Del aislamiento como supervivencia

Posted on: febrero 23rd, 2024 by Super Confirmado No Comments

 

 

Paulatinamente, el chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo se está aislando. Se aleja irrefragablemente de un modelo de convivencia nacional e internacionalmente. El Estado democrático y social de Derecho y de Justicia que propugna la vida, la libertad y el pluralismo político ya no le calza como marco político y jurídico.

 

 

Vive la metamorfosis del autoritarismo; se oligarquizaron sus promotores y dirigentes, de llamarse revolucionarios acaso ofrecen como perfil tipológico, el de un mutante que se pervierte conscientemente o si lo desean sus benevolentes endogenodetractores, inconscientemente.

 

 

Rechazan a la soberanía nacional popular y a la democracia como constructo que lo orienta hacia una república. Deviene en Nicaragua, Cuba, Corea del Norte, China, Rusia, Bielorrusia, formas de gobierno autocráticas y despóticas, con un denominador común; prescinden de la ética que sostendría a una auténtica república como antes dije y los catapulta hacia la enajenación, el solipsismo y otras nocivas patologías.

 

 

Para huir hacia adelante como les enseña el protectorado cubano que dejó cómo herencia el difunto y, por cierto, en otro de varios actos antipatrióticos llevan el país hacia atrás. Lo deconstruyen literalmente, lo vacían de sus connacionales y lo desrepublicanizan, lo desconstitucionalizan, lo desinstitucionalizan y lo desconvencionalizan.

 

 

La centrífuga ha sido constante y se ha hecho sistémica. Su compulsión hacia la constitución de un poder salvaje, como lo llama Ferrajoli, les impulsa a denunciar cualquier compromiso si el susodicho puede significar un límite o una expresión contralora. Desde el inicio Chávez lo pretendió incluso como consigna, pero no para sanear y ordenar a la potencia pública sino para hacerse de ella concupiscente.

 

 

Han transgredido la norma de dentro y la de afuera. Celebran con jubileos la contumacia y la impunidad en la que se desempeñan. Inficionaron del virus ideológico todo el aparato público, la fuerza armada antes nacional y hoy del PSUV, la justicia, la policía, la educación, la salud, la industria y se han burlado de los históricos y legítimos objetivos del Estado venezolano.

 

 

El pacto interamericano sobre los derechos humanos, la comunidad andina, el Mercosur, el Ciade, la CIJ, la ONU y próximamente la CPI, luego de disponerse la orden de arresto del titular del Ministerio Público, son desconocidos y en su lugar el discurso insolente, arrogante y procaz sigue a la soledad del estado fallido y de su clase política, presa de su bajo psiquismo, de su miedo por que quién lo hace mal, teme y ellos lo han hecho muy mal.

 

 

Dejándose de todos, aislándose paulatinamente en consecuencia, ensaya el chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo para sobrevivir, cualquiera de los desmanes imaginables siendo el monstruo kafkiano en el que se ha convertido, arácnido, invertebrado, pero aún armado, represivo y cínico. Y aún agarrado al sartén del aparato militar y de sus tonton macoutes de la policía política.

 

 

Esta semana, para sorpresa de todos, se reinicia la parodia de los acuerdos de Barbados nuevamente. Resucitar al muerto por violencia, transgresión, barbarie y falsedad es la tarea de unos y otros y lamento el rol que tendrán que jugar los ya iniciados y quién sabe cuál nuevo Frankenstein será engendrado, de pacotilla, precario, pero esa es su naturaleza y ciertamente, ego sum qui sum.

 

 Nelson Chitty La Roche

nchittylaroche@hotmail.com

@nelson_chitty

De la verdad a asumir para superar la mentira a creer

Posted on: febrero 16th, 2024 by Super Confirmado No Comments

 

 

“El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla”. Manuel Vicent

 

 

Luego del desconocimiento de los acuerdos de Barbados y la inhabilitación de María Corina Machado, pareciera lógico imaginar lo que podría realmente pasar en este año 2024.

 

 

Cada diálogo con el chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo no proporciona sino una conclusión impajaritable: será incumplido o abortado. Cada uno fue un ejercicio monológico y falaz. Después ya de catorce intentos deberíamos haberlo aprendido.

 

 

Empero, la secuencia de esa situación reiterada, del embaucador y los engañados, nacionales e internacionales, no debe banalizarse. Venezuela va a seguir fugándose y desde luego, llevando su problemática allende sus fronteras y acá, en el territorio, seguirá la antisociedad de todo género exportando productos del ilícito que en su seno está enclavado, desafiante y atrevido, además.

 

 

Lo grave es que la crisis puede durar más del tiempo que podemos soportar. En efecto, son 25 años de mal gobierno y de regresión, empobrecimiento, desmembramiento y colapso generalizado, sin que pueda racionalmente argumentarse lo contrario. La oferta del oficialismo es simplemente continuar ellos allí. No tienen nada más que proveer y sabemos que no saben, no quieren, no pueden hacerlo distinto. Imitan a los cubanos. Así de simple.

 

 

Entonces, cabe una pregunta, ¿el régimen que también sabe que lo ha hecho muy mal pero desea seguir al frente y, lo muestra sin tapujos ni pudicia, por qué permitiría una elección libre, limpia, transparente y honesta si intuye y con razón que la perdería?

 

 

Nicolás Maduro lo deja entrever cuando en el jubileo del pasado 4F y en medio de la acostumbrada apología del delito cometido por los felones golpistas, se permite gritar, a los cuatro vientos que “ni por las buenas ni por las malas” se irían y eso quiere decir que por elecciones no será.

 

 

Esa es la verdad de cómo piensan y han decidido actuar los actuales gobernantes del país. A un lado queda la constitucionalidad y en la cuneta, la institucionalidad democrática. Se han burlado de todo y de todos que incluye a los ingenuos actores internacionales como Noruega o los Estados Unidos de América, Colombia y Brasil y la lista es larga.

 

 

La oposición lo sabe y debe asumirlo. La estrategia no puede basarse en la convicción de que respetará la satrapía la palabra dada de que habrá y respetará los resultados electorales. No puede haber confianza en los granujas y así quiere ser reconocido el régimen y no lo niega, lo afirma pendenciero.

