La escasez
abril 21, 2014 8:13 am

Esto está creando un serio problema para los venezolanos, que cada día deben realizar un peregrinaje para adquirir los alimentos. La pregunta relevante es responder a las causas que provocan esa situación de escasez. Son tres los elementos detrás del desabastecimiento. En primer lugar, la caída de la producción de alimentos. Venezuela, debido a las expropiaciones, ha experimentado una caída importante en la producción de bienes alimenticios, lo que ha llevado a masivas importaciones. Así, en 2013, Venezuela tuvo que importar alimentos por el orden de US$ 13.000 millones, cifra muy superior a la de 2003, cuando se importaron US$ 3.000 millones.

 

En segundo lugar, el control de precios ha destruido las capacidades productivas de la industria. Hay precios que tienen más de treinta y seis meses congelados mientras que los costos de producción se han incrementado debido a las devaluaciones que ha sufrido el bolívar. Control de precios implica siempre escasez. Y eso es lo que ha sucedido en Venezuela. En tercer lugar, el control de cambio y la falta de dólares han afectado el abastecimiento de insumos y materias primas esenciales para la producción.

 

Recientemente un conjunto de bienes alimenticios han subido dramáticamente de precio en un acuerdo entre empresarios y Gobierno. Esos aumentos tienen el objetivo de aumentar la producción. El Gobierno no los ha querido publicar en la Gaceta Oficial para no pagar el costo político ante la población. En cualquier caso, los precios han aumentado de forma importante, perjudicando el poder adquisitivo de los trabajadores. A corto plazo no hay forma de resolver la escasez si no hay un cambio en la política económica. Ya el modelo económico ha demostrado su fracaso, expresado en alta inflación y escasez.

 

Ante las fallas del modelo se impone un viraje. El primer punto es cambiar la actitud del Gobierno hacia el sector privado. Muchos ministros tienen una posición hostil respecto a la gente que produce. Hay que dejar atrás el dogma del socialismo y enfocarse hacia los estímulos a los productores. El segundo punto es la necesaria provisión de dólares a verdaderos productores en lugar de empresarios de maletín vinculados con el Gobierno. Como puede observarse, se trata de un cambio fundamental. Ojalá que el Gobierno se decida a cambiar. De no hacerlo, el país va a seguir experimentando los episodios continuos de desabastecimiento, como se ha visto en los últimos tiempos. Son tiempos de cambios.

 

Por José Guerra