No es verdad, Señor Aissami
marzo 12, 2017 8:54 am

 

“…Una revolución no es más que si ella es completa, global, total, absoluta.” Ch. Péguy

 

 
El vicepresidente El Aissami, acudió al TSJ en representación del ejecutivo nacional, para cumplir con un importante ritual constitucional y presentar un mensaje llamado a informar sobre el estado de la nación. Lo hizo en un intento de legitimarse personalmente y mostrar un rostro distinto al país que el de Maduro, quién debió mostrarse, pero prefirió no hacerlo.

 

 

Recordemos que el Presidente formalmente delegó en el vicepresidente una serie de tareas que le corresponden oficialmente, pero quiso y quiere, salir un poco del foco de la cotidianidad y exhibir quizá, al nuevo delfín del poder chavista.

 

 

No ocupare un área amplia en comentar el severo cuestionamiento que rodea al señor Aissami, a raíz del trato que le concedió la oficina del tesoro de los Estados Unidos de América. Confieso que una acusación como esa debió sin embargo suponer, una reacción distinta; inclinada a investigar los hechos y en provecho del mismo Aissami, determinar su falta de mérito, pero, no ocurre así con el chavismo que ya sabíamos exculpa a todo evento a sus primates como ocurrió con Chávez y el maletín de los dólares para la campaña de su amiga Cristina de Argentina, o la denuncia sobre Diosdado y el cartel de los Soles o los sobrinos de la pareja presidencial. Debieron repito, y tratándose de los más altos dignatarios públicos, despejar dudas y de ser posible desvirtuar los infundios con pruebas veraces y prístinas. Así habría ocurrido en cualquier otro lugar del mundo, pero, no aquí en Venezuela. –

 

 

Me referiré solo a dos aspectos de muchos otros que lo ameritarían, pero no tenemos ni el tiempo ni el espacio para hacerlo. El primero es cínico, falaz, sórdido no obstante como el segundo y consiste en decir que debió realizarse el acto en la Asamblea Nacional, pero, estando la misma en desacato, no quedó otro remedio que ocupar el tiempo del TSJ a tal efecto. El Aissami al hacerlo solo confirmo la manipulación de la legalidad que se viene cumpliendo desde la administración de justicia por jueces y magistrados inconstitucionalmente designados y dedicados a legitimar, simular, aparentar como probos y dignos los desafueros, abusos, transgresiones constitucionales y legales en los que milita el gobierno de Maduro y el mismo TSJ. Ese cuento del gallo pelón del desacato es un irrespeto al país y una burla a la más elemental práctica democrática y se constituye en una mácula que obscurece el Estado Constitucional y lo compromete definitivamente. El vicepresidente lució insincero y dramáticamente ignorante al pretender justificar el desajuste al que nos somete el oficialismo que realiza de facto y a diario un desconocimiento de la constitucionalidad.

 

 

El segundo aspecto lo sentí como una bofetada a los venezolanos todos. Una ominosa afirmación según la cual se redujo la pobreza y especialmente la pobreza extrema en el último año y ello es glosado y comentado como un logro de la revolución. ¡Señor Aissami por Dios ¡¿Cómo puede usted en su sano juicio osar decir esto? No tenemos cifras porque el gobierno e incluyo al muy poco autónomo BCV o al Instituto Nacional de Estadísticas nada dicen o dejan ver, pero, somos testigos los venezolanos y debo incluirlo a usted de la hambruna en que metieron al país las desastrosas políticas adelantadas por ustedes hace ya casi dos décadas. Camine por la avenida Urdaneta y adyacencias y deténgase en los expendios de alimentos para que descubra la legión de medrosos y desamparados que te piden una empanada o una fruta o un café porque mueren de mengua. En los hospitales o dispensarios se repite la historia, en los depósitos de basura afuera de los edificios y comercios sin mayor esfuerzo puede usted constatarlo y avergonzarse de advertir como hurgan en la mugre niños, viejos, jóvenes.

 

 

Traer invitados extranjeros con motivo del supuesto aniversario de la muerte del difunto presidente conjuga precisamente con la inevitable recurrencia a la mentira que los caracteriza. Mienten todos compulsivamente porque si así no fuera, se habrían ido dejándonos arruinados, pero con un chance de regenerar al país. Pero para eso, hace falta coraje y patriotismo y eso, señor vicepresidente, es tal vez lo único que ustedes no tienen ¡

 

 

Nelson Chitty La Roche

nchittylaroche@hotmail.com,

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