 

 

La apabullante verdad que inferimos no puede sin embargo paralizarnos. Reaccionar ante la evidencia es la tarea. No obstante, es menester replantearnos el plan que conduce a la liberación y que debe contar y cuenta, con una inmensidad sufriente pero silenciosa. El pueblo que se pretende corajudo padece en su cuerpo y en su espíritu la kakistocracia que lo aflige. Ese pueblo tiene miedo y, además, lo intimidan a diario, pero, sabe que solo subsistirá, si puede resiliente, imponer su mayoría en algún momento u oportunidad que tenga y accionando su soberanía, recuperar su orgullo soberano y su vida, su libertad, su integridad familiar, hoy conculcadas. La vía electoral, aunque desteñida por los que la desprestigian deliberadamente para promover la abstención que, por cierto, solo beneficia a los que quieren seguir medrando, es la que aún tenemos y no hay otra. Hay que llegar allá y luego ya veremos.

 

 

Aunque parezca que no, otras eternidades concluyeron. La crisis debe agudizarnos y la ciudadanía que luce cataléptica, debería para sobrevivir despertar.  Sólo así, el pueblo, salva al pueblo.

 

 

 Nelson Chitty La Roche

nchittylaroche@hotmail.com

@nchittylaroche

Notas sobre las carnestolendas y el discurso político

Posted on: febrero 9th, 2024 by Super Confirmado No Comments

 

 

“La palabra se ha dado al hombre para que pueda encubrir su pensamiento” Charles-Maurice de Talleyrand

 

 

Al Carnaval se le atribuyen orígenes diversos y en épocas muy distintas. Se habla de los sumerios, de los egipcios y fiestas del espíritu o, disoluto ágape para dedicárselo a los dioses en un ritual de celebración. Con la irrupción del cristianismo, se produjo una suerte de sincretismo y así especialmente se le recuerda como un ayuno de carne, en la Cuaresma que precede a la semana de la pasión de Cristo, nuestro Señor.

 

De hecho, etimológicamente, los latinos llamaron ese período “carnem levare” de donde proviene su nombre. Griegos y romanos mantuvieron esos dos días de frivolidad, danzas, bacanales y cubrían sus rostros con máscaras y antifaces. Se lee también que comienza con la adoración de Baal, un Dios falso que en momentos sedujo a los hebreos.

 

 

El teocentrismo alcanzó en su irradiación a todos y las tradiciones paganas que se fundieron en ejercicios que, si bien conservaban aspectos y formas antiguas, evolucionaban, penetrados por la imperante cosmovisión que constituyó su entorno.

 

 

Hoy el Carnaval ha perdido mucho de lo que otrora fue. Devino entonces en un corto periodo para galas y mucha epidermis. En muchos países del mundo se organizan y como bien sabemos, son en Venezuela un asueto para la diversión, el descanso y a menudo brota el momento de las fruslerías propio de las multitudes.

 

 

Entretanto, el país se desvencija más y más. Es testigo de una comedia de mentiras y cinismo. Se le dijo que había un arreglo para dejarle el despeje de la ecuación del poder a su libre arbitrio como pueblo y titular de la soberanía y escuchó al liderazgo, incluso el oficialista, hacer mención del Acuerdo de Barbados que establecía los términos del convenio y con otras importantes incidencias de política y economía que incluía a otros concurrentes como Noruega y los Estados Unidos de América, pero, una vez más, el fiasco apareció y el chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo incumplió.

 

 

Sin ánimo académico conviene, sin embargo, anotar en sencillas palabras lo que es el discurso. Es un acto complejo de habla. Un ejercicio de comunicación oral. Deriva en una acción por la cual transitan ideas y se aspira a persuadir. Dispone de una narrativa que se pretende asumir como la realidad y la veracidad que suele, además, compartirse entre el grupo o la corriente de la cual forma parte el orador. Es lenguaje con todos los significados que obran al así referirnos.

 

 

Básicamente, la comunicación debe contar con un argumento que a estos fines debe suponer una construcción racional que presenta una visión y de la cual pueden inferirse conclusiones.

 

 

Un discurso persigue ser ilocutivo y perlocutivo, sin embargo, vale decir, llevar un mensaje y provocar una reacción acorde con la intención del orador.

 

 

Cabe preguntarse ¿qué es credibilidad y para qué es esencial en el discurso político? La respuesta parece clara. No se logra el objetivo del discurso si no resulta susceptible de ser creído. Creíble tiene que ver con lo que se dice y quién lo dice.

 

 

Esta introducción me la permití de manera de relacionar lo que ha sido nuestra experiencia en los últimos 25 años con la retórica plena de sofismas y esencialmente mentirosa del chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo, disfrazado siempre de defensor del pueblo, detrás de un discurso falaz y una mascarada revolucionaria, para depredarlo inmisericorde.

 

 

Se presenta el chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo como demócrata y respetuoso de la soberanía popular. Pero ya sabemos a ciencia cierta que han falseado todos los procesos, hecho fraudes y no lo han sido. Se dicen patriotas y nos disparan campañas llenas de esa idea como epíteto y nunca vimos a nadie más en nuestra historia comprometer nuestra soberanía como ellos. Llegaron para sanear al país y lo han sumido en la más profunda crisis que pueda recordarse. Simulando siempre y saqueándolo hasta arruinarlo y degenerar su institucionalidad, haciéndolo invivible para un cuarto de la población que se la juega todas con tal de irse.

 

 

No puede hablarse de lo más grave porque todo lo es, pero escucharles este pasado domingo hacer apología del delito al celebrar la intentona golpista del 4F, desconociendo las muertes y daños diversos que se le infligieron a las personas, a la misma fuerza armada venezolana, a los establecimientos públicos, solo se compadece con la arenga cínica y pendenciera advirtiendo que ganarían “por las buenas o por las malas”.

 

 

No hay mesura, no hay respeto, no hay responsabilidad alguna por sus conductas antisociales, ilícitas, inmorales. No hay careta, ni jubileo, ni simulación que no deje verlos como lo que son, completamente amorales.

