Banco Central causó la inflación
noviembre 18, 2013 7:49 am

La inflación se define como el alza generalizada de los precios. Para que ocurra la inflación y los precios suban, debe haber dinero en circulación con los cuales comprar los bienes, y ese dinero lo crea el banco central.

 

En Venezuela, el Banco Central se ha convertido en una especie de imprenta nacional que crea billetes sin valor justamente porque la inflación va desvalorizando esos billetes.

 

Un paso fundamental en la historia de la inflación en Venezuela fue la reforma de la Ley del BCV, llamada reforma León-Cabezas porque fueron Armando León, director del BCV, y Rodrigo Cabezas, presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, quienes en 2005 impulsaron esa reforma, que le dio una estocada mortal a la estabilidad monetaria y le abrió cauce a una inflación desbocada. Luego vino, en 2009 y 2010, la reforma Merentes, con la cual se terminó de consolidar la inflación en Venezuela.

 

Los efectos dañinos de esas reformas consistieron, la primera, en quitarle al BCV sus reservas internacionales para que el Gobierno las despilfarrara y, la segunda, permitir que el BCV imprimiera dinero inorgánico, es decir, dinero de la nada, para dárselo al Gobierno. Cuando esos billetes circulan, inundan la economía y crean presión sobre los precios y sobre la cotización del bolívar respecto al dólar.

 

Veamos los números. Entre junio de 2005 y octubre de 2013, el BCV imprimió billetes a un ritmo de 950%, es decir, más de 120% nuevos billetes cada año. Como resultado de ello, la inflación acumulada en ese período fue 735% y el bolívar se devaluó 193% en el mercado oficial, pero en el mercado paralelo se ha desvalorizado más de 1.000%. Con esas devaluaciones no se podía esperar otra cosa que una acentuación de la inflación, resultado de la reforma León-Cabezas. Similarmente, el BCV perdió casi 30% de los dólares que tenía en caja. Ahora que la inflación está por las nubes, León y Cabezas, quienes contribuyeron al alza de precios, están desaparecidos y Merentes anda dando bandazos de un puesto a otro.

 

Mientras eso ocurre, se rebajan por decreto los precios que el mismo Gobierno contribuyó a que aumentaran con las devaluaciones y se corre el grave riesgo de que, una vez agotados los inventarios, la escasez tome más fuerza. Así como no se puede decretar que Guárico tenga playas y que en el estado Sucre caiga nieve, tampoco se puede decretar que los precios bajen. Ya veremos y muchos se acordarán de este artículo.

 

@JoseAGuerra

Por José Guerra