¿Placer o dolor? El clítoris sensible
Enero 10, 2017 4:57 pm

El clítoris es el órgano del placer femenino y gracias a su estimulación se desencadena la respuesta orgásmica. Puede verse como un pequeño botón (“el glande del clítoris”) con su caperuza, coronando la parte superior de los labios menores. Sin embargo, es más grande de lo que parece: tiene dos prolongaciones internas que se meten en el tejido vaginal y generan un intenso placer cuando son estimuladas. Los vasos sanguíneos y la riqueza en las terminaciones nerviosas lo proveen de una fuente rica de excitaciones.

 

 

 

Algunas mujeres refieren una mezcla de sensaciones placenteras y dolorosas cuando su clítoris es estimulado en forma directa (por sexo oral, uso de los dedos, o por vibradores), cosa que no sucede durante el coito vaginal (por estimulación del roce del pubis o el pene). Estas mujeres se sienten molestas y se privan de una práctica que podría ser muy placentera.

 

 

 

Es importante que la mujer esté lubricada para permitir un mejor deslizamiento de los dedos o el vibrador. Otro factor a tener en cuenta es la presión que se ejerce sobre el clítoris, que puede ser demasiada para la sensibilidad del órgano.

 

 

 

En todos los casos la mujer debe tener la libertad para pedir o guiar la estimulación de su pareja sobre su cuerpo para dar prioridad a las sensaciones placenteras. El uso de lubricantes al agua y una presión suave sobre el clítoris puede ayudar a encontrar el punto justo de placer, sin dolor o malestar.

 

 

 
Tips para no sentir dolor

 

 
El clítoris tiene una alta sensibilidad y en algunas mujeres la estimulación directa provoca dolor. Si es tu caso:

 

 

 

* No ocultes lo que te pasa pensando que es anormal.

 

 

* Es indispensable que estés lubricada, caso contrario continúen el juego hasta lograrlo o puedes usar un lubricante íntimo a base de agua.

 

 

* Trata de encontrar con tu pareja la estimulación justa, productora de placer.

 

 

* Guía a tu pareja hasta encontrar la práctica apropiada.

 

 

 

* No te refugies en pensamientos negativos o en la idea previa de que vas a sentir dolor.

 

 

 

* Masturbándote puedes experimentar cuál es la presión o la práctica más adecuada.

 

 

 

* Relájate, usa las fantasías y pedí lo que te gusta.

 

 

 

Por Confirmado: Oriana Campos



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