 

 

Nelson Chitty La Roche 
nchittylaroche@hotmail.com

@nelson_chitty

 

Breves notas sobre la conducta criminal del Estado: el caso María Corina Machado

Posted on: febrero 2nd, 2024 by Super Confirmado

 

“Apreciemos sin vértigo la extensión de mi inocencia». Arthur Rimbaud

 

 

Se consumó el delito y acabó de formalizarse la victimización de la ingeniero María Corina Machado. Un acto judicial, visiblemente ilegal e inconstitucional, configuró la violación de sus derechos humanos y los políticos especialmente. Una comedia para prevaricar y, además, una vez más, incumplir los acuerdos en que participa el régimen.

 

 

Barbados y los otros trece diálogos tienen en común que el negociador del gobierno, llegada la hora de conceder a la contraparte opositora, como en toda negociación, lo que esta reclama, la desconoce y la birla, por decirlo elegantemente.

 

 

Constatar que también en el TSJ se decide teniendo como único criterio la orden que le dicta el jefe político, compromete gravemente el Estado constitucional de derecho y de justicia, pero, también a todos y cada uno de los integrantes del máximo tribunal. Son cómplices de esa felonía, de una grosera iniquidad. Devienen reos de una justicia que no por hoy ausente dejará de hacérseles presente, nacional e internacionalmente.

 

 

Todavía otra consecuencia se asoma y apunta al proceso que se les sigue en La Haya, en la Corte Penal Internacional, a los actores de este desastre de sistemática violación de los derechos humanos en Venezuela. ¿Qué más necesita la CPI comprobar para actuar?

 

 

Por otra parte, tenemos a otro sacrificado. La soberanía popular que escogió limpiamente a MCM como su adalid para así atravesar, sin embargo, pacíficamente la puerta de la liberación. Dicho en otras palabras, el chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo, intenta igualmente inhabilitar a los venezolanos para que no pueda ejercer su decisión de cambiarlos.

 

 

Las opiniones que vierto en este artículo pueden parecer de intencionalidad política y no debe sorprender a nadie, pero más bien se orientan hacia el plano jurídico, dado que Venezuela pasó a ser desde hace 22 años un Estado generador de conflicto y peor aún, violador de los derechos humanos como lo demuestra la sencilla evocación del trágico episodio del 11 de abril de 2011 y la conocida masacre en la cual dos decenas de vidas se perdieron y más de doscientos heridos completaron aquella escena criminal.

 

 

Desde entonces, se suman en cientos los compatriotas caídos en protestas públicas y la multiplicación de las denuncias que configuran una sucesión de agresiones contra la población que ha atraído la atención del mundo entero y particularmente de la organización y la institucionalidad que se ocupa de los llamados crímenes de lesa humanidad, por cierto y es bueno repetirlo, tipificados como delitos en el Estatuto de Roma y legitimando los procesos correspondientes ante la Corte Penal Internacional.

 

 

El crimen desde el Estado es una falta más grave que otras porque se ejecuta con especial dolo y contra aquellos que no pueden defenderse. Desobedece, además, el principio de fidelidad que le deben las autoridades que juran cumplir “bien y fielmente” con la Constitución.

 

 

Raúl Zaffaroni, al que hemos seguido y revisado en ocasiones, hace notar un elemento que traigo a colación para finalizar mi reflexión en estas notas. Él se refirió a la indiferencia moral con la que los seres humanos se comportan ante las situaciones de la cotidianidad que por sí solas deberían provocar un shock, como las guerras, los genocidios en curso, las torturas y las desapariciones forzadas, las muertes de niños por hambre, diarrea, sarampión entre otros horrores; pero, agrego al melodrama que debe angustiarnos a los venezolanos, el continuo atentado contra las libertades ciudadanas y no a nombre de la razón de Estado únicamente, sino por la loca ambición de mantenerse en el poder, para no rendirle cuenta a nadie y seguirlo exprimiendo para el beneficio de una camarilla ideologizada… (Ver Zaffaroni, Raúl, El crimen de Estado como objeto de la criminología, Simposio de Estocolmo, 2006).

 

 

Venezuela vive una hora de total impunidad, usando al Estado usurpado, como escudo, a la que se suma como consecuencia la carencia de responsabilización y de allí, nuestra cada día más patética condición. ¡Asumámoslo!

 

 

nchittylaroche@hotmail.com

@nelson_chitty

¿Furia bolivariana o simplemente tiranía?

Posted on: enero 26th, 2024 by Super Confirmado No Comments

 

“…la ira es un sentimiento de furia e indignación contra alguien, representado con gran pasión, y en el que el individuo se deja llevar por sus impulsos y, a menudo, actúa en forma irracional.” Facultad de Psicología / DGDH

 

 

 

El 23 de enero de 2024 se pensó que sería una jornada popular de protesta o acaso una convocatoria para concentrar seguidores; de un lado, la oposición que busca reencontrarse alrededor de la ingeniero María Corina Machado y del otro, los arriados funcionarios que sin mayor emoción desfilarían, al bajarse de autobuses semivacíos que venían de todas partes del país, simulando interés y sentida adhesión al gobierno de Maduro.

 

 

No suscitó, sin embargo, la efeméride una asistencia acorde con las expectativas de ninguno de los bandos. Pudiéramos decir que se apuntó otro déficit de militancia y tal vez también ausencia de compromiso del cuerpo político, pura y simplemente dicho.

 

 

Hay que reflexionar mas sobre la peligrosa huelga ciudadana que, salvo en la primaria que ganó MCM, se ha evidenciado desde hace ya varios años, afectando al sistema democrático y mostrando la decepción de las mayorías y, sobre todo, un entorno antipolítico que puede, de persistir, mantener vigente, el espíritu de la abstención que por cierto, es objetivo del ponzoñoso chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo que ha lisiado a la nación y que quiere seguir medrando concupiscentes, de las mieles, las que quedan, del poder y, especialmente, no rendirle cuenta ni a Cristo, nuestro señor. ¡A por la impunidad a rajatablas!

