De rodillas y gaseados
julio 3, 2017 6:55 am

El jueves 29 de junio, la “gloriosa” Guardia Nacional Bolivariana, esa cuya divisa es el “honor”, detuvo a varios muchachos estudiantes de la Universidad Simón Bolívar que estaban protestando en El Rosal. Los esposaron y los arrodillaron. Luego los metieron en un camión cava, lanzaron bombas lacrimógenas adentro y trancaron con candado.

 

 

¿En qué país vivimos? Porque no sólo se trata de que tenemos derecho a protestar y que ese derecho se nos viola constante y consistentemente. Es que las detenciones son las más flagrantes transgresiones de todas nuestras leyes, códigos, tratados internacionales y la mismísima Constitución.

 

 

Quienes hoy nos gobiernan llegaron al poder con la bandera de acabar con las desigualdades. Prometieron que no habría más torturas “como había en la Cuarta”. Muchos menos asesinados en organismos de seguridad del Estado. Redactaron una Constitución que consagra más de cien derechos y unos pocos deberes, tal vez como una forma de resarcir tales desproporciones. Usaron el estamento militar como uno de los pilares fundamentales de la “revolución”, donde los postulados de Norberto Ceresole se cumplieron a cabalidad: caudillo-ejército-pueblo. Algo así como que la fuerza armada era la membrana permeable a través de la cual se comunicaba el caudillo con su pueblo y el pueblo con su caudillo. Todavía hoy, cuando todas sus costuras están a la vista, hablan de que son “pacíficos” y de que no quieren otra cosa que “la paz”. Menos mal que no quieren guerra. No puedo imaginarme las cosas que harían, a la vista de todo lo que han hecho en estos tiempos de “paz”.

 

 

La humillación de poner a unos jóvenes de rodillas delante del cuerpo uniformado y luego encerrarlos como animales en una cava cerrada y encima gasearlos, emula los episodios del fascismo en el mundo. Sin ir muy lejos, es el modus operandi de los americanos para con los prisioneros en la Base Naval de Guantánamo. ¿Para eso sí son buenos los gringos, para copiarse el pésimo ejemplo de cómo quebrar la voluntad de los presos? Encima, los presos de Guantánamo son sospechosos de terrorismo. Los muchachos de aquí protestan con pasión, pero sin armas. No se corresponde de ninguna manera la reacción de la GN y la PNB.

 

 

Sé que quejarme es inútil. Pero el expediente crece. Los veremos en La Haya.

 

Carolina Jaimes Branger
@cjaimesb