Ideas para recoger firmas
abril 4, 2015 1:44 pm

Sabemos que hay mucha urgencia para llegar a la meta de diez millones de firmas contra el decreto del gobierno de EEUU, que vale la pena repetir, no es contra Venezuela, sino contra siete funcionarios involucrados en violaciones a los DDHH y presuntos actos de corrupción. Imaginen lo que significaría esa gesta de Nicolás Maduro llegando a la Cumbre de las Américas en Panamá con una carretilla de firmas, exigiéndole a Obama que les devuelvan sus propiedades a los revolucionarios sancionados. Ya me imagino a los canales del Estado comparando aquello con el 5 de Julio de 1811, con la Batalla de Carabobo, con la revolución francesa, con los más grandes acontecimientos históricos de la humanidad.

 

Viendo la desesperación que cunde en las filas del oficialismo para llegar a la meta, me dispuse a pensar ideas para ayudarlos con su objetivo: Las diez millones de firmas. No importa que sea estadísticamente imposible, que los tiempos no cuadren, aquí lo importante es cumplir con lo prometido o al menos decir que se cumplió. Por cierto, ni Chávez logró los diez millones de votos, pero eso no importa, total, quizás lo que Chávez no logró, Maduro sí.

 

He visto en las noticias algunos pasos iniciales en el proceso de recolección de firmas que pueden catalogarse como un buen comienzo, pero que no es suficiente, sobre todo porque hay darle chance al Consejo Nacional Electoral para que “certifique” las rubricas, en otras palabras, hay que meter la chola. Una mera formalidad pues, para que Tibisay Lucena salga como esos notarios que aparecen en los sorteos de lotería a decir “Lo certifico”.

 

Entonces decíamos que aunque se esfuerzan por perder los escrúpulos y cruzar las fronteras de lo permitido, pueden llegar más lejos. Ya han cambiado firmas por pollos, también han puesto a firmar a niños, han presionado a los cientos de miles de trabajadores de administración pública, hasta en las procesiones se han metido, pero se les ha olvidado ciertos lugares donde tendrán mucho éxito. Veamos en detalle:

 

A las puertas de las morgues: Allí pueden ir los patrulleros del PSUV en busca de firmas, sobre todo los fines de semana, cuando en las afueras aguardan familiares destrozados por el dolor de perder a sus seres queridos a manos del hampa. Pueden hablarle incluso de la guerra imaginaria contra los EEUU o llevarse un simulacro itinerante de invasión con todo y arepera socialista. Quizás hasta le piden los datos de los difuntos y los ponen a firmar también. Todo es posible, recuerden despedirse con aquella famosa frase “el show debe continuar”.

 

Listas de espera de hospitales: Aquí si es verdad que se ahorran el trabajo, porque no tienen ni que llenar la planilla, solo fotocopian las listas de espera de los pacientes esperando operación en hospitales públicos y eso está listo, les auguro hasta un bono de productividad con tanta gente que hay esperando. No se preocupen si ponen a firmar a quienes han muerto esperando la operación, a ustedes les pagan por firma, no por preocuparse por los padecimientos de los venezolanos. Por algo en este país se gasta más en comprar armas que en salud.

 

En las colas de supermercado: Éxito seguro y euforia es lo que va a causar en la gente cuando vayan a pedirle su firma. Ustedes les dicen que están haciendo cola por culpa del imperio y seguro se lo creen. Además, ya hay hechos que demuestran que desde EEUU nos están invadiendo, la otra vez fui al mercado y encontré papel toilet importado desde Miami, como yo, mucha gente lo ha visto ¿Qué más pruebas quieren? Sin contar que quienes se calan horas parados para comprar por su número de cedula ya están ambientados en lo que representa una economía de guerra. La guerra que tiene el gobierno contra todos los venezolanos.

 

Brian Fincheltub