 

 

Empero, la demostración reiterada del desgaste de la revolución de todos los fracasos, originó, al parecer, que de su esencia fascista emergiera la que denominaron furia bolivariana, (perdónalos, Libertador, porque en realidad son ontológicamente cínicos y kakistócratas, a  mayor abundamiento) para complementar ese discurso agresivo y venenoso, desde el gobierno, salieron a reprimir y tratar de amedrentar, una vez más, anunciando, ese adalid de la injusticia, Tarek William Saab, detenciones y procesos dignos de las peores etapas del período de acción de la KGB.

 

 

La furia, la ira, anuncian conductas de aquellos que las padecen, sin control, sin mesura a menudo, sin responsabilidad y suelen invitar reacciones del mismo calibre. ¡Cuidado con esa furia, que sale del recelo pavoroso que les causa verse separados de sus dignidades, por lo que se les pueda imputar, reclamar, castigar!

 

 

Miedooooo, odio, desesperación, entre otras expresiones de su bajo psiquismo, promueven esa fingida furia, esa criminalización de la ciudadanía, ante el inobjetable, el inocultable, el ineluctable hecho del divorcio de las otrora mayorías poseídas por los demonios de la demagogia y condenadas a entregar, el predominio, el mando, el poder.

 

 

Me preocupó escuchar a Maduro, hablar de conspiraciones militares en la presentación de la Memoria y Cuenta, la semana anterior. Me angustia ver crecer la lista de presos políticos, la amenaza que acompaña la comunicación de los detentadores del poder, la continuidad de la estampida hacia la diáspora.

 

 

La fachada democrática apenas cubre el rostro que esta debajo pero que, ya intuimos que se trata del de la tiranía y su violencia. Muchas guerras civiles comenzaron así.

 

 

Pongamos todos atención a lo que puede pasar, recordemos ese consejo, esa advertencia: “Ten cuidado de la ira, del miedo, de la agresividad, de ese lado oscuro que ellos constituyen. Una vez que entras en el sendero oscuro, dominará tu destino para siempre”.

 

 

Nelson Chitty La Roche

 

2024, el año de la concertación ciudadana

Posted on: enero 19th, 2024 by Super Confirmado No Comments

 

 

“La apatía puede ser superada por el entusiasmo, y el entusiasmo sólo puede ser despertado por dos cosas: en primer lugar, un ideal, que la imaginación tome por asalto, y, en segundo lugar, un plan inteligible para llevar a la práctica ese ideal». Arnold J. Toynbee

 

La democracia venezolana se disparó en la sien, en 1998, al elegir a quien no era, no fue y no sería un demócrata y mucho menos un hombre de Estado. Hugo Chávez fue un accidente gravoso y criminoso que se permitió el soberano pueblo, luego de ser manipulado por las oligarquías del momento que, por cierto, al hacerlo se flanqueaban a su vez un collar de pesares y anatemas.

 

 

Otro día, sin embargo, me propongo abordar ese tema, pero, por lo pronto, solo quiero resaltar que se marcó un mortífero hito, al designar para el mando a quien y a quienes no lo merecían de manera alguna. A todo evento diré que todos, en mayor o menor medida, somos responsables de ese cataclismo, de esa hecatombe, de esa fatal estolidez.

 

 

¿Era acaso Chávez la mejor opción y ante la cual decidió el electorado votarlo mayoritariamente? Weber nos diría que revisen su carisma y tal vez posicionaría en la consciencia del colectivo, por militar, sobre todo, visto el escenario antipolítico que se había fraguado y constituido como una variable del bloque histórico, ineluctable.

 

 

Hemos pagado el mayor costo de oportunidad por semejante escogencia. Trajimos un militar atrabiliario y profundamente corrompido, un ignaro inteligente que hizo de sus intuiciones, rodeado de todo género de lisonjeros y alabarderos, un camino de descomposición y destrucción que acabó con mucho de lo que había y peor aún, impidió el aprovechamiento de la mejor ocasión, del más favorable ciclo que la nación en su historia ha conocido.

 

 

Echó la institucionalidad por tierra y destruyó la república. Sembró la semilla del odio y promovió la mezquindad, la ineptitud y el desconocimiento de la soberanía a cambio de la felonía que denominó lealtad y más grave aún, nos dejó a Maduro, liderando, entre resentidos y amorales, el “non plus ultra” de la más nociva e insolente mediocridad.

 

 

Ese pueblo errático que se sedujo del tono amenazante, falaz, retórico pero insincero y especialmente cínico, que ha puesto un cepo que nos impide superar el fiasco e intentar la liberación con éxito, tendrá en 2024 un chance de ajustar cuentas y, de un lado, castigar a los malhechores que nos han tronado y del otro, pasar la hoja de nuestra historia reciente, llena de frustración y postración que además que dividió, desvencijó, mutiló a las familias, mandando a muchos en estampida hacia cualquier suerte distinta a permanecer en el averno nacional.

 

 

Ese pueblo que ha padecido y sufre el infortunio, la degradación y la desesperanza puede y debe convertirse en protagonista del cambio más importante de su historia contemporánea, pero, para eso, debe unificar sus mayoritarias voluntades y ello alrededor de quien escogió en la consulta de las primarias.

 

 

Ahora bien, la gestión de esa unificación de la que hablo debe hacerse en torno a tres bazas, a saber: la primera es la asunción de la naturaleza del enemigo, que no adversario lamentablemente, al cual la ingeniero Machado ha de enfrentar y derrotar.

 

 

El Estado-PSUV es el antagonista, con todo su poder y su pragmatismo, su cinismo, su irresponsabilidad con el país y con la historia y los timoneles de ese portaviones del filibusterismo del siglo XXI, el chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo, aliado el monstruo, al ilícito nacional e internacional, se considera como una suerte de Minotauro invencible que devora a quien lo encare dentro de su laberinto.

 

 

Importantísimo este factor en la lucha de liberación que ya emprendió la ingeniero Machado y que la muestra inteligente, intuitiva y afortunada. Conocer al rival nos enseña Sun Tzu. Ya conoce ella al engendro que ha engullido a la patria de Bolívar, adulterándolo, por cierto.

 

 

Empero, la ingeniero Machado tiene los hilos de Ariadna y hará ella de Teseo vencedor, con ellos. Me refiero a la familia venezolana y a la sociedad civil, retados ambos a lograr la integración de la mayor oposición que háyase visto en la Venezuela democrática y forzados por su propia supervivencia a hacerlo. ¡Es ahora o nunca más!

