El cunaguaro, usted y yo
junio 8, 2013 9:22 am

La idea es de María Alesia Sosa, nuestra productora. Parte de lo siguiente: Hay una realidad que es la que ve el Gobierno y hay otra realidad que es la que vemos o sufrimos los venezolanos. Y resulta que esa realidad que vemos y sufrimos los venezolanos en realidad no existe. Está en nuestra imaginación. Por ejemplo, no hay tal epidemia de AH1N1, esa es una campaña mediática o como diría Villegas: “es una epidemia mediática”. Es una psicosis nuestra para llenarnos de paranoia y hacernos ver que hay una epidemia de AH1N1.

 

La inseguridad es también otra situación mediática. En realidad el país está bastante normal, es un país seguro. Usted es el que se atormenta porque le da la gana, o porque lee periódicos alarmistas o escucha emisoras de radio alarmistas. La situación de una falsa percepción de la realidad es tal, que hasta los animales están padeciendo de esto. El pobre cunaguaro del Pinar resulta que no fue víctima de ningún brujo, de ningún palero, de nada de eso como se sospechó en un principio. Él mismo, por una enfermedad llamada zoocósis, decidió auto mutilarse, porque el pobre cunaguaro está también enloquecido.

 

Eso es lo que explica que tengamos en la mañana de hoy titulares de alguna manera esquizofrénicos. Digo esquizofrénicos porque mientras El Universal, en una tónica nada frecuente, titula a todo lo ancho de su primera página: “La inflación anualizada llegó a 35,2%”. 6,1 fue la inflación registrada en mayo, es el nivel más alto desde que comenzó la medición nacional del 2008. Desde el año 1996 no se registraba una inflación tan alta. El Nacional: “Llegó a 48,1% la inflación anualizada de alimentos”. Es la más alta de los 13 grupos medidos por el Banco Central. El Mundo: “Los altos precios ganan la guerra”.

 

Mientras tenemos estos titulares que nos hablan de una economía que se ha vuelto pedazos, donde su salario no alcanza para nada, otros diarios, los diarios oficialistas, nos muestran a una gente feliz.

 

El diario Vea muestra abrazados a Nicolás Maduro y a Diosdado Cabello, vestidos de rojo, muertos de la risa. ¿Qué chiste celebrarán? ¿Por qué no comparten los chistes con el país, para que el resto del país también pueda tener algún momento de solaz, una carcajada de cuando en cuando? Con los brazos alzados aquí están: Rodríguez, Cabello, Maduro, Cilia Flores. ¿Y de qué hablan ellos? ¿A qué apuntan los titulares de Vea, El Correo del Orinoco? Pues a las elecciones. “Método Unitario regirá para la selección de candidatos municipales”. “Maduro propuso mesa de trabajo con el gran Polo Patriótico para definir candidaturas unitarias”.

 

De manera tal de que el país está tan normal, tan perfecto, que es un país donde podemos ser felices, vivir muertos de la risa, eso sí, siempre y cuando usted tenga una camisa roja. Y, además, hay un proceso electoral tranquilo, donde no hay más nada que hablar. De allí pues que haya cierta esquizofrenia.

 

Ahora, ¿el señor Maduro no habla de economía? Claro que sí habla. Recién, cuando fue a sembrar una matica, en donde está dizque sembrado el comandante, al cumplirse tres meses de la muerte de Chávez, ahí él desmintió los rumores de una eventual devaluación y dijo -y hoy lo cita El Universal en su primera página-: “Aquí lo que viene es el fortalecimiento de la moneda y de la economía, no podemos dejar que la derecha, la burguesía con su perversidad, odio, maldad diaria y guerra psicológica le imponga la agenda al pueblo”.

 

En otras palabras, todo está bien, hay una economía fuerte, maravillosa, una moneda también fuerte y maravillosa, lo que hay es una maldad diaria y guerra psicológica.

 

Estimado oyente, estimada oyente, lo que pasa es que ustedes están locos.

 

Por César Miguel Rondón