PP y Ciudadanos, dispuestos a pactar con Vox para gobernar Andalucía
diciembre 3, 2018 5:03 pm

“Hoy me veo incapaz de descartar ningún escenario”, afirma el secretario general del partido, José Manuel Villegas

 

 

La posibilidad de un pacto entre el PP y Ciudadanos con apoyo de Vox para gobernar en Andalucía se ve más factible solo 24 horas después del resultado de las elecciones andaluzas, tras el hundimiento del PSOE y la entrada de la extrema derecha por primera vez en un Parlamento español. No es la primera opción para el partido de Albert Rivera, que propone que PP y PSOE apoyen un Gobierno encabezado por su candidato, Juan Marín, que ayer quedó en tercera posición en las urnas aunque creció en 12 escaños, hasta los 21, frente a la caída de populares y socialistas. Pero si eso no fuera posible, Ciudadanos no rechaza a Vox y no descarta pactar con él. El PP, que dio carta de naturaleza a Vox desde el principio, también está dispuesto a acordar con esta formación de postulados extremistas.

 

 

El giro más importante tras el vuelco en el resultado de las elecciones andaluzas lo ha protagonizado Ciudadanos, que durante la campaña fue zigzagueante con Vox y hoy ha reconocido por primera vez que los acuerdos de su formación con la fuerza de extrema derecha son una posibilidad. “Hoy me veo incapaz de descartar ningún escenario”, ha afirmado el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, en comparecencia de prensa en Sevilla. Lo único que descarta Ciudadanos es que el PSOE pueda seguir al frente del Gobierno andaluz. “Habrá un nuevo Gobierno en la Junta donde no estará el PSOE, donde no estará Susana Díaz”, ha manifestado el número dos de Albert Rivera con claridad.

 

 

La disposición de Ciudadanos a llegar a acuerdos con el fin de desalojar a Susana Díaz de la Junta se completa con la del PP para pactar con Vox, y a su vez con la del partido de extrema derecha. “Las líneas rojas [de negociación con Vox] son la Constitución”, ha sido el límite que ha puesto el candidato del PP a la Junta, Juan Manuel Moreno. “No seremos obstáculo para acabar con el régimen socialista”, ha afirmado por su parte Francisco Serrano, cabeza de lista del partido liderado por Santiago Abascal.

 

 

Los populares ya dijeron durante la noche electoral que no tenían ningún problema en pactar con la formación de extrema derecha, que entre otras cosas, lleva en su programa la supresión de las autonomías. Su líder, Santiago Abascal, fue miembro del PP. Casado anunció, nada más conocer los resultados de las elecciones, que abría “la puerta de las negociaciones” y la dirección nacional del partido asume que “Vox ha venido para quedarse”.

 

 

 

Ahora bien, el eventual acuerdo en la derecha es también muy complejo. Primero, porque PP y Ciudadanos tendrían que entenderse en un contexto nacional de pugna entre ambos por el liderazgo en el centro derecha. Unos y otros reclaman el liderazgo de ese Gobierno. El PP argumenta que ha quedado por delante de Ciudadanos en votos y escaños, y Ciudadanos que ellos han crecido 12 escaños mientras el PP ha perdido siete. Tienen que entenderse a la vez que batallan.

 

 

 

Pero también, porque una vez salvado ese extremo, el acuerdo con la formación de extrema derecha es todo menos sencillo. Vox ha anticipado que pondrá sobre la mesa su programa extremista en posibles conversaciones. “Exigiremos que el impuesto de sucesiones sea suprimido y derogadas las leyes ideológicas —contra la violencia machista y de memoria histórica—”, ha avisado este lunes el líder, Santiago Abascal. En principio, estas dos condiciones deberían ser inasumibles para Ciudadanos, que defiende la lucha contra la violencia de género y no ha manifestado hasta ahora oposición a la ley de memoria histórica.

 

 

 

Antes que todo eso, Ciudadanos insiste en una opción anterior: el partido quiere presentarse a la investidura y pide el apoyo tanto al PP como al PSOE, excluyendo a Vox. “Un nuevo Gobierno solo puede liderarse desde el centro, la moderación y la limpieza”, ha argumentado Villegas. “No lo van a liderar ni los de los ERE ni los de la Gürtel. Solo un partido, Ciudadanos, que crece y crece”, ha abundado. Juan Marín logró ayer sumar 12 escaños respecto a 2015, hasta los 21, y se convirtió en el único de los partidos que tenían representación que creció. Pero fue tercero, superado por PSOE y PP, con 33 y 26 escaños respectivamente.

 

 

 

El partido de Albert Rivera pide a PP y PSOE que “no bloqueen” la formación de Gobierno en la Junta y tampoco aclara si, llegado el caso, podría apoyar una investidura del PP, que reivindica también el liderazgo de ese Gobierno por haber quedado por delante en votos y escaños. “La nueva etapa no la puede protagonizar quien pierde el 50% de apoyos”, ha zanjado el secretario general, en referencia a los 50 diputados que los populares tenían hace ocho años, que hoy son 26. “Sabemos que no será fácil”, ha sido la única concesión de Villegas a lo improbable de lo que plantean.

 

 

En un escenario de gobernabilidad tan complejo, lo que ya ha comenzado es el juego de presión entre todos los actores políticos del tablero.

 

 

 

Los socialistas ya anticipan que no contemplan dar la presidencia de la Junta a Juan Marín, el candidato de Ciudadanos, con tal de excluir a Vox de un acuerdo que decida el Gobierno de Andalucía. “El PSOE se abstuvo para facilitar la investidura de Mariano Rajoy. Hay ahí un precedente que nos costó mucho a esta organización, pero se hizo. Todavía no he visto sacrificios en el otro lado. Desde luego, que la tercera formación política [en Andalucía] simplemente para evitarle un coqueteo con la ultraderecha que salgamos a su socorro… La verdad, no parece muy sensato”, ha rechazado Ábalos, informa José Marcos.

 

 

 

Ciudadanos ha insistido hoy en que la lectura nacional de las elecciones andaluzas de ayer es el “revés” a Pedro Sánchez. “Ayer se le dijo basta a Pedro Sáchez, al sanchismo. La derrota del PSOE en Andalucía es la derrota del sanchismo y de Pedro Sanchez. Convoque elecciones”, ha pedido Villegas.

 

 

El País

 



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