 

 

La tarea, teniendo la razón, es concertar. Reunir a los inconformes, a los indignados, a los desesperados, desesperanzados y a los arrechos, para disponerlos a su vez, a tomarse esta batalla como propia y de cada cual, por su familia, por su honor, por el respeto que se deben a sí mismo, es un duelo personalizado, pero de todos a la vez.

 

 

Debe convertirse en hilandera la ingeniero Machado. Debe tejer entre distintos con los mismos hilos de Ariadna su consenso y el de nosotros todos. Debe parir esperanza para quien sufre callado, para aquel más estridente y aun para él se ha marchado. Ese es el desafío, la faena, su prueba igualmente.

 

 

Y viene a mi espíritu Andrés Eloy Blanco y su magnífico poema “La Hilandera”, que perdonen si me extiendo, pero me tocó al leerlo hondo el alma.

 

 

“Dijo el hombre a la Hilandera,

 

 

Nelson Chitty La Roche

Ser y tiempo en la Venezuela de 2024

Posted on: enero 12th, 2024 by Super Confirmado No Comments

“…nos instalamos en lo inmóvil para acechar lo moviente que pasa, en lugar de reponernos en lo moviente para atravesar con él las posiciones inmóviles”. H. Bergson, Introducción a la metafísica

 

 

A menudo viene a mí la evocación del texto de François de Chateaubriand, Memorias de Ultratumba. Biografía, ensayo y a ratos pareciera novela, narrativa del testigo, de sí mismo.

 

 

Lo que fue y lo que quiso que supieran de él. Un discurso para después de la muerte que empezó no obstante a conocerse en vida. Soldado, poeta, prosista y pretendido hombre de Estado. Un relato existencial de altísimos kilates podría decirse.

 

 

De otro lado y apenas me atrevo a mencionar su nombre, Martin Heidegger y su Dasein, que es la existencia y, sin embargo, es también para la muerte. Quizás Arendt nos toca de pleno fuete porque es el nacimiento el punto de partida y lo que lleva a la acción y a la libertad.

 

 

¿Qué somos, dónde estamos, dónde vamos? Si decidiéramos reconocernos con un Estado Nación, no bastaría aparentar que reunimos las llamadas condiciones de viabilidad que nos presenta la teoría clásica, porque nos apabulla al hacerlo, una profunda duda y especialmente, deslizaríamos al pensarlo, hacia una certeza y una impajaritable conclusión; vivimos una crisis perfecta, una disfuncionalidad general, un jaque existencial, lacerante y consistente, un Estado fallido.

 

 

Vacilantes entonces, retados por la persistencia de toda una peligrosa fenomenología que nos compromete, en circunstancias nugatorias y enervantes para el coterráneo promedio y en fuga, por decirlo así, una cuarta parte de la población que se reclama del gentilicio y más execrable aún, con cifras deficitarias en todos los órdenes que incluyen responsabilidad y ciudadanía.

 

 

¿Qué somos? Un pueblo empobrecido, en proceso de alienación, al que le fue arrebatada su libertad y se le niega su señorío, se le manipula, se le irrespeta, se le vacía, se le conduce a la separación y a la diáspora. Se le forza a errar, a la minusvalía, al azar, al inextricable destino que prefiere no obstante como elección antes que permanecer, en el túnel obscuro del daño antropológico que le encandila como una condena que rechaza por ilegítima y va privando de su orgullo y su vergüenza ente de aquello que lo toman con inconsciencia y resignación.

 

 

Empero, sigue vigente y más que nunca, una sentencia del germano argentino Werner Goldschmidt, “…el principio supremo de justicia consiste en asegurar a cada cual una esfera de libertad dentro de la cual sea capaz de desarrollar su personalidad” (Goldschmidt, Werner, Introducción filosófica al derecho. La teoría trialista del mundo jurídico y sus horizontes, sexta edición, Ed. Depalma, Buenos Aires, 1987, p. 413.)

 

 

Y agrega el maestro Goldschmidt: “…cada individuo tiene el derecho y la carga de personalizarse (humanismo), debiendo el gobierno a este efecto reconocerle las libertades necesarias (liberalismo); en el aspecto mencionado todos los individuos están en pie de igualdad (igualitarismo) y se deben recíproco respeto (tolerancia)” (Goldschmidt, Werner, El principio supremo de justicia. Edit. de Belgrano, Buenos Aires, 1984, p. 78.)

 

 

Resultaría chocado el maestro Goldschmidt si hubiese podido ver lo que constituye nuestra realidad venezolana, digo. Vivimos un trance cuya complejidad requiere de una perspectiva analítica que aprecie distintos elementos, pero que puede partirse de un diagnóstico básico; el desequilibrio y la ausencia de seguridades normológicas, arroja un resultado, un producto en dos etapas, del homo de la injusticia, al homo desadaptado.

 

 

En efecto; el giro que ha supuesto el arribo del chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo borró todas y cada una de las fortalezas preceptivas, sociales, valorativas; nos desrepublicanizó, desconstitucionalizó, desinstitucionalizó, nos deshumanizó, nos desciudadanizó, nos despersonalizó. Colapsaron un Estado, una nación, una sociedad, un modelo, una cultura, una antropología, un homo venezolano.

 

 

Ni lo que somos, ni donde estamos, parece claro, cierto, estable. Lucimos quizás insertos dentro de una vorágine o un remolino, aún sin internalizarlo ni racionalizarlo. Una dinámica, una centrífuga domina, prevalece y nos ahueca, debilita, desfigura. Dejamos de ser.

 

 

La cosmovisión del venezolano no se centra en lo que es ni en lo que hace. La ceba la desconfianza, la desafectación del hábitat, las intuiciones y a falta de certidumbre lo impulsa y guía, haciendo de su cavilar, un episodio aventurero en el que el mañana no se encuentra después del hoy, sino, se traza otra cotidianidad.

 

 

Ya la educación ni la universidad constituyen un fanal para los jóvenes. La carestía contrasta con la opulencia y el pasaje de un escenario a otro, tiene solo dos senderos; de un lado, irse para ver si tal vez y, del otro, mimetizarse y también al hacerlo, dejar de ser.

