Por crisis venezolana, Cuba anuncia racionamiento de comida
mayo 14, 2019 12:10 pm

Dos tercios de los alimentos en Cuba son importados. Sin los subsidios que permitía el petróleo venezolano y productos a bajo costo, como el aceite, hay tanta escasez que el régimen ya lo reconoció oficialmente y estableció que la comida será racionada.

 

 

Huevos, aceite de cocina, pollo, chorizo y jabón están en la lista de artículos que serán racionados por orden de la ministra de Comercio, Betsy Díaz.

 

 

Desde que Juan Guaidó fue reconocido como presidente constitucional por más de 50 países, los fondos nacionales no están más en manos de Nicolás Maduro y por tanto no puede seguir abasteciendo a los Castro.

 

 

Gracias a la ayuda de Rusia, que hoy es la sede de la oficina internacional de la petrolera estatal de Venezuela, PDVSA, Cuba todavía se abastece de 47000 barriles de petróleo diarios. Es menos de la mitad de los 105 000 barriles que recibía en el 2012.

 

 

Actualmente, la ayuda de Venezuela equivale al 8,5 % de la economía cubana, frente al 22 % del 2013, explicó el profesor cubano de economía Carmelo Mesa Lago cuando fue consultado por The New York Times.

 

 

Cuba vivió un «periodo especial» cuando perdió el financiamiento de la URSS

 

 

Tomando en consideración que la economía cubana se contrajo un 33 % cuando perdió el financiamiento de la Unión Soviética en la década de los 90, el economista cubano que reside en Colombia, Pavel Vidal, afirmó que «si todos los vínculos de Venezuela con Cuba se rompen, la economía podría contraerse entre 8 % y 10 % durante un período de dos a tres años».

 

 

Por definición, el socialismo exige los medios de producción en manos de la revolución. Luego de décadas de desinversión en la producción local, el régimen importa 2 000 millones de dólares anuales para importar alimentos básicos.

 

 

Quienes vivieron la época de la caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas saben lo que sucede cuando Cuba pierde a su patrocinador.

 

 

Guiados por el recuerdo del hambre y la escasez del «período especial», que sucedió con la caída del Muro de Berlín y consigo el telón de acero, los cubanos se empezaron a abastecer antes de que se termine la comida. Ante esto, el régimen optó por reprimirlos. Desde abril que el Gobierno multa con dos salarios básicos tener doble ración de comida, pues eso implicaría la capacidad de venderla. En caso de no poder pagar, van presos.

 

 

Durante semanas, los cubanos apelaron al humor para demostrar las travesías que pasaban luego de horas de esperar y pelearse entre ellos por un kilo de comida que con frecuencia ni siquiera había.

 

 

Así nació #LaColaChallenge, un desafío en redes sociales donde los cubanos exponían las interminables filas y góndolas vacías.

 

 

PanamPost



0 comments