No habrá final feliz
noviembre 25, 2013 7:43 am

Esto no puede, ni debe, continuar. ¿Cuánto más aguantaremos? Son frases y preguntas en la misma dirección que a diario formula el ciudadano común. No es fácil responderlas en profundidad en este país lleno de sapos, de espías infiltrados en todos los ambientes y de ingenuos de buena fe pero de corto entendimiento. Por cualquier comentario opositor, por tonto o disparatado que sea, te pueden penalizar criminalmente. Se acabó la democracia.

 

La Constitución no existe y el ordenamiento jurídico es de plastilina, manejado por el régimen de acuerdo al interés de preservar el poder indefinidamente. Para ello incrementan la represión, generan temor y abstención y reconocidos capitostes continúan enriqueciéndose en lo personal y corrompiendo lo que se mueve alrededor. Otras preguntas vinculadas a lo mismo, también se formulan en voz más baja. ¿Qué están haciendo ustedes para acabar con esto? ¿Qué harán lo militares a la hora de las chiquiticas?

 

Pienso que lo más importante, por los momentos, es reafirmar la convicción de que este régimen tiene que terminar en el menor tiempo posible. Para ello la voluntad general de la nación debe expresarse individualmente, en boca de cada ciudadano. No es posible alcanzar el objetivo, esperando de brazos cruzados en silencio o como simples espectadores que no vamos más allá del comentario ocasional. Todo el mundo es útil en la tarea de crear conciencia entre nuestros relacionados. Se acerca la hora de la verdad. Una confrontación dura y difícil, pero inevitable, está tocando nuestras puertas.

 

La responsabilidad por el desenlace no podrá desviarse hacia terceros. Llegó el momento. Es la hora de ponerlo todo en juego para alcanzar la victoria. La del 8 de diciembre, importante pero no definitiva, y la del cambio radical en el gobierno y en la orientación de la República. Venezuela merece un destino mejor.

 

oalvarezpaz@gmail.com

Por Oswaldo Alvarez Paz