Mr. Obama, you screwed it up!
abril 13, 2015 2:42 am

Por su culpa, la gente se olvidó por unos días de la inseguridad, de la escasez, de las colas, de la…

Ay, Mr. Obama! You screwed it up! Para decírselo en criollo, usted metió la pata. Si lo que quería era congelar las cuentas de unos funcionarios que deberían explicarnos a todos los venezolanos -como todos los funcionarios públicos deberían hacer- de dónde provienen los fondos que tienen en billetes verdes color esperanza, ¿por qué tenía que decir que Venezuela era «una amenaza para la seguridad de EEUU»?…

 

¿Cómo vamos a ser nosotros «una amenaza» para nadie, si aquí el problema es que la mayoría se cuadra con quien sea antes de entrar en un conflicto? ¿Cómo vamos a ser una amenaza si a todo le sacamos un chiste? ¿Cómo vamos a amenazar al país con el poderío bélico mayor del mundo si cuando Chávez mandó a las tropas para la frontera con Colombia los tanques llegaron precariamente a la frontera entre Guárico y Apure?…

 

¡Ay, Mr. Obama! Usted le dio respiración boca a boca al gobierno. ¿Sabe lo que es «parapetear»? ¡Usted parapeteó al gobierno! ¿No ve que aquí pasan tantas cosas rocambolescas todos los días, que un problema tapa a otro?…

 

Por su culpa, la gente se olvidó por unos días de la inseguridad, de la escasez, de las colas, de la inflación… Los medios nos repitieron ad nauseam «Obama repeal the executive order, Obama repeal the executive order!».

 

Ahora Maduro dice -y con razón- que los millones de firmas lograron que usted reculara: «hicimos reconocer a Obama que Venezuela no es una amenaza».

 

Mr. Obama, la amenaza no es Venezuela. La amenaza son algunos venezolanos, que también representan una amenaza para nosotros mismos. Como aquellos que trafican drogas. Como aquellos que les abren las puertas a terroristas de distintas tendencias e intereses. Como quienes lavan dinero. Como quienes roban descaradamente el Tesoro Nacional y tienen cuentas no solo en EEUU, sino en Suiza, Andorra, España y cuanto paraíso fiscal hay en el mundo. Como esos que están en todos los países, pero que usualmente se estrellan contra el sistema de justicia. Aquí no. Aquí son premiados y tratados como héroes. Y ésa es la amenaza.

 

La próxima vez que vaya a firmar una orden ejecutiva de la gravedad de la que hizo, por favor no use el fulano formato. Ponga a su gente a trabajar y llame al pan, pan y al vino, vino. No ayude a montar un circo en donde no se consigue pan.

 

 

Carolina Jaimes Branger

@cjaimesb



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