¡Ay, Alexis!
mayo 18, 2015 6:48 am

“¡Ay, Alexis, buena broma que nos echaste, el día que te marchaste… !”

Mi amigo, mi querido, respetado y admirado Alexis Márquez Rodríguez fue un hombre excepcional. Educador, abogado, comunicador social, Individuo de Número de la Academia de la Lengua, escritor… No solo fue el filólogo más importante del final del siglo XX y principios del XXI, sino también un profesor que ejerció la docencia con la hidalguía que se requiere para enseñar en Venezuela, desde la Escuela de Comunicación Social de la UCV. Escritor de varias decenas de libros que quedan como importante aporte de una vida dedicada a la docencia e investigación, sus cinco volúmenes de “Con la lengua” quedan como una principal contribución a la semántica, hermenéutica y semiótica de la lengua castellana. También sus libros sobre la obra de Alejo Carpentier -la más extensa y completa interpretación jamás escrita-, Alfredo Arvelo Larriva, Miguel Otero Silva, Arturo Uslar Pietri, Mariano Picón Salas, Alberto Arvelo Torrealba y Antonio Arráiz.

 

Pero no quiero referirme al valor profesional de Alexis, que está más que a la vista y reconocido, sino a su condición de prócer civil. Alexis Márquez Rodríguez fue un demócrata convencido, que amó profundamente a Venezuela. El estudio de la lengua quizás lo llevó a comprender más cabalmente a la venezolanidad. Pero sobre todo, el mayor legado de Alexis Márquez fue su condición de hombre de una solvencia moral comprobada: honesto, íntegro, probo. Los valores que escasean en la Venezuela de hoy, tan podrida.

 

¿Qué nos hubiera dicho Alexis sobre la palabra “podrido”? Primero nos hubiera dado la definición del DRAE: (del part. de podrir).

 

1. adj. Dicho de una persona o de una institución: Corrompida o dominada por la inmoralidad.

 

Estar ~ de.1. loc. verb. coloq. Tener en gran abundancia dinero u otros bienes materiales. Están podridos de dinero. Luego nos hubiera hablado del contexto. De cómo se cambia de estado del verde, al maduro, al podrido. De los ejemplos que sobran. De cómo se sale de una sociedad podrida. La última vez que lo entrevisté me dijo estar optimista por el futuro de Venezuela.

 

¡Ay, Alexis! Nos harás falta. Te buscaremos en tus obras y en tus palabras y ahí encontraremos la senda del bien, de la verdad y la rectitud que marcaste, como debe ser, hasta el último día de tu vida.

 

Carolina Jaimes Branger

@cjaimesb



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