 

 

Cómo no van a pensar en marcharse nuestros profesionales universitarios si el logro académico no trae sino frustración, decepción, pobreza e inseguridad. La matrícula se ha caído con aquellos que completan, aun penosamente, la secundaria, pero, además, operan otros elementos como el desinterés, el aburrimiento y la miseria del marco educativo que se cae a pedazos y tiene a sus protagonistas en el lumpanato.

 

 

El drama es complejo y no se reduce a esa escultura del inmigrante, maravillosa, profunda y mutilada de Bruno Catalano; es peor, lo creo, cómo a nuestro lado, los nuestros, los otros, nosotros mismos, nos vamos mediocrizando, idiotizando, superficializando, aligerando, forjándonos intrascendentes, como canta Serrat a Machado, simples, “como pompas de jabón».

 

 

Ay de nosotros, los venezolanos, si no somos capaces de torcer el rumbo, de cambiar el mundo, de inventar un porvenir, de defender la libertad ejerciéndola a cualquier costo, de comulgar con la soberanía, no al decirlo, sino al hacerlo verdad, con el insumo de cualquier sacrificio.

 

 

¡Que viva la ilusión, arriba la utopía!

 

 

 Nelson Chitty La Roche

nchittylaroche@hotmail.com

@nelson_chitty 

 

2024, para dignificar cambiando a Venezuela

Posted on: diciembre 29th, 2023 by Super Confirmado No Comments

 

 

“La política es casi tan emocionante como la guerra y no menos peligrosa. En la guerra nos pueden matar una vez; en política, muchas veces”. W. Churchill

 

 

Cercano el cañonazo que nos ubica formalmente en otro tiempo, vienen a mi espíritu reflexiones y propósitos. Comienza un período que, para comprender la política, y por cierto, esa nos alcanza a todos, nos guste o no y, aunque queramos apartarnos de su influencia, nos irradia, será menester acudir, como diría Eduardo Rinesi, al pensamiento trágico, entre otras intensidades existenciales que vivirá la mutilada nación venezolana. Un año y no creo exagerar, en que se juega la patria todo. O cambia o se borra lo que es, lo que fue.

 

 

¿Qué quiero decir con dignificar? Si un vocablo puede a mi juicio indicarnos la perdida que ha supuesto el grosero deterioro de nuestra sociedad y de nosotros mismos, en este pernicioso cuarto de siglo, en que ha prevalecido el chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo y único legado de la revolución de todos los fracasos es de habernos despojado como pueblo, como individuos, como sociedad y como Estado, de nuestra dignidad.

 

Este accidente histórico nos privó del respeto que merecemos sin ninguna excepción. En lo físico, en lo espiritual, en lo psicológico, en lo moral hemos sido ultrajados, vejados, ofendidos.

 

 

Las acciones del chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo, desde el mismo inicio de la experiencia, violando la Constitución de 1961, al convocar una Asamblea Constituyente, con el concurso de una clase judicial medrosa, desconociendo al hacerlo su propia letra, para continuar desmontando los controles presupuestarios, producir 50 leyes vía decreto, sin conocimiento y menos aún, sin ninguna participación ciudadana, para llegar a la masacre del 11 de abril del 2001.

 

 

Paulatinamente pero, firmemente, desfiguraron a la república y nos metieron en la vorágine del autoritarismo, el dispendio, el desorden administrativo, la corrupción, la concupiscencia, el abandono de la soberanía, la entrega del alma del gobierno al castrocomunismo cubano y a todos los ilícitos que culminan arruinando la patria y auspiciando al hacerlo, la pobreza, el sostenido desmejoramiento de los servicios públicos de educación, salud, servicios de agua y electricidad y promoviendo entonces, al alterar en los procesos electorales los resultados para mantenerse en el poder, la desconfianza, la anomia y una de las estampidas humanas mas nutridas y conmovedoras del mundo, testigo el orbe todo, del vaciamiento de un país y de su deterioro más brutal.

 

 

Lo que quiero sin embargo dejar más evidenciado, es la cuasi disfuncionalidad total en que estamos sumidos, luego de haber lisiado el aparato económico, reduciéndolo a un tercio de su proporción en una década y, lo peor como corolario, convertirnos en el país con más bajo salario del continente y de los tres mas bajos del mundo de un lado y, del otro, lanzando a un cuarto de nuestra población, al errante camino de los desprecios, de la xenofobia y de los mas inusitados riesgos de vida.

 

 

A menudo somos menospreciados aquí y allá. Tratados con desdén por decir lo menos y, los felones lograron macular el gentilicio como resultado de la emergencia de una aparición de malhechores que se fueron sumando al movimiento migratorio y que al llegar, hicieron lo que saben hacer, manchando nuestra reputación y comprometiéndonos en consecuencia, a todos.

 

 

Lo grave consiste, sin embargo, en una conclusión que no admite discusión; el chavomadurismomilitarismocastrismoideologismo no sabe, no puede, no quiere hacer las cosas diferentes y mientras Maduro y lo que él significa permanezca, no habrá manera de torcer la tendencia que han marcado de regresión sistemática del homo venezolano.

 

 

En efecto, cada día se hace mas perceptible el desmejoramiento del ser humano venezolano, disminuido, distanciado, pusilánime, con los signos del denominado daño antropológico que lo postra en su ciudadanía y lo mediocriza. La fabrica de zombis tiene un escenario, el aparato educativo y universitario que lo modela implacablemente.

 

 

En efecto; o cambiamos a estos kakistócratas o perecemos. Así de sencillo. La opción es pues una sola y cada compatriota debe asumirlo como lo que es, una decisión para reanimar y sacar a Venezuela del estado agónico en que se encuentra o mirándola hundirse definitivamente. ¡De eso se trata!

