el bachillerato.

 

 

José Antonio Gil Yepes
@joseagilyepes