Carta a Rodríguez Zapatero
febrero 10, 2018 3:32 am

 

 

Muy señor que se la da:

 

 

Quizás esta no sea la respuesta que esperaba, pero no todo el tiempo uno obtiene las respuestas que espera  y mucho menos de las personas que a uno le gustaría. Me perdona el encabezado, lo modifiqué a mi manera tratando de ajustarlo al suyo.

 

 

 

Permítame decirle para comenzar que estoy de acuerdo con usted cuando utiliza el verbo trabajar, eso no lo pongo en duda, en lo que sí voy a diferir con usted es que su trabajo sea para la “convivencia pacífica, democrática y la superación de los problemas económicos y sociales de los venezolanos”.

 

 

 

Usted trabaja, señor Zapatero, pero para la dictadura y lo hace tan bien como lo hizo durante su gestión como presidente en España, país al que dejó sumido en una profunda crisis económica y con unas cifras de desempleo tan astronómicas como su  desvergüenza.

 

 

 

Porque hay que ser desvergonzado para decir que su triste papel en Venezuela se ha traducido en algo que no sea más hambre, más represión y más tiempo para un régimen al que en medio del aislamiento total solo le quedan amigos como usted, amigos o empleados, como se sienta más orgulloso.

 

 

 

Ya perdimos la cuenta de cuántas veces usted ha venido a Venezuela en vuelos que imagino no los paga de su bolsillo, sino que deben ser parte de los beneficios de su contrato. Miles de millas, pero también miles de euros cortesía de un país donde sus ciudadanos mueren porque no hay medicinas ni tratamientos que les garanticen su vida.

 

 

 

¿Cómo puede usted hablarnos de garantías cuando algo tan esencial y elemental como comer, vestirse y vivir nadie lo garantiza en Venezuela? Si usted considera que ha trabajado para eso es hora que se dé cuenta de que lo ha hecho muy mal o muy bien, depende de cuál sea su rol aquí. Pero créame que ya ha demostrado que tiene talento, tome nuevos rumbos, no lo haga por nosotros los venezolanos, hágalo por usted y por su ya maltratado nombre.

 

 

 

Lo que usted llama “gran acuerdo” no es más que el acta de defunción del derecho a elegir de los venezolanos, ya enterrado junto a la democracia por una dictadura que lejos de querer escuchar la voz del pueblo, lo quiere dejar mudo y arrastrándose en la miseria para siempre.

 

 

 

Sepa usted, señor Zapatero, que en el entierro de nuestra democracia usted cargará toda su vida con una pala en su hombro.

 

 

Fincheltubbrian@gmail.com

@Brianfincheltub