 

 

Nelson Chitty La Roche

@nchittylaroche,

 

Breves notas sobre Navidad, caridad y responsabilidad

Posted on: diciembre 24th, 2023 by Super Confirmado No Comments

 

 

“Esta es mi orden, se valiente y ten ánimo; no tiembles ni tengas miedo; Yahvé tu Dios está contigo adonde quiera que tu vaya” Josué 1:9

 

 

“El colmo de la inteligencia, es la bondad” Marcel Proust

 

 

Reflexionar sobre algunos temas que nos acompañan en nuestra circunstancialidad de esta estación del año, pareciera precisamente encabezar, el pensamiento de la navidad. No quiero decir que el nacimiento del niño Jesús no sea especialmente trascendente, sino que nos traslada a la secuencia que escolta al evento.

 

Jesús no nació en cuna de ricos ni fueron sus padres ennoblecidos miembros de la jerarquía social de la época. Nació pobre y en medio de persecuciones de odio y de temor del poder. Jesús no brotó ni libre ni seguro sino amenazado; con el amor de sus padres como avío y, con la presencia de la mula y el buey.

 

 

Las enseñanzas que como recital de lo que fue la vida de Jesús y que recogen los evangelistas, modestamente, las resumo, de un lado, apuntando a la justicia, pero del otro, hacia la responsabilidad y, la caridad.

 

 

Jesús nos alecciona a menudo para descubrirnos lo que es justo y lo que no lo es. Nos hace ver que le debemos amor al mundo y, haciéndolo, hacemos de la asistencia mutua, el respeto y la solidaridad, un modo de vida que conduce a la paz de la bondad y como resultado, al reino de Dios.

 

 

La justicia para alcanzar su propósito debe ser imparcial, objetiva, intransigente implícitamente, cuando se trata de aplicar la norma, pero, la perspectiva del asunto humano, no se agota en la visión lineal que prescribe la regla e incluso, el Derecho conocerá la flexibilidad.

 

 

La responsabilidad es mas que un mandato. Es también un deber que desde luego y como tal, desborda la frialdad de la carga legal si la hubiere y se desliza hacia un elemento concomitante, la moral, la ética. Aprender y corregir la centrifuga que nos frivoliza, nos hace egoístas y nos segrega de todos los demás.

 

 

Con el Samaritano y sin pretender nada más que la comprensión de la idea, Jesús nos indica que todos somos responsables de todos nosotros. No hay pues “ellos” desconectado de nosotros y, convierte a ese deber en una práctica que nos lleva a la legitimación cotidiana de la caridad.

 

 

 

Mientras la justicia es de esencia racional y persigue el equilibrio, la responsabilidad es el deber y la caridad, su más perfecta expresión. La simetría entre cada una de ellas es, a mi juicio, la propuesta cristiana y el ethos de la existencia de aquel que, se reclama seguidor de Cristo.

 

 

De Jesús niño y hombre, siempre es posible hallar, aspectos a señalar y de su discurso, diremos que la humanidad ha bebido y aprovechado para ser mejor. No obstante, lo que mas me ha tocado el espíritu es la generosidad. La disposición a dar inclusivamente, mas de lo que se debería y, a quienes tal vez no lo merecerían.

 

 

En un par de días, con la medianoche de decorado, con estrellas y una suave brisa, en nuestro sentimiento, una vez más evocaremos esa natalidad tan profunda en significación, como el retorno del bien, del amor, de la fraternidad, de la ilusión perdida.

 

 

Y recordándolo, mientras nuestra tradición manda a dormir los niños y nos quedamos también tocados de espiritualidad, pediremos entonces al hijo de Dios y del hombre, sus bendiciones, que nos traiga a Venezuela en el 2024 torcer esa viga que nos asfixia y la superación de la pobreza, la injusticia, la ineptitud y la concupiscencia.

 

 

Roguemos también la estabilidad, la prosperidad de los nuestros que se fueron detrás de una esperanza que acá, en nuestra patria, pareciera se ausentó.

 

 

Solicitaremos en oración, carácter para corregir personalmente y tratar apropiadamente a nuestra compañera, a los padres y abuelos, a los hermanos, a los amigos, a nuestro prójimo, parabienes aún a los que nos han hecho mal. Nos conceda Jesús, serenidad para la vida que, cómo nos enseñó San Agustín, es lucha.

 

 

El pequeño Jesús bendiga nuestra patria y especialmente a nuestros coterráneos mas afectados por esta crisis perfecta que nos ha postrado como nación y como país. ¡Libéranos, Jesús!

 

 

Nelson Chitty La Roche,

 nchittylaroche@hotmail.com

@nelson_chitty

 

Maduro está equivocado

Posted on: diciembre 15th, 2023 by Super Confirmado No Comments

 

«C’est un triste métier que de suivre la foule, Et de vouloir crier plus fort que les meneurs. Pendant qu’on se raccroche au manteau des traineurs.» [«Triste oficio el de seguir a la muchedumbre, / Queriendo gritar más fuerte que los cabecillas, / Mientras se aferran al abrigo de los rezagados.» Alfred de Musset, Poésies completes, texto organizado y anotado por Maurice Allem, París, Gallimard, 1957, p.35 (Bibliothéque de la Pléyade).

 

 

La consulta que se llevó a cabo el pasado primer domingo de diciembre de 2023 arrojó resultados inesperados. Desde el punto de vista de la legitimidad, el país y el liderazgo saben que no fue atendida por la mayor parte de los ciudadanos, quienes, al contrario, le hicieron un desaire al régimen promotor que había comprometido, por cierto, todos sus recursos, esperando una masiva participación; pero apenas habría llegado al 10% del padrón electoral, aunque insista el oficialismo en referirse a más de 10 millones de sufragantes. Sobre eso, la mentira se desnudó, ante todos, impúdica.

 

 

Empero, no es ese el motivo de esta reflexión compartida. Me referiré a la afirmación de Maduro, según el cual las respuestas a las preguntas formuladas en el referéndum eran vinculantes para el gobierno.

 

 

Caben, sin embargo, observaciones que derivan en advertencias, porque el sentido de las respuestas estuvo comprometido por las preguntas y todavía es más resaltante que han sido interpretadas con inocultables sesgos y erróneamente, lo que hace pensar en una manipulación, como veremos.

 

 

De entrada diré lo que todos sabemos o deberíamos saber. Un referéndum es un ejercicio de democracia directa y desde luego, convoca al titular de la soberanía, por lo que puede inferirse que las decisiones que se expresen tienen carácter vinculante.

