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Venezuela dividida en tres

Posted on: diciembre 18th, 2013 by Super Confirmado No Comments

Las últimas elecciones en Venezuela despertaron todo tipo de comentarios y opiniones. Están los que dicen que fue un triunfo de la oposición, los que sostienen que fue un triunfo del gobierno, y los que creen que quién perdió fue Venezuela entera. Pero saliendo un poco del resultado electoral y mirando como quedó distribuido el escenario político, veo al país dividido en tres grupos:

 

Grupo 1: el chavismo retrogrado de Maduro que lejos de tener algún tipo de intención de abrirse al diálogo continuará hundiendo al país. Este grupo no requiere mayor análisis.

 

Grupo 2: el establishment opositor, cuyo único objetivo parece ser seguir siendo oposición. Este grupo incluye a algunos (no todos) miembros de la Mesa de la Unidad. Ven el resultado electoral como algo totalmente positivo. Creen que el hecho que el chavismo ya no tenga el 50% es motivo suficiente para festejar. Para ellos la MUD es la única plataforma capaz de liderar la oposición, y creen que la “participación” o “el voto” es el único camino legítimo para salir del chavismo. Por supuesto, el líder único y supremo es Henrique Capriles, y cualquier persona que se atreva a criticar a él o a la propia MUD, es un opositor radical.

 

Sostienen que la única forma de combatir al gobierno es “manteniéndonos unidos”, “construyendo el dialogo” o “promoviendo la convivencia y unidad superior del país”. Muchas palabras bonitas a las cuales nadie se puede oponer -todos queremos un país que dialogue-, pero al fin y al cabo solo palabras, totalmente alejadas de la realidad sin ningún significado real detrás.

 

Este grupo no tiene convicción. No se guían por principios si no por encuestas. No denuncian el ventajismo electoral porque creen que entonces la gente no va a votar; no llaman a la gente a protestar en la calle y defender el voto, porque entonces alguien va a decir que están buscando violencia; critican los saqueos, pero no defienden la propiedad privada, no vaya a ser que los tilden de capitalistas.

 

En este grupo existen muchos cómplices: personas que “lideran” la oposición, al mismo tiempo que figuran como directores en bancos que durante los 15 años de chavismo han hecho fortunas absurdas de maneras no muy decentes; personas que denuncian la corrupción, pero no con nombre y apellido, porque son financiados por los mismos boliburgueses que se enriquecen con el gobierno.

 

No quieren cambiar nada. Están muy cómodos siendo la oposición. Son minoría, pero son el establishment, y hablar mal de ellos es políticamente incorrecto, es ser radical.

 

Grupo 3: el tercer grupo son aquellos que se animan a pensar un poco más. Son personas que no les interesa ser parte del status quo, ni hacer lo que una encuesta les diga, si no lo que esta bien. Participan en las elecciones, por supuesto, pero entienden que en Venezuela no hay democracia y que la salida no es el voto si no la calle. No se resignan a perder la calle, es solo que todavía no tienen del todo claro como recuperarla.

 

Son la mayoría. Respetan a Capriles por el trabajo monumental que hizo durante todo este tiempo, pero también lo critican constructivamente, y esperan una autocrítica de su parte. No hablan con palabras bonitas sin contenido: dicen las cosas como son, sin filtro y sin autocensura.

 

A Venezuela le esperan meses de más inflación, más apagones, más inseguridad y más violencia. Hablar de dialogo y unidad no es suficiente para combatir estos problemas. Es hora de que aquellas personas que se sienten parte del tercer grupo “se bajen del carrusel y empiecen a caminar”.

 

Por Ezequiel Vázquez Ger

Venezuela no necesita un líder, necesita #Autoconvocados

Posted on: noviembre 20th, 2013 by Super Confirmado No Comments

La situación de anarquía que se vive en las calles de Venezuela, reflejada en los saqueos, la violencia, el crimen, la falta de productos básicos como el pan, la leche o la electricidad, no puede durar mucho más. La “revolución” está agotada. El desgobierno de Maduro está destinado a caer.

 

¿Qué es lo que hace falta? Que los venezolanos que están desesperados con esta situación, cansados de vivir este martirio, dejen de esperar el llamado de un mesías que los guíe a su salvación y decidan por sí mismos autoconvocarse, salir a las calles a protestar y exigir la renuncia del presidente.

 

Meses atrás el secretario general de la Mesa de la Unidad, Ramón Guillermo Aveledo, dijo en una reunión a puertas cerradas en Washington DC que “la unidad no sabe ser oposición sin elecciones”, refiriéndose a que el único mecanismo de resistencia que conocen es la movilización a través del voto. Estas palabras de Aveledo demuestran la desconexión que hoy por hoy existe entre la mesa de la unidad y la realidad del país. No me malentiendan. Con esto no quiero desmerecer todo el enorme trabajo y los avances que se hicieron durante los últimos años. Aveledo fue un titán que logró construir una alternativa política al chavismo que le abrió los ojos a millones de personas.

 

Pero una oposición que no sabe leer la realidad no puede liderar al país en este momento. El 16 de abril, luego de las últimas elecciones presidenciales, Capriles tomó la decisión de entregarle la calle al chavismo pidiendo a la gente que no se movilice para protestar contra el robo electoral que había ocurrido. Si lo hizo por convicción, por miedo, o por conveniencia, no lo sé. Pero la realidad es que se enterró a sí mismo y dejó pasar la oportunidad de responder al llamado de la gente que masivamente había votado por él.

 

Desde abril hasta hoy la oposición política en Venezuela comenzó a perder los espacios que había conseguido. Se olvidó que Maduro se robó las elecciones y en lugar de trabajar para conseguir más espacios y recuperar lo que les robaron, pareciera que lo único que les importa es seguir siendo oposición y mantener este status quo que poseen. Capriles ya no marca ninguna agenda, si no que sigue la agenda que el propio gobierno le impone. Y mientras tanto el país se prende fuego.

 

Con la excusa de “el gobierno no nos da espacio en la radio o la televisión”, dicen que los únicos medios de comunicación son las redes sociales. Sin embargo, lo único que hacen es llamar a la gente a votar en diciembre, como si está vez fuese a ser diferente de las últimas diez que el gobierno se robó. Aveledo pasa más tiempo denunciando que el “decreto del día de la lealtad a Chávez viola ley electoral” y otras irregularidades, pero no se da cuenta que el problema no son las irregularidades, si no que todo el sistema está corrupto.

 

Existe sólo una manera de acabar con este régimen bruto, incompetente, corrupto, autoritario y retrógrado: recuperando la calle. Los venezolanos que están hartos de esta situación tienen que dejar de esperar que un líder los llame a protestar. Tienen que dejar de maldecir por Twitter y dar un paso más. Tienen que autoconvocarse y salir a la calle pacíficamente a exigirle la renuncia a Nicolás Maduro. Si el pueblo no lo pide, nadie lo va a hacer. No esperen que salgan todos para también salir. El momento es ahora.

 

Por Ezequiel Vázquez Ger

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