 

 

Sin embargo, aun la soberanía no es absoluta. Hay límites que llamaré formales o materiales. Para mejor comprensión connotaré lo dispuesto en el capítulo IV, del Título III de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que titula De los Derechos Humanos y Garantías y de los Deberes, Sección Segunda del Referendo Popular, artículo 74:

 

 

Serán sometidas a referendo, para ser abrogadas total o parcialmente, las leyes cuya abrogación fuere solicitada por iniciativa de un número no menor del diez por ciento de los electores y electoras inscritos e inscritas en el registro civil y electoral o por el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros. También podrán ser sometidos a referendo abrogatorio los decretos con fuerza de ley que dicte el Presidente o Presidenta de la República en uso de la atribución prescrita en el numeral 8 del artículo 236 de esta Constitución, cuando fuere solicitado por un número no menor del cinco por ciento de los electores y electoras inscritos e inscritas en el registro civil y electoral. Para la validez del referendo abrogatorio será indispensable la concurrencia de, por lo menos, el cuarenta por ciento de los electores y electoras inscritos e inscritas en el registro civil y electoral. No podrán ser sometidas a referendo abrogatorio las leyes de presupuesto, las que establezcan o modifiquen impuestos, las de crédito público ni las de amnistía, ni aquellas que protejan, garanticen o desarrollen los derechos humanos y las que aprueben tratados internacionales. No podrá hacerse más de un referendo abrogatorio en un período constitucional para la misma materia. (Subrayado nuestro)

 

 

Resalto el hecho de que el referéndum abrogatorio no puede realizarse, entiéndase, consultando al pueblo soberano, sobre materias cuya naturaleza estableció el constituyente como no susceptibles de abrogarse mediando ese mecanismo también soberano como los otros referendos.

 

 

Se incluyen los tratados internacionales que son aprobados por leyes especiales y requieren cumplir con la aprobación y ratificación, lo que precisamente se cumplió y aconteció con el Acuerdo de Ginebra de 1966 y en el que, si bien se apunta a la búsqueda de un arreglo practico entre las partes, también establece la eventualidad de requerírsele al secretario general de Naciones Unidas su participación y, además, conociera del asunto, la Corte Internacional de Justicia.

 

 

La segunda pregunta, dice así: ¿Apoya usted el Acuerdo de Ginebra de 1966 como el único instrumento jurídico válido para alcanzar una solución práctica y satisfactoria para Venezuela y Guyana, en torno a la controversia sobre el territorio de la Guayana Esequiba?

 

 

La tercera pregunta rezó: “¿Está usted de acuerdo con la posición histórica de Venezuela de no reconocer la Jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia para resolver la controversia territorial sobre la Guayana Esequiba?”Primeramente, es importante recordar que no hay tal “posición histórica” siendo que en ese mismo Acuerdo de Ginebra están presentes las opciones a las que antes hice referencia. Presentar las cosas así oculta una parte importante de la veracidad. La formulación de las interrogantes se alejó de las precisiones en que obra la autenticidad y siendo así, confunden y contaminan la consulta.

 

 

No debió entonces llamarse a referéndum de esa manera, contrariando como vimos la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. ¿Está obligado el régimen a qué?, ¿a desconocer la Constitución misma si se le diera un carácter abrogatorio a lo que es ley de la república cómo es el Acuerdo de Ginebra y no una parte de él?

 

 

Paralelamente, es útil recordar que la llamada soberanía de los Estados conoce de límites por los actos soberanos que el mismo Estado realizó antes como la firma de tratados internacionales vigentes. La soberanía debe pues limitarse, si actos preexistentes, también soberanos aquellos, obligan al Estado.

 

 

El Estado asume compromisos y se obliga a ellos y, obviamente, limita soberanamente su soberanía. Al suscribir la Carta de Naciones Unidas, el Estado debe comportarse en el alcance de esas obligaciones comprendidas en los parámetros, dispositivos y referentes de esa organización internacional.

 

 

La prohibición del uso de la fuerza, la obligación del arreglo de controversias por medios pacíficos, la no injerencia en los asuntos interiores de otro Estado y en su territorio, son deberes de los Estados, salvo las llamadas excepciones que mencionaré de seguidas; la intervención solicitada por un Estado, la intervención humanitaria para proteger a quienes están en visible peligro, el derecho y diré yo el deber de asistencia humanitaria pero, este supuesto, requiere la autorización del Estado concernido.

 

 

La quinta pregunta se leyó así: ¿Está usted de acuerdo con la creación del estado Guayana Esequiba y se desarrolle un plan acelerado para la atención integral a la población actual y futura de ese territorio que incluya entre otros el otorgamiento de la ciudadanía y cédula de identidad venezolana, conforme al Acuerdo de Ginebra y el Derecho Internacional, incorporando en consecuencia dicho estado en el mapa del territorio venezolano?  Al respecto la Corte Internacional de Justicia no se pronunció, a pesar de la solicitud de medidas cautelares de Guyana directa y expresamente, pero advirtió que las partes, Guyana y Venezuela, no debían alterar las actuales circunstancias que se presentan en la zona objeto del litigio y claro, abstenerse de agravar la situación del diferendo.

 

 

¿Por qué no solicitó Venezuela medidas cautelares, como sí lo hizo Guyana? Inexplicable para mí, pero tal vez el peor de los yerros posibles que es el de dejar de hacer valer nuestros títulos que son de mucho valor jurídico en la instancia que juzga el asunto y no reconociendo la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia. Eso sería y lo digo en serio, torpe, estúpido y traición a la patria.

 

 

Finalmente, traigo a cuento, una evocación más sobre la soberanía y concierne a Benjamín Constant, para el que, la soberanía como poder del Estado no puede ni debe ser absoluta. “Lorsque la souveraineté n’est pas limitée, il n’y a nul moyen de mettre les individus à l’abri des gouvernements. Cuando la soberanía no está limitada, no hay forma de proteger a los individuos de los gobiernos. (Benjamin Constant, Principes de Politique, Institute des libertés, http//institutedeslibertes.org).

 

 

 

Nelson Chitty La Roche

nchittylaroche@hotmail.com

@